La noche después del tornado

Entre escombros, chapas y saqueos, los vecinos de Dolores enfrentaron lo que dejó el temporal

Dolores parecía una zona de guerra el sábado por la madrugada.Al acercarse al centro de la ciudad el panorama se presentaba desolador: calles a oscuras, edificaciones parcialmente derruidas, árboles caídos, autos volcados sobre las veredas. El tornado que cruzó por esta localidad del departamento de Soriano dejó un rastro de escombros y chapas a su paso.

"Volaban vidrios, autos, motos. Era un ruido espantoso. Es muy triste", dijo a El Observador Luján, la dueña de una papelería ubicada a una cuadra de la plaza. "Quedamos en la calle", agregó la comerciante, que a las dos de la mañana montaba guardia en su local, a la luz de la vela.

Los vecinos no daban crédito a los destrozos provocados por el tornado. Pero cuando parecía que la tormenta ya había hecho daño suficiente, llegó la noche y empezaron los robos y saqueos.

Los hurtos a locales comerciales y hogares comenzaron cuando todavía quedaban personas atrapadas en sus viviendas. Esta situación fue controlada con el patrullaje de efectivos de Policía, Guardia Republicana y el Ejército. "Es una ciudad que se vino abajo y lamentablemente hubo saqueos", dijo el teniente segundo Javier Cheveste, oficial al mando del patrullaje militar.

Horas antes del amanecer, los funcionarios del hospital se tomaban un descanso después de una jornada sin precedentes. Cientos de heridos llegaron a al emergencia de ASSE durante el día y fueron derivados a diversos sanatorios. A la misma hora, personal de Bomberos preparaba el equipamiento para salir a realizar trabajos de recolección de escombros y limpieza de calles. Este trabajo será coordinado por el comité departamental de emergencias de Soriano.

En Dolores la tarea recién comienza.


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