La miopía avanza en silencio

Cada vez más personas padecen la pérdida de la visión a larga distancia
El siglo 21 encuentra a la sociedad enfrentando varias enfermedades de categoría pandémica: la obesidad, las enfermedades del corazón y la diabetes. Sin embargo existe otro problema mucho menos visible a simple vista que esta afectando a gran parte de la población mundial: la miopía.
Este trastorno genera la incapacidad de ver claramente los objetos que están más lejos, o sea, la pérdida de la visión a larga distancia.

Según un artículo en la revista Wired, desde la década de los 70, la incidencia de la miopía en la población estadounidense se ha duplicado, alcanzando el 42 por ciento. Sin embargo, la situación más complicada se da en Asia: según una encuesta en Corea del Sur, casi el 96 por ciento de los adolescentes padecen este trastorno a la visión, explica el artículo.

Los científicos no han podido descubrir todavía exactamente que es lo que causa este problema de la vista, aunque tienen algunas pistas. Una de las causas podría ser la continua exposición de la vista a aparatos tecnológicos en espacios cerrados. El artículo de Wired explica que este argumento se basa en varios estudios sobre la miopía, que a su vez recomienda pasar tiempo al aire libre- sobre todo en los primeros años de la infancia- para evitar este problema.

Otro problema que los científicos no pueden resolver es la manera en la que abordar el estudio de la miopía. Una de las posibilidades es inducir este trastorno en animales- generalmente pollos o monos- pero también puede resultar algo inexacto, ya que lo que funciona para algunas especies de animales o tipo de miopía no parece funcionar en otros de características diferentes.

El primer modelo de miopía fue descubierto, según publica Wired, por accidente en 1970, cuando un grupo de neurocientíficos trabajaban sobre el desarrollo del sistema visual del cerebro en monos neonatos. Al coser uno de los párpados del espécimen, el ojo permaneció tiempo a oscuras, dejando de utilizar la visión a larga distancia, lo que generó la miopía en el animal.

Este primer modelo generó luego una cantidad considerable de experimentos en la materia. Uno de ellos demostró que la exposición a la luz brillante en pollos con miopía inducida, les devolvía la visión a larga distancia. Otros experimentos confirmaron este descubrimiento y demostraron que la luz activa la dopamina, un neurotransmisor que previene el trastorno.

Los científicos todavía no se ponen de acuerdo donde se origina el problema- si se debe a la exposición que diariamente tenemos a pantallas brillantes o si es por el tamaño de los ojos- pero en China ya se han comenzado a dar los pasos previos para hallar una cura, realizando estudios en los salones de clase y la incidencia de la luz sobre los niños