La historia de la uruguaya que se coronó Miss Latinoamérica de la Tercera Edad

María Isabel Fernández es oriunda de Durazno y fue elegida hace unas semanas en Brasil

En este tiempo en el que las mujeres suelen ir contra el paso del tiempo, queriendo permanecer jóvenes, la historia de María Isabel Fernández permite afirmar que se puede ser una adulta mayor y reina de belleza. Y es que días atrás, esta mujer de 68 años, oriunda del departamento de Durazno, fue coronada en Brasil como la nueva Miss Latinoamérica de la Tercera Edad.

El certamen surgió en Argentina hace más de 20 años, y anualmente llegan a concursar representantes de Uruguay. En el caso de la participación de María Isabel -que ocupa sus horas como coordinadora del grupo de adultos mayores Amanecer- la decisión fue colectiva. "Primero hicimos una votación democrática dentro de nuestro grupo para postular a una integrante al concurso de Miss Durazno. Ahí resulté electa. Todas las Miss departamentales competimos por Miss Uruguay y así fui elegida para viajar a Brasil", comentó la ganadora en diálogo con El Observador.

El concurso entre mujeres de la tercera edad no está muy difundido en Uruguay y la participación es menor que en otros países de Latinoamérica. "Hubo departamentos de los cuales no se presentó nadie porque ni se enteraron", dijo Fernández. Sin embargo, la ganadora cree que es un evento muy importante y que se debe trabajar para que llegue a todos los rincones del país.

En el certamen internacional -que se realizó en Foz de Iguazú y compitieron representantes de Chile, Bolivia, Argentina y Uruguay- se evalúa la naturalidad, la elegancia y la simpatía de cada participante, además de alguna disciplina en la que la concursante pueda mostrar sus habilidades, como por ejemplo el baile. María Isabel, con una vestimenta que incluía una pollera realizada con la bandera de Uruguay, salió victoriosa en las pruebas.

¿Quién es María Isabel Fernández?

María Isabel nació en la ciudad de Durazno. Estudió la carrera de Magisterio para convertirse en docente, pero nunca terminó. Sin embargo, eso no fue impedimento para trabajar en escuelas rurales, donde conoció a su marido y con quien decidió irse a vivir al campo, a ocho kilómetros de Blanquillo, un pequeño pueblo en las afueras de Durazno.

Cuando dejó de trabajar en las escuelas rurales hizo cursos de animación de niños y jóvenes, trabajó con la Escuela de Padres y actualmente se dedica a los adultos mayores. Amanecer es tan sólo uno de los innumerables grupos de tercera edad que existen en todo el país. Cada semana sus integrantes se reúnen, realizan actividades de canto, talleres de manualidades, paseos y excursiones por el país. En un pueblo de 1000 habitantes como Blanquillo hay 40 adultos mayores asisten regularmente a las actividades del grupo.

"A veces es difícil para los adultos mayores integrarse en estos grupos. Están encerrados, son propensos a las críticas y les cuesta salir. Pero cada uno que se une es una alegría y un nuevo desafío de traer uno más", sostiene María Isabel.

María Isabel fue diagnosticada dos veces de cáncer: la primera de mama y luego de intestino. Hoy está fuera de peligro e intenta que su experiencia se convierta en un mensaje para quienes la conocen. "Gracias a Dios me siento fuerte y estoy en toda las actividades sin ningún problema. Mi mensaje principal es que siempre se puede volver a empezar".

miss latinoamerica 1

El grupo Amanecer está asociado a Redam (Red del Adulto Mayor), Inmayores (un organismo del Ministerio de Desarrollo Social) y a la Oficina del Adulto Mayor de la Intendencia de Durazno. Todos ellos respaldan las actividades y ayudan en materia logística al grupo. "El mayor problema que tenemos es la locomoción. En Blanquillo no tenemos un ómnibus; hay que contratar un micro que nos lleve a todos lados", comentó Fernández.

Según contó María Isabel, todo el departamento -y en especial su pueblo- siguió con entusiasmo la competencia que la coronaría reina. Incluso hubo muchos que viajaron a Brasil a acompañarla. "Se terminó armando una excursión. Íbamos a concursar pero también a pasear y conocer las Cataratas del Iguazú". Tres ómnibus repletos de adultos mayores viajaron junto a Fernández para hacer de hinchada.

Un salón de recuerdos en el pueblo

"Algo que llena mucho mi vida es mi salón de los recuerdos", contó María Isabel a El Observador. Se trata de una habitación en su casa que desde hace 18 años alberga antigüedades que fue recolectando con el correr del tiempo. "Pero no son objetos comprados en la feria de Tristán Narvaja", bromea. "De cada uno conozco su historia y he escrito mucho. Son testimonios que he ido conociendo, visitando las casas del vecindario, haciendo dedo o como pudiese".

El salón de los recuerdos es un atractivo turístico de la zona, pero también es un lugar importante para los habitantes del pueblo. "Han llegado personas a visitarlo, que miran un libro de comercio y me dicen: '¡Señora, esta persona que debía plata era mi padre!'".

Al salón seguramente irá su corona de Miss, y los recuerdos que recolecte el próximo año cuando el concurso internacional de belleza se realice en Durazno. Durante su viaje a Brasil, María Isabel hizo las gestiones para que la próxima corona se entregue en Uruguay. "Nos pidieron por lo menos dos mil cupos. Hay que ver dónde se va a quedar la gente y cómo se arregla el transporte desde todas las localidades. Hay mucho para trabajar y contamos con el apoyo de la intendencia. Va a estar muy bueno, va a ser muy importante".

Populares de la sección