La lección de Cadol

Columna de opinión publicada en El Observador Agropecuario
El viernes 15 de abril de 2016, un tornado sembró destrucción y muerte en la ciudad de Dolores. Al día siguiente, el título de tapa de El Observador daba cuenta de ello: Dolores arrasada. Uno de los lugares por los que pasó el tornado fue Cooperativa Agraria Limitada de Dolores (Cadol), cuyas instalaciones fueron destruidas por el fenómeno meteorológico. Solo quedaron en pie, como mudos testigos, los silos de hormigón aéreos.

Cadol es una cooperativa fundada en 1959 en Dolores, el corazón agrícola del país y antiguamente denominada como la capital del trigo. Por ello, la mayor parte de sus 180 socios son pequeños y medianos productores agrícolas, que combinan su actividad con la ganadería y la lechería.

Cadol, que integra Cooperativas Agrarias Federadas (CAF), además de la planta de acopio y la venta de insumos agropecuarios ofrece a sus socios servicios de asesoramiento técnico. Y posee un supermercado en el centro en el centro de la ciudad.

Un año y cinco días después, las autoridades de la cooperativa invitaron al ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Tabaré Aguerre, al intendente de Soriano, Agustín Boscou, productores y socios a la presentación de lo que denominaron la reestructura de su planta de acopio y oficinas.

El presidente de Cadol, Raúl Bertón, explicó por qué prefería llamar a las obras de la planta de acopio y oficinas como una reestructura por razones que luego explicaría y no, como todos los presentes estaban observando, como una reconstrucción. O construcción nueva, para ser más exactos.

El numeroso grupo de visitantes que, a diferencia de la tragedia vivida un año antes, pudo disfrutar de una jornada soleada, apreció el nuevo galpón de insumos de 1.400 m2, donde se ofrece el sistema de fertilizantes líquido y granulado, y otros agroquímicos, espacio que quedará automatizado con portón y elevador en breve.

Luego el grupo siguió a otro galpón de maquinación (limpieza) y cura de semillas de 2.500 m2, donde ya se está trabajando con trigo. Se está instalando una máquina alemana Pekus que puede procesar 15 toneladas de semillas por hora. También se reciben semillas de semilleros de productores, para plantar y para vender.

Lo humano fue el factor principal que permitió levantarse de los escombros Lo humano fue el factor principal que permitió levantarse de los escombros

Cadol instaló una secadora argentina Mega, a gas y a leña. Se agregó una plataforma a los silos de hormigón aéreos, que permite aumentar la frecuencia de recibo de granos. Y también en la recorrida se vio una segunda plataforma a continuación. Así como también la reconstrucción de un silo celda que ya existía en el predio antes que pasara el tornado en abril del año pasado, al que se le aumentó su capacidad.

Bertón finalmente dio su explicación de por qué se trató de una reestructura del predio y no de una reconstrucción: fue para resaltar la continuidad de la vida de la institución y para remarcar que lo humano fue el factor principal que permitió levantarse de los escombros.

El ministro Aguerre contó que cuando llegó a Cadol tres días después del tornado vio los efectos de la destrucción ("una sensación difícil de describir"). Los galpones en el suelo eran tan solo hierros retorcidos y había un camión dado vuelta sobre una escuela lindera. Pero el presidente de Cadol le dijo: "Quédese tranquilo que se retuercen los hierros, pero no la voluntad". Esa es la lección de Cadol.

Acerca del autor