La memoria genética

Columna de opinión publicada en El Observador Agropecuario
Por Luis Romero Alvarez, especial para El Observador

Gregor Johann Mendel fue un monje austríaco que trabajó con habichuelas y llegó a fundar las leyes de Mendel, fundamento de la genética actual. En ese marco teórico, no se puede inscribir una información aprendida en una generación en los genes que pasarán a la siguiente.

Esos cambios hacia el futuro sólo se pueden dar, según Charles Darwin creador del concepto de la selección natural, a través de mutaciones genéticas testeadas por la naturaleza.

Desde entonces, o sea, mediados de 1800, hemos avanzado mucho en el conocimiento genético al descubrir el ADN y luego codificar sus genes y hasta manipularlos, pero aquella premisa básica de la imposibilidad de escribir en los genes de una generación conocimientos aprendidos para pasarlos al futuro, se ha mantenido intacta.

Pero yo creo que aparecen indicadores que apuntan hacia otra realidad. Los que hemos criado siempre perros de caza damos por cierto que, del mismo pool genético (mismos abuelos), los hijos de perros que han cazado lo hacen mejor que los hijos de perros que nunca cazaron.

Luego apareció la historia del seguimiento de una familia de pájaros Martín Pescador, uno de los cuales se filmó cuando colocó una pluma sobre el agua y la usó como señuelo para hacer subir una mojarra y así pescarla; al tiempo, toda su familia usaba esa técnica.

Pero resulta que sacaron un huevo de un nido de esa familia y lo llevaron a otro arroyo, donde fue incubado en otro nido de pájaros que pescaban a la antigua, y al nacer y crecer ese pollito empezó a pescar con la técnica nueva de usar una pluma.

¿Cómo se inscribió en sus genes el conocimiento adquirido en la generación anterior? Hay una historia similar con una familia de monos que eran mantenidos bajo observación científica en una isla de Japón. El último libro que leí, de Hope Jahren (científica en geobiología de la John Hopkins) llamado La memoria secreta de las hojas, trae indicios en esta línea desde el mundo vegetal.

Esta doctora condujo experimentos en los cuales se demostró que árboles nacidos de semillas sometidas a períodos de enfriamiento muy duros producían árboles que se preparaban para inviernos muy severos (perdían las hojas y ajustaban su metabolismo antes) mientras que los árboles nacidos de semillas de esos mismos padres, pero sin el tratamiento del frío extremo, no reaccionaban así. Lo excepcional es que los hijos de los árboles nacidos de semillas enfriadas actúen como sus padres esperando inviernos excepcionales mientras que los hijos de los padres nacidos de semillas sin tratamiento de frío actúen como todos los de su especie.

Hoy esto no lo podemos explicar y muchos todavía no lo pueden ni aceptar o siquiera considerar. Pero yo pienso en el médico musulmán Avicena (Ali Ibn Sina) hace unos 1.000 años; él estaba entonces en la frontera del conocimiento de la época que era liderado por sabios del islam; ¿qué habría pensado si le hablaran de ADN, genes que se pueden sacar y poner de una cadena llena de códigos?

Algo así creo que nos pasaría a nosotros al asomarnos a estos temas con respecto a un sabio del año 3000. Hay todo un mundo submolecular y aún subatómico que existe y funciona, y del cual todavía sabemos casi nada; por ejemplo, la homeopatía funciona con diluciones tan altas que no queda en el preparado ni una sola molécula del principio activo y, sin embargo, funciona. ¿Es a través de vibraciones, energía o elementos subatómicos?

Pero qué potencia incalculable tenemos para desarrollar si podemos enseñar a una semilla a prepararse para un tiempo seco o de exceso de lluvias o de heladas tardías. Y si los hijos de esas plantas quedan programados para esos eventos adversos y así creamos líneas de vegetales adaptados a diversas circunstancias climáticas o de pestes varias (en el libro de Jahren también hay referencias a reacciones de vegetales a distancia en defensa a ataques de insectos). Con la aceleración que tiene nuestro avance en los conocimientos pronto llegarán nuevas lecciones, ideas y herramientas. Que así sea.

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