La ley somete a las personas trans a un duro periplo

En tres años de vigencia de la ley, 10% de esas personas cambió su identidad
Desde 2009, las personas trans pueden cambiar su nombre y género en los documentos que lo identifiquen. La implementación de la ley 18.620 fue celebrada como un gran paso en la lucha por la igualdad de derechos que se reclamaba desde varios colectivos sociales. Sin embargo, el resultado no fue el esperado. Desde el colectivo Unión Trans del Uruguay se estima que hay aproximadamente 3.000 personas transgénero en el país, pero según datos del Registro Civil, aproximadamente 350 de ese grupo de personas tramitaron el cambio de identidad en tres años (2012-2014).

Para iniciar el trámite la persona tiene que llenar un formulario y entregarlo en la comisión multidisciplinaria especializada en identidad de género y diversidad en el Registro Civil, creada por esa ley. Luego se realiza una entrevista y a partir de ahí la comisión elabora un informe.

"El Estado uruguayo decide lo que el ciudadano hace con su vida", Alejandra Collette Spinetti Presidente de la UniónTrans del Uruguay

La inspectora del Registro Civil Adriana Boggio, dijo a El Observador que el trámite ante el Registro tarda menos de un mes, pero la parte más larga del proceso es el juicio, que puede demorar de cuatro meses a un año. "Hay veces que inician el trámite y después no vienen, por todo lo que demora el proceso y no lo pueden continuar. Por eso no tenemos cifras exactas de las personas que hasta el momento han modificado su identidad y género", comentó. El equipo multidisciplinario evalúa aspectos socioculturales para aportar al juez elementos que demuestren que la persona tiene esa identidad desde hace dos años o más, como se establece en la ley. "Es un recuento de su vida que prueba que su identidad la mantiene en el tiempo".

El Estado cuidador

En una entrevista con El Observador TV, la presidenta de la Unión Trans del Uruguay, Alejandra Spinetti, contó que muchas personas de esa condición no quieren cambiar su identidad "por no pasar por esas situaciones angustiantes".

Desde ese y otros colectivos que luchan por la igualdad de las personas transgénero se plantea la modificación del actual proceso de cambio de identidad. Entienden que es un procedimiento poco agradable y dilatado, una situación angustiante y que las sitúa en una posición de vulnerabilidad porque otra persona tiene que decidir por ellas si tienen que ser llamadas Lucía, Nicole o Jazmín, o mantener el nombre de varón que indica su cédula desde el día que nacieron.

"El Estado uruguayo últimamente tiene un defecto que es convertirse en un cuidador, que decide lo que el ciudadano hace con su cuerpo y con su vida. Yo sé lo que quiero ser. Por favor señor Estado, yo quiero hacer con mi cuerpo y mi vida lo que quiero", manifestó Spinetti. Todo ese proceso, donde la persona está expuesta a la opinión de un juez y donde debe llevar testigos, se convierte en una situación bastante angustiante.

La falta de información sobre lo que plantea la normativa es un aspecto a trabajar por parte de Unión Trans. Muchas entienden que es innecesario iniciar el trámite porque si no tienen trabajo, no necesitan tener un documento que confirme su nombre. Sin embargo, Spinetti se refirió a casos donde tener un nombre de mujer es importante. "Cuando te internas, te llevan a una sala de mujeres. Tengo una conocida que no la quisieron internar ni en una sala de hombres ni en una de mujeres. Le dijeron que se fuera para la casa aunque la tenían que haber dejado internada. Eso es tremendo", comentó.

Sin registro de quien completa el procedimiento

Según los datos que tiene el Registro Civil, en 2012 se recibieron 92 solicitudes para tramitar el cambio de identidad. En 2013 hubo un marcado aumento a 164 y en 2014 la cifra volvió a disminuir a 92.
En lo que va del año, llegaron a la comisión multidisciplinaria 31 solicitudes. Sin embargo, no existe un registro exacto de la cantidad de personas que completan el procedimiento. Según la inspectora Adriana Boggio, la Comisión no se ha enterado de solicitudes negadas en el trámite judicial.

Respecto a la intervención del juez en el trámite, Boggio dijo a El observador que ello funciona de esa manera porque cuando se modifica un elemento tan importante como el nombre en la partida de nacimiento, la ley lo establece así. En Argentina eso se lleva a cabo mediante un trámite administrativo que no pasa por un juzgado. "Para modificar el procedimiento habría que modificar la ley del registro civil porque es la única forma de modificar el nombre", dijo Boggio.

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