La guerra diezma los hospitales sirios de Médicos Sin Fronteras

Más de 60 centros médicos de la ONG fueron bombardeados en 2015
Médicos Sin Fronteras (MSF) denunció ayer los ataques aéreos y disparos de cohetes que alcanzaron en 2015 más de 60 centros apoyados por la ONG en Siria y que "diezmaron" las infraestructuras sanitarias del país.

Los más de 90 bombardeos registrados en 2015 dejaron completamente destruidos 12 de los centros alcanzados, afirma MSF en un informe.

En Siria hay un ataque a un centro médico cada dos días, declaró a El Observador el uruguayo que dirige la oficina de ONU que coordina la ayuda humanitaria para Siria, Raúl Rosende. MSF es una de las organizaciones más afectadas por estos incidentes y ayer lo hizo constar en el documento que divulgó.

"Cinco años de guerra en Siria han diezmado las infraestructuras sanitarias", constató la ONG. "Hoy, en Siria, lo anormal es ahora norma, lo inaceptable es aceptado", declaró Joanne Liu, presidenta internacional de MSF ante la ONU, en rueda de prensa en Ginebra, tras difundirse el texto ayer. Esta semana un bombardeo dejó al menos 25 muertos.

La mujer se refirió a este ataque, que mató a por lo menos "nueve empleados y 16 civiles" el lunes en la provincia rebelde de Idleb. "Este ataque solo puede considerarse deliberado. Probablemente fue llevado a cabo por la coalición liderada por el gobierno sirio, ya que es el actor dominante y más activo en la región".

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), una ONG con sede en Gran Bretaña, atribuyó el bombardeo a aviones rusos, pero Moscú desmintió haber atacado ningún hospital.

Liu, por su parte, se mostró prudente sobre una posible participación rusa en el bombardeo, subrayando que MSF quería que se conociera con precisión lo ocurrido.

En ese centro, dotado de 30 camas, dos quirófanos, un servicio de consultas externas y una sala de urgencias, trabajaban 54 personas.

MSF apoya esta estructura desde setiembre de 2015, facilitándole material médico y cubriendo sus costos de funcionamiento. Igualmente apoya otros 152 hospitales en toda Siria.

Liu también declaró que "MSF recogió durante 2015 datos médicos de 70 clínicas y hospitales a los que facilita apoyo en Siria. Más de 154.000 personas que presentaban heridas de guerra recibieron tratamiento el año pasado. De ellas, entre el 30 y el 40 % eran mujeres y niños", agregó.

Pero lamentó que "los heridos o fallecidos fuera de los centros de salud apoyados por MSF siguen siendo incalculables. La situación real es, muy probablemente, mucho, mucho peor".

"Somos testigos de un fracaso mundial colectivo. Tiene que ponerse fin a los ataques contra los centros de salud y otros objetivos civiles", insistió la directiva de MSF.
Para Liu, "el Consejo de Seguridad de la ONU y todas las potencias involucradas en la región deben hacer más (...) por el simple motivo de salvar vidas", puntualizó. Por último, Liu repitió su exigencia de que se detengan los bombardeos en las zonas sitiadas.

Anteayer decenas de camiones cargados de comida y medicamentos llegaron a varias ciudades sitiadas de Siria, donde cientos de miles de personas sobreviven en condiciones dramáticas. Casi medio millón de personas vive en zonas asediadas, y 4,6 millones en áreas de difícil acceso, según la Oficina de Naciones Unidas para la Ayuda Humanitaria (OCHA).

Dramático

En una entrevista publicada en febrero por El Observador, Rosende explicó que ahora las ONG optan por construir hospitales fortificados –una suerte de búnker– para evitar ser destrozados por los ataques. A veces también recurren a instalaciones adentro de cuevas o en lugares bajo tierra.

"El tema de los hospitales es dramático. El bombardeo a un sanatorio en Afganistán en 2015 fue muy ocasional y hubo un drama. En Siria es algo sistemático y lo realiza la Fuerza Aérea" comandada en última instancia por el presidente Bachar al Asad, denunció Rosende en aquella ocasión.

Fuente: Con AFP

Populares de la sección