La libertad de expresión en Río 2016 se dirime en la Justicia

Un juez restauró la posibilidad de manifestarse contra Temer, pero el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos apeló el fallo

Los organizadores de Río 2016 no quieren que los Juegos Olímpicos estén manchados con las turbulencias políticas que vive Brasil por estos meses y están dispuestos a censurar cualquier manifestación pública al respecto, algo que es ejecutado por el gobierno del cuestionado presidente interino, Michel Temer, a través de sus agentes policiales y militares.

Esa práctica se venía llevando a cabo en la excapital brasileña desde antes del comienzo de las competencias, con agentes de seguridad que reprimieron en diversas oportunidades a personas que llevaban carteles diciendo "Fora Temer" (Fuera Temer). En los estadios de las diferentes disciplinas, cualquiera que grite esa consigna era retirado inmediatamente.

Este video muestra como agentes de seguridad con uniformes de la Policía Militar forcejearon con un hombre que tenía un cartel contra el presidente interino hasta que finalmente lo retiraron del estadio.

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Otros videos muestran cómo las autoridades reprimieron los dichos de espectadores contra el mandatario Temer.

Fora Temer
Fora Temer

Pero esa censura a la libertad de expresión llegó a los tribunales brasileños. El lunes a la noche, el juez João Augusto Carneiro Araújo emitió una orden que anulaba una prohibición del gobierno de llevar banderas políticas o carteles con consignas de esa índole durante los Juegos. La decisión sucedió a un pedido de fiscales federales, que cuestionaron esa norma por ir contra la libertad de expresión, garantizada en la Constitución de ese país.

"La libertad de expresión está consagrada en la Constitución, pero este tipo de protestas políticas no pueden distorsionar los Juegos", dijo el lunes el ministro de Justicia brasileño, Alexandre de Moraes, poco antes del fallo del juez. "Estos eventos requieren de extrema concentración y tener a alguien gritando es poner los juegos en riesgo", añadió.

De Moraes recordó que la misma disposición contra consignas políticas ocurrió en el Mundial de Fútbol de Brasil 2014. "La FIFA también había obtenido una ley específica para eso. El Supremo Tribinal Federal entendió como constitucional esa veda a ingresar a los locales con pancartas o carteles. Eso también existe en el campeonato brasileño", justificó el funcionario.

El martes, el Comité Organizador de los Juegos de Río dijo que respetaría el fallo mientras esté vigente, pero anunció su inmediata apelación. "Creemos que los recintos deportivos no son el lugar para hacer protestas políticas, religiosas o raciales", dijo en conferencia de prensa Mario Andrada, director de comunicación del Comité Río 2016.

Este tipo de censura se ha registrado en diversas competencias internacionales, según dijo la socióloga Vida Bajc, autora del libro "Vigilando y dando seguridad a los Juegos Olímpicos, de Tokio 1964 a Londres 2012 y más", a la radio pública estadounidense NPR.


"Todos los Juegos Olímpicos tienen algún tipo de protesta", afirmó. "Los organizadores harán lo que tengan que hacer para prevenir los disturbios porque los disturbios tienden a quitar el legado que se supone que este evento tiene que tener", agregó.

La postura del Comité está siendo aprovechada por Temer para ocultar el gran descontento que los brasileños tienen hacia su figura y su gestión, que recoge un exiguo 13% de aprobación según las encuestas.

Temer puede ser confirmado como presidente a fin de mes, cuando el Congreso de su país celebre su última votación respecto al juicio político que lleva adelante contra la mandataria suspendida, Dilma Rousseff.


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