La mujer de la voz "pequeña" que entra y sale

¿Pueden el silencio y la discreción hacer música? Lo comprueba Melanie De Biasio, jazzera belga de academia clásica que captó la atención de Eels y Europa con un disco que congela el tiempo

"Para mí, el jazz es una oportunidad de construir sentido. Y por sentido creo que entiendo el contar historias. Un disco es una historia con sus capítulos, con su progresión, con sus cierres". La voz al teléfono es bien baja y más esforzada en el inglés de lo que suena cuando se la oye entre las texturas sonoras y espacios de sus canciones. Al otro lado de la línea, desde la pintoresca Charleroi belga, Melanie De Biasio conversa de sus canciones aunque sin entender mucho que en estos tiempos de globalidad pueda aparecer alguien en Uruguay a quien le guste su música.

Igual de anacrónico es el encare músical de No Deal, un trabajo editado en 2013 que recién este año se expandió por Europa hasta alcanzar incluso a Inglaterra y a los oídos de expertos en la materia como el músico y conductor de TV Jools Holland. De hecho, si uno busca en internet, ese es uno de los grandes hitos recientes de De Biasio, (una "artista nueva" a pesar de que edita discos desde hace 9 años): tocar para el gran público británico en su programa, el mejor show televisivo de música en vivo hoy. Pero en este caso, lo de anacrónico no debería sonar peyorativo: No Deal es un disco que en muchos aspectos puede sonar como un ejercicio de estilo pero eso sí, uno tremendamente bien ejecutado. Es más; se podría decir como pasó con aquel Back to black de Amy Winehouse que No Deal es un disco que hace perder la cuenta de en qué tiempo vivimos o de cuáles son las tendencias. Gracias a esta burbuja hecha disco, Melanie De Biasio ha sido asociada con influencias como Billie Holiday o Nina Simone. Y no está mal, pero una conexión por similitudes se queda corta al hablar de este trabajo. A veces, la música permite ir un poco más allá del mero reconocimiento de influencias. Si hay algún nombre cercano a ciertas intenciones de De Biasio ese debería ser el de Joan as Police Woman, aunque esta haga canciones desde un encare menos jazzero y más visceral y abierto a otras instrumentaciones y géneros. 

Dice De Biasio: "Cuando me refiero a la construcción de sentido, a eso que fue aflorando cuando dejé que mi pequeña voz fuera saliendo, lo que quiero decir también es que necesito determinado tipo de cosas para construir. Y ahí, el jazz es la base porque me permite trabajar con espacios y silencios, con cosas que suenan muy puntuales, con otras que quedan libradas al azar y con improvisación". Pero para eso, el ensamble entre voz y banda tiene que estar debidamente aceitado, algo que a ella y su banda no le cuesta demasiado pues la formación de todos está fuertemente basada en la academia: todos se hicieron amigos mientras cursaban la formación musical clásica en Bruselas. Además de cantar, De Biasio ejecuta con maestría la flauta, talento que también desparrama por momentos en No Deal.

Así pues, De Biasio -ya recomendada por cultores exquisitos del free jazz y sus recursos como Phil Selway, baterista de Radiohead y recientemente entrevistado en este blog- configura un mundo propio marcado por la penumbra, los espacios de silencio y por una acompañamiento instrumental discreto y a la vez cargado de actitud. Sí, sus canciones son etéreas y ese halo de actitud cool se hace borroso conforme pasan las canciones, pero lo que se mantiene es el misterio, el encanto y la relajación. 

No Deal tiene apenas siete canciones. "Muchas de ellas surgen casi que al primer intento", dice la cantante belga con la misma autenticidad que reconoce que su primer gran valedor en la industria, nada menos que Mark Oliver Everett -el artista más conocido como Eels- era alguien que no conocía hasta que el propio compositor estadounidense se le acercó. "Lo gracioso de todo es que honestamente yo no conocía su música ni había leído su libro (el emotivo Cosas que los nietos deberían saber) cuando comencé a telonear conciertos suyos por Europa. Es increíble lo que ha hecho por nosotros", reconoce la cantante.

También Everett remixó (por primera vez en su carrera) una canción de De Biasio para un particular experimento: un disco de remixes basado en No Deal que llegó tiempo después. ¿Cómo se presta una persona de formación tan clásica y con un discurso cerrado sobre lo que tiene que tener un disco a una ensalada de versiones? "Pues buscando otra historia, un concepto, un tono común. Y luego, dejando hacer a los que saben. Rechacé meses los remixes que quería hacer mi sello hasta que en un momento sentí que había una cosa como de choque de mundos que me sonaba muy bien. Y cuando Mark hizo un remix mío y pude ver cómo se juntaba mi mundo más oscuro y denso con esa cosa más luminosa que tiene él, sonaba fantástico. Ahí creo que le encontré la vuelta".

De Biasio sigue viviendo en Charleroi, donde cuando no sale de gira toca en un centro cultural montado en una vieja metalúrgica en la que trabajaba su abuelo. Dice que cuando toca ahí lo hace con tanto apronte y decoro como en el Palais de Beaux Arts de su ciudad. Y seguramente en algún momento también lo haga en América del Sur porque, a veces, un disco de canciones en principio poco pretenciosas y que no parecen decir tanto termina obligando a escuchar más, a hacerse preguntas, a escribir y a hacer una llamada desde el otro lado del mundo.

No Deal puede escucharse completo en este link de Spotify, pero también armé una lista de mis siete canciones favoritas que incluye uno de esos extraños remixes que no se le dan mal.


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