La inseguridad y los miedos nuestros de cada día

Tener en cuenta el millón de votos por el Sí implica profundizar en la comprensión de qué significa la seguridad

Con el paso de los años, la izquierda ha aprendido de los vericuetos que encierra el concepto de la seguridad pública, y esto no tiene que ver con los resultados que pueda haber obtenido.

Sin embargo, esa maduración o comprensión de lo que implica gestionar la seguridad fue puesto en tela de juicio por la sorpresa expresada por dirigentes y militantes cuando veían que el día de las elecciones, sobres con papeletas del Frente Amplio tenían también la hoja del Sí a favor de bajar la edad de imputabilidad penal. Como si la seguridad o el miedo fueran una cuestión ideológica o política.

La gente tiene miedo sin importar el partido al que adhiere. Hasta ahora, los que quieren “matarlos a todos” eran calificados de fachos y otras sandeces, cuando en realidad abundan los izquierdistas que desearían algo que nadie tiene muy claro pero que se llama mano dura.

A pesar de que no hay logro, ni super policías, ni encierros eternos que puedan minar la sensación de miedo, el discurso de los partidos tradicionales no logró convencer a la mayoría de dar lo que hubiese sido un pequeño paso en las políticas de seguridad pero enorme en detrimento de valores como la libertad, la igualdad y la democracia.

Cuando se dice que el oficialismo debe escuchar al millón y pico de votos que tuvo el Sí, no implica hacer la reforma por la mitad, sino tratar de profundizar en la comprensión que la seguridad es un área donde no importa si se hacen las cosas bien o mal, y que es algo inherente a las personas más que a las cifras de delitos.

En los 90, con 3 o 4 mil rapiñas había miedo, hoy con 12 mil rapiñas hay miedo. ¿Es el mismo miedo de los 90 mutiplicado por tres?

¿Qué es la seguridad? Según la Real Academia Española, se trata del “conocimiento seguro y claro de algo (…) Cualidad del ordenamiento jurídico, que implica la certeza de sus normas y, consiguientemente, la previsibilidad de su aplicación (…) Organización estatal que se ocupa de atender determinadas necesidades económicas y sanitarias de los ciudadanos”, aspecto este último que nunca forma parte del debate sobre seguridad.

¿Y el miedo? ¿Qué es el miedo? Según la misma fuente: “Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario”. Real o imaginario. ¿Le vamos a pedir a la Policía que se haga cargo de ese sentimiento imaginario?. Sin embargo, la RAE dice que el miedo también anula “las facultades de decisión y raciocinio (e) impulsa a una persona a cometer un hecho delictivo”.

O sea que los chorros también pueden tener miedo. Seguramente todos tenemos miedos de diferente carácter. A veces se trata de superarlos. A veces la de vivir con ellos sin caer en la tentación de matarlos a todos.


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