La mano que elige las series

El rol del curador de contenido es cada vez más importante en los sitios de video on demand. ¿Qué implicancias tiene un trabajo tan esencial como invisible?
Se estima que cada año se estrenan, únicamente en Estados Unidos y sin contar el cine independiente, cerca de 600 películas. Suponiendo que cada una de ellas durara, en promedio, dos horas, un espectador necesitaría 72.000 minutos para poder ver únicamente los estrenos más relevantes de Hollywood. Es decir, 50 días de visionado ininterrumpido, una cifra desorbitante para cualquier ser humano que debe llevar una vida normal por fuera de la pantalla.

Al ingresar a la página de inicio de cualquier sitio de streaming como Netflix, Qubit.Tv o Amazon Prime, los usuarios se encuentran con una enorme oferta organizada y dividida según categorías y géneros. Además, cada sitio tiene una sección de recomendaciones y sugerencias. Si bien la distribución de los contenidos se genera tomando como base a los algoritmos internos de cada sistema, detrás de la elección de las películas o series que se encuentran en los diferentes catálogos hay personas que bucean dentro de ese océano eterno que es el mundo de lo audiovisual, hasta dar con algo que rinda para su negocio. Ellos son los curadores de contenido.

¿Cómo trabajan? ¿Cuál es el criterio que aplican en su quehacer laboral? Y ¿cuál es el futuro del consumo audiovisual?

Un filtro frente a la vorágine

Los curadores de contenido en plataformas de streaming y video on demand no tienen un trabajo sencillo, y más ahora que las cifras de consumo de video en internet aumentaron de manera contundente, incluso en Uruguay. Así lo demostró un estudio realizado por Grupo Radar y Spotlike, una herramienta de medición de audiencia y analítica de video online en redes sociales. La investigación señala que el 29% del tiempo que los usuarios destinan a internet, lo dedica a mirar videos online. A menor edad aumenta el porcentaje de horas dedicadas a los videos mientras usan internet: 21% para el rango de 51 a 65 años contra 41% para los de 12 a 17 años. Por su parte el 69% de los que ven videos online, según este informe, menciona que lo hace en dispositivos portátiles. Para el 36%, el más utilizado es el celular o la tableta.

Es por eso que, hoy más que nunca, el rol del curador debe ser efectivo. Deben mirar los catálogos de los grandes estudios cinematográficos, hablar con directores y productores, ver películas y series enterars y mantenerse al tanto de las tendencias y comentarios, tanto en los festivales internacionales como en otras plataformas que ofrezcan una propuesta similar.

"Una condición para ser curador es estar al día con lo qué pasa dentro de la industria aunque no sé puede ver todo lo que se produce; es imposible", dijo Javier Porta Fouz, curador y gerente de contenidos de Qubit.Tv, una plataforma de servicio de alquiler de películas online cuyo catálogo está disponible en Uruguay. Porta Fouz es, además, crítico de cine del diario La Nación y director del BAFICI, el festival de cine de Buenos Aires. Su trabajo implica viajar a la mayor cantidad de festivales posibles, ya sean que se realicen en Venecia, Toronto o Berlín. "El cine, el video y los festivales forman parte de un mismo universo, hoy día está todo conectado". Y agregó que para conocer bien el mercado de películas, los festivales son unos de los primeros filtros y medidores de éxito;, a pesar de que son eventos a los que el común de la gente no les da tanta trascendencia.

La variedad es uno de los capitales vitales en un sitio como Qubit.Tv o Netflix. Este tipo de servicios debe ofrecer un menú variado y para diferentes públicos. "A cada segmentos de público hay que darle lo que está buscando y también aquello que no sabe que está buscando, pero que cuando lo ve puede decir que le gusta", explicó Porta Fouz.

La mayor dificultad es dejar de lado el gusto personal del curador y elegir contenidos en base a otros criterios. El gerente de Qubit.Tv dijo que toma estas decisiones bajo una mirada dividida entre su rol de espectador, crítico y curador. "Es básico no imponer solo mi gusto,; eso sería una tiranía un poco ridícula", afirmó.

Del cine al celular en un solo paso

Si bien no suele ser la regla, algunas películas se estrenaron primero en un sitio de streaming y luego en el cine, o directamente nunca pasaron por salas comerciales.

En Netflix y Amazon esto es más común que en otras plataformas, debido a que son compañías que además de distribuir contenidos de otras cadenas producen los propios. Beasts of No Nation es la prueba de que el buen cine no necesariamente se ven el cine. La película se estrenó en Netflix el año pasado, fue producida un presupuesto de US$ 6 millones y fue nominada a algunos de los premios más relevantes dentro de la industria, como los Golden Globe y el Premio del Sindicato de Actores.

Según Porta Fouz, sin embargo, para que una película de peso no pase por el cine tiene que haber mucho dinero de por medio. "Hoy es muy improbable que los productores de la próxima entrega de Iron Man decidan que vaya directo a un sitio on demand. ¿Quién va a pagar lo que se pierde por venta de entradas? Es un delirio". El curador resumió que la puesta en cartel de una película en salas comerciales es en realidad parte de una estrategia de posicionamiento ante la prensa y la crítica.

"El video on demand llegó para quedarse y hay cambios que ya se están dando a una velocidad tremenda. Por eso no me animaría a definir tendencias", culminó.

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