"La inflación va a estar en todo 2016 hacia arriba del 10%"

La consultora Deloitte espera que el dólar siga subiendo y alcance $ 37 al cierre del año
Un dólar a $ 37 y la inflación llegando a 10,4% son algunos de los pronósticos para fines de 2016 de la consultora Deloitte, que compartió ayer en El Observador TV Florencia Carriquiry, su Gerente Senior de Asesoramiento económico financiero.
La experta también hizo referencia a cómo haber superado la barrera del 10% puede pegar en las negociaciones salariales. Lo que sigue es una síntesis de la entrevista que mantuvo con Mariano López.

¿Qué tan significativo es haber superado la barrera del 10%?
Es sin duda un hito significativo. Desde hace algún tiempo que veníamos contemplando en el escenario de 2016 que iba a suceder porque, de hecho, los indicadores que llamamos de inflación subyacente ya lo venían mostrando.
Desde hace un tiempo, cuando uno le sacaba al IPC las frutas y verduras y los precios administrados, los precios de la economía en términos más generales ya estaban por encima del 10%. En este último tiempo, lo que habíamos estado viendo eran una política de contención de precios administrados, hasta hace poco tiempo, también medidas de acuerdos de precios.
Distintos elementos que finalmente son ineficaces en el mediano y largo plazo, pero que en el corto plazo habían logrado contener la suba de los precios.

¿Cómo repercute esto en el día a día de la gente?
Sin duda es una problemática que pega en el día a día, sobre todo de las personas que tienen ingresos fijos. El poder adquisitivo del asalariado claramente se ve menguado por la suba de los precios.
El hecho de que sea una inflación de 10% o de 9,7% no supone una diferencia sustancial en el día a día. Sobre todo porque si el IPC general no había tenido una suba de más de 10% había sido por la contención de algunos precios relevantes de la canasta. Pero en los hechos, los costos de vida estaban subiendo para muchos hogares ya a un ritmo muy relevante.

¿Qué efecto puede tener en las negociaciones salariales?

Ese es un elemento que estamos viendo con preocupación. Ya estábamos en los últimos meses viendo reclamos crecientes de cambios en las pautas oficiales para la negociación salarial. Este es un año además muy relevante para la negociación salarial porque más de la mitad de los convenios vence este año.
Hay crecientes demandas por parte de los sindicatos para que se convaliden las subas de salarios más fuertes y eso es un elemento que genera preocupación porque hace más difícil que la inflación ceda.
Vemos en la negociación salarial un elemento central para intentar ir quebrando la dinámica de los precios. Si seguimos viendo una total indexación de los salarios a la inflación pasada, la inercia de los precios va a ser bien difícil de quebrar y podemos terminar viendo que además de superar el 10%, empiece a mostrar una espiralización más relevante.

¿Los aumentos salariales pueden repercutir en el empleo?
La negociación salarial tiene que hacer mucho énfasis en el cuidado de los puestos de trabajo: en esta fase del ciclo económico subas de salarios que se mantengan muy por encima de lo que va a estar creciendo la productividad en una economía que va a estar creciendo muy poco, necesariamente se van a traducir en menos empleo.
Nuestras proyecciones ya de por sí contienen una baja del empleo también en este 2016 que puede ser exacerbada si al mismo tiempo vemos subas de salarios de la magnitud de años anteriores.

La oposición asegura que el FA desaprovechó la bonanza económica y el FA asegura que no solo sacó provecho de esa bonanza sino que fue artífice de la misma.
Sí nos parece que de alguna manera se desaprovechó la bonanza económica, que perdimos una oportunidad de construir las bases para poder empezar a tener políticas macroeconómicas más anticíclicas, que es algo que usualmente se demanda cuando viene la fase baja del ciclo.
Allí aparecen los reclamos de que el gasto público ayude, que haya más inversión pública. Pero no se puede ser anticíclico en la bajada si no se fue anticíclico en el auge. Cuando llegaron las malas, cuando empezó el dólar a subir en el mundo, Uruguay ya tenía una inflación en torno al 9%, con lo cual el margen para acomodar la suba del dólar y al mismo tiempo contener los precios por debajo del 10% eran muy bajos.
De alguna manera, esta problemática de la inflación se gestó en los años de bonanza.

¿El Estado no ahorró como debía en ese tiempo?
El Estado no ahorró como debía, no se llevó adelante tampoco desde la política monetaria una política más contractiva, que permitiera que en los años de bonanza se creciera quizás un poquito menos, pero tuviéramos menos inflación y que nos diera hoy el aire para que el dólar pueda subir como está subiendo de hecho y la inflación aumentara, pero sin llegar a estos niveles.

¿Qué inflación proyectan ustedes para diciembre?
Nuestros pronósticos son de una inflación que va a estar de hecho dentro de todo 2016 en el entorno del 10%, más bien hacia arriba del 10%, y que va a estar cerrando este año en 10,4%.
Este pronóstico descansa en varios supuestos: en términos de las tarifas no estamos avizorando nuevas subas de tarifas públicas, pero sí que se renueve el subsidio a la cuota mutual que vimos en años pasados y que operó sobre costo de la salud, que es un costo relevante en la canasta del IPC. El otro supuesto que está por detrás es la suba del dólar. Nuestros pronósticos están en un dólar cerrando a $37 este año.

Argentina y su situación fiscal
En relación a la situación en Argentina, Florencia Carriquiry señaló que no se ven "avances tan claros" en materia fiscal. Según la experta, el país vecino "tiene una situación fiscal notoriamente insostenible". Esto depende, agregó la experta, de la estrategia que comunique el gobierno encabezado por el presidente Mauricio Macri de ahora en más, "qué medidas de ajuste se van a tomar en el plano fiscal", explicó Carriquiry.

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