La guerra portuaria provocó el relevo de gerente general de ANP

Una autorización dada a Montecon para refrigerar contenedores motivó la medida
La disputa entre los dos principales operadores del puerto de Montevideo (Montecon y Katoen Natie) lejos de terminarse, cobra cada vez más fuerza. A tal punto que ayer se cobró su primera víctima, el gerente general de la Administración Nacional de Puertos (ANP), Néstor Fernández.

Ese desenlace va de la mano de la resolución adoptada por la gerencia general de la ANP a mediados del año pasado cuando se autorizó a la empresa Montecon (que opera en los muelles públicos) a realizar una ampliación de tomas de corriente eléctrica para contenedores refrigerados de forma directa y sin llamado público.

Esa autorización fue denunciada de inmediato por la belga Katoen Natie –que opera la Terminal Cuenca del Plata (TCP)–, y obligó a la administración portuaria a dejar sin efecto la decisión y a realizar un llamado. Pero Montecon, lejos de aceptarlo y con obras detenidas, pretende un resarcimiento económico de la administración portuaria por la inversión que ya realizó.

Al mismo tiempo, Katoen Natie decidió impugnar el nuevo llamado realizado por la ANP con el objetivo de otorgar el permiso, porque entiende que busca favorecer a su competidor, informó esta semana El País.

Consultado por el tema, el representante del Partido Nacional en el directorio del ente, Andrés Chahnazaroff dijo ayer a El Observador que "independientemente de la empresa" la decisión adoptada por la gerencia general se considera que fue realizada "sin tener potestades para hacerlo", porque lo que correspondía hacer era una licitación.

La revocación de la resolución también hizo que en la reunión del Directorio pasado Chahnazaroff expresara su voluntad de iniciar una investigación administrativa al gerente general. Sin embargo, en el último Directorio realizado entre ayer y el miércoles se tomó la decisión de que Fernández sea desplazado de sus funciones en el cargo y pase a desempeñar otras tareas en la administración.

Esa medida fue tomada por unanimidad con los votos del representante del Partido Nacional y del presidente y vicepresidente de la ANP, Alberto Díaz y Daniel Montiel. El Observador se comunicó anoche con Díaz para tener su versión, pero no obtuvo respuesta.

El uso de los muelles públicos y la instalación de grúas pórtico por fuera de la terminal especializada de contenedores son dos puntos claves que resaltan en la ya antigua rivalidad entre Katoen Natie y la firma Montecon. El grupo Katoen Natie entiende que su competidor pretende "presionar" al gobierno para que tome decisiones contrarias al marco legal vigente y así lo ha manifestado en más de una oportunidad.

Un viejo reclamo de Montecon es que la ANP le autorice la instalación de grúas pórtico similares a las que tiene TCP para poder mejorar su eficiencia en los muelles públicos. La empresa considera que el nuevo muelle C manteniendo su condición de multioperabilidad, está capacitado para contar con esa tecnología y así poder dar respuesta a las requisitorias de los portacontenedores.

Pero Katoen Natie se opone a que se instale ese tipo de equipamiento por entender que es propia de terminales especializadas. Ese es un tema pendiente de resolución que la ANP deberá resolver próximamente.

Otro frente son los espacios públicos de la terminal que son operados por Montecon. La belga Katoen Natie quiere que se liciten esos espacios porque entiende que están adjudicadas de "forma precaria", luego que en 2009 se anulara el llamado para gestionarlos. En este sentido, se argumenta que Montecon se ha convertido en un operador de contenedores "monopólico" en las áreas públicas del puerto, en perjuicio de otros operadores y de otras actividades.

Las tarifas del puerto tendrán un ajuste promedio de 42%


La Administración Nacional de Puertos (ANP) aprobó ayer un ajuste de tarifas que comprenden tanto el almacenaje de mercaderías y contenedores, como el uso de los muelles comerciales y públicos.

En el primer caso el incremento será de 42% en promedio y estará vigente 90 días después de que sea publicado por el Poder Ejecutivo, y en el segundo el ajuste será de 0,16% en la tarifa de utilización por metro de eslora por hora, y comenzará a regir recién el año que viene.

La corrección tiene por objetivo amortizar inversiones realizadas y futuras, como por ejemplo la obra del muelle C y las inversiones previstas para una explanada adyacente al mismo y otra en el acceso norte de la terminal. La medida fue aprobado con los votos afirmativos del presidente de la ANP, Alberto Díaz y del vicepresidente, Daniel Montiel, y tuvo el voto negativo del representante del Partido Nacional, Andrés Chahnazaroff.

En diálogo con El Observador, Chahnazaroff explicó que los diferentes informes técnicos manejados por la ANP no incluyen una evaluación técnica, económica financiera y legal "detallada y completa" de las diferentes alternativas posibles de amortización de las inversiones, que permita apreciar que la opción más beneficiosa y conveniente era la seleccionada, con el incremento de ingresos a través de un aumento de tarifas.

Según dijo, tampoco se han considerado alternativas para reducir los costos operativos de la ANP para evitar la suba, y falta un análisis que considere la posibilidad de usar parte de las ganancias anuales de la ANP y de los depósitos bancarios que la empresa tiene, "para no castigar a la importación y exportación con mayores costos portuarios en un escenario de recesión" que plantea la economía del país. En 2012 la empresa obtuvo ganancias por US$ 25 millones, en 2013 por US$ 44,2 millones y en 2014 por US$ 66,2 millones.

El jerarca añadió que el incremento de tarifas "no fortalece" al puerto de Montevideo en la recuperación de mercaderías y contenedores con Argentina y va "en una línea opuesta a aprovechar los beneficios" que traerá el levantamiento de las restricciones por parte del país vecino. La última corrección de las tarifas portuarias había sido a comienzo de 2014.

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