La guerra contra el tabaco: lucha y vidriera

La cruzada contra el consumo de tabaco encabezada por Tabaré Vázquez sentó precedente a nivel mundial e inspiró una batalla que recién comienza

Uruguay volvió a ser observado por todo el mundo en los últimos años por su política contra el consumo de tabaco. Desde la década de 1990, cuando los gobiernos de la época tomaron medidas para luchar contra el daño que causa esa adicción, el país empezó a marcar su impronta. Pero todo se profundizó con las políticas llevadas adelante por el presidente Tabaré Vázquez. Desde 2005 el país se convirtió en un modelo a seguir en la materia, y esas medidas generaron reacciones de gigantes.

La tabacalera Philip Morris, tocada en sus negocios en el país, salió al cruce con firmeza y llevó el caso al plano internacional, hasta que llegó al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (Ciadi), aludiendo una presunta violación del tratado de protección de inversiones entre Uruguay y Suiza, donde la compañía tiene oficinas.

El fallo contundente a favor de Uruguay terminó de posicionar al país como líder en la lucha contra el consumo de tabaco y, a la vez, sentó un precedente a nivel mundial.

La victoria histórica llevó la marca registrada de Vázquez. Este oncólogo trabajó desde mucho antes de iniciarse en la política en el tema del tabaquismo, y cuando accedió al poder esa empresa se convirtió en una obsesión personal. Exultante, el mandatario divulgó por cadena nacional de radio y televisión los detalles del fallo del Ciadi, y reafirmó su compromiso contra el tabaquismo. "Desde ahora, cuando las tabacaleras intenten moderar las regulaciones del convenio marco con la amenaza de un litigio, se encontrarán con nuestro precedente", dijo.

Los jueces del tribunal dejaron, además, una lección que va más allá del caso puntual, porque de forma expresa establecen en el fallo que la salud está por encima del interés comercial.

Según insiste la sentencia, de forma clara y reiterada, Uruguay salió vencedor del diferendo porque ejerció el principio "válido" del poder de "policía del Estado" para proteger la salud de la población.

Ello, además del precedente que de por sí generó la noticia, provoca un antecedente claro sobre la prevalencia del cuidado de la salud por sobre los intereses comerciales de las empresas.

Los jueces del Ciadi citan en su sentencia legislación internacional establecida en 1987 por la cual se avala esa doctrina: "Un Estado no es responsable de la pérdida de una propiedad u otra desventaja económica que resulte de gravámenes impositivos generales, regulaciones, confiscación penal u otra acción similar de buena fe comúnmente aceptada dentro del poder de policía de los Estados, mientras no sea discriminatoria".

Philip Morris intentó establecer ante el Ciadi que Uruguay le "expropió" varias de sus marcas de cigarrillos que vendía en el mercado local hasta el establecimiento de las disposiciones restrictivas de comercio y publicidad. Entre otras, el gobierno uruguayo impidió a las tabacaleras ofrecer al mercado cigarros del tipo "suave" o con contenidos bajos de alquitrán y otros productos nocivos como forma de captar fumadores o distorsionar la percepción de daños. También limitó el espacio en las cajillas para mostrar sus marcas y obligó a colocar allí pictogramas alusivos al daño causado por el tabaco.

La compañía aseguró que con esas disposiciones tuvo que sacar de circulación varias de sus marcas, con lo cual perdió el valor y la plusvalía de ellas. Dijo en el juicio que registró una caída en sus ventas, y recordó que tuvo que retirar su producción en Uruguay para luego importar el producto desde Argentina.

Tanto en ese como en todos los puntos cuestionados por la demandante, el Ciadi fue contundente a favor de Uruguay.

El ejercicio de policía del Estado aplicado de forma "razonable" y "de buena fe" en cuestiones tales como "el mantenimiento del orden público, la salud o la moralidad excluye la indemnización, aun si causa un perjuicio económico a un inversor", dice el fallo. Y agrega: "Las medidas adoptadas con ese fin no se deberían considerar expropiatorias; no halló un reconocimiento inmediato en las decisiones sobre tratados de inversión".

A poco de conocido el fallo, el sitio de Presidencia de la República divulgó un relevamiento elaborado por una agencia de comunicación privada, en el que se midió el impacto mundial de la noticia. Se registraron 1.021 menciones en 52 países durante cuatro días, indicaron.

Y ahora qué

Pocas horas después de la victoria judicial, el gobierno anunció que apuntalaría su estrategia con varios proyectos. El objetivo es continuar y profundizar con la aplicación del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud y para ello se consideran varias líneas de acción, según se desprende del plan del Ministerio de Salud Pública. En primer lugar, se piensa establecer una Estrategia Nacional de Impuestos al tabaco que sea consistente en el largo plazo. El objetivo de esa medida es que los impuestos a los cigarros se incrementen por encima de la inflación y del aumento del ingreso para que el precio relativo no baje. En segundo lugar, se buscará implementar un "empaquetado plano", con el mismo color y tipografía sin importar la marca.

Si se considera el impacto de las medidas, algo que también formó parte del arbitraje entre Philip Morris y Uruguay, se muestra que desde 2005 la cifra de fumadores cayó de 35 % a 22 % de la población.

Al repasar las noticias de los últimos 25 años está claro que la lucha contra el tabaquismo y la repercusión mundial de las políticas de Uruguay ocupan un lugar importante. Así como por el fútbol y otras señas de identidad, el país fue noticia por su posición decidida contra el consumo de cigarrillos.

Esta nota forma parte de la publicación especial de El Observador por sus 25 años.


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