"La maestra manda la lista y la madre sigue comprando lo mismo todos los años"

De tradición familiar, la empresa Santiago Aloy distribuye artículos de papelería y está a punto de realizar la inversión más grande de su historia
A los 13 años, Rony Aloy comenzó a trabajar ayudando a su padre en la papelería Santiago Aloy, que lleva el nombre de su abuelo, el fundador de la firma.

En 1946 Santiago Aloy, inmigrante de Lituania, abrió una "papelería de barrio". Debido a la competencia y el tamaño del mercado de las papelerías en Uruguay, a partir de 1996 se decidió cerrar la venta al público y dedicarse a representar a las grandes marcas internacionales de insumos escolares como Stabilo, Maped y UHU, entre otras.

El negocio familiar está hoy en manos de la segunda y tercera generación Aloy, ya que el hijo del fundador de la papelería, Armando, es el dueño actual y los nietos, Santiago y Rony Aloy, se encargan de las operaciones y marketing, respectivamente.

Rony cursó la Licenciatura en Administración y Gerencia en la Universidad ORT, con orientación en Marketing y en la empresa familiar se encarga además de la comunicación de las marcas, la publicidad, el diseño y las promociones en los puntos de venta.

¿Cómo se fundó la papelería Santiago Aloy?

Mi abuelo trabajaba en una imprenta y en la noche, con los sobrantes que le daban, hacia libretas y las vendía en la calle. Un tío le dio una mano y abrió la primera papelería en la calle San José y Zelmar Michelini. La atendía mi abuelo con cuatro personas más. Tuvo cuatro hijos; el mayor fue mi padre, quien empezó a trabajar a los 13 años. Cuando Santiago Aloy muere en un accidente de tránsito, Armando tenía 20 años y se tuvo que hacer cargo de la papelería y de la familia.

¿Por qué se decidió dejar de vender al público y representar a las marcas?

Se fue dando solo. Uruguay es muy chico y es muy difícil hacer ambas cosas. Lo más importante es enfocarse. Estamos enfocados en lo que hacemos y no le vendemos a todo el mundo, sólo a las papelerías y supermercados.

¿Cuáles son los atractivos de las marcas que representan?

En orden desde que conseguimos la representación de las marcas: vendemos Stabilo, Maped –que tiene productos para zurdos; esta línea está presente hace cinco o seis años–, UHU, Uni Ball. Representamos a una marca de hojas de impresión ecológicas, hechas de árboles plantados específicamente para ese fin. A nosotros se nos ofrecen algunas marcas pero elegimos las que tienen un valor agregado para el cliente.

¿Cómo ve el mercado de las papelerías actualmente?

La educación está luchando contra la tecnología a nivel mundial. En la papelería pasa algo curioso. Somos cada vez más personas en el mundo pero el consumo en este sector es estable, porque se está sustituyendo por la laptop, iPad, agendas digitales, etc.
Es una tendencia a nivel mundial pero que tiene una contrapartida. En el proceso de aprendizaje, uno retiene mejor la información que recibe de la maestra o profesor mientras escribe. Es más volátil lo que uno graba en la computadora. Lo que uno escribe implica una doble grabación: con la vista y con la mano. Se sintió una baja en el consumo general pero a nosotros no nos afectó en nada. Cuando la maestra le manda la lista a la madre, ella sigue comprando lo mismo.

¿Hay alguna novedad en las marcas que venden para este año?

Hay reglas customizables, que cada uno puede grabar como quiera. La técnica de la escritura en realidad es la misma: puede cambiar el diseño, mejorar la tinta pero no hay grandes avances.
Ahora se le está dando mucha importancia al material reciclado. Es de nuestra preocupación incorporar estos artículos responsables con el medio ambiente.

¿Cómo compiten en un mercado que se rige cada vez más por modas?

Nosotros competimos a través de la calidad y el valor agregado del producto. Nuestras cuadernolas son súper tapa dura, con separaciones por materias y detalles en las hojas.
Y como dije, somos responsables con el medio ambiente. La idea es seguir expandiéndonos en productos reciclados.

¿Cuáles son las perspectivas de la empresa para los próximos tiempos?

Invertimos mucho en tecnología; tenemos todo computarizado. Pero ahora, estamos haciendo la inversión más grande de la historia de la empresa, justo cuando cumplimos 70 años. Nos vamos a mudar a un centro logístico en Carrasco, en donde ocuparemos 5.000 metros cuadrados, para abastecer mejor a nuestros clientes. Esperamos instalarnos en un año.

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