La OEA presiona a Maduro para que restituya "el orden democrático"

En un polémico encuentro 17 estados aprobaron una resolución que reconoce una "grave alteración inconstitucional" en Venezuela; representantes de ese país, de Bolivia y Nicaragua abandonaron la sesión
La Organización de Estados Americanos (OEA) salió ayer de su casi siempre anodina rutina para tener una sesión extraordinaria por la crisis venezolana que lo tuvo todo: múltiples acusaciones cruzadas, golpes de mesa, gritos, referencia a la palabra del Papa Francisco, insultos sofisticados y de los otros, y hasta una resolución adoptada "por mayoría".

Luego de varias idas y vueltas en torno a como sería abordado el tratamiento del texto, 17 estados aclamaron la resolución que afirma que en Venezuela hay una "grave alteración inconstitucional del orden democrático" y exige al gobierno de Nicolás Maduro que restaure "la plena autoridad" de la Asamblea Nacional, de mayoría opositora.

La resolución también contempla la posibilidad de profundizar los esfuerzos diplomáticos para lograr la paz en Venezuela, de acuerdo a las estipulaciones que prevee la Carta Democrática Interamericana.
Uruguay no formó parte del grupo de 14 países que presentaron el texto pero sí fue uno de los 17 que se manifestó a favor de la resolución. El texto fue aprobado "por mayoría" de los 21 estados presentes en la sala, ya que solo se abstuvieron cuatro de ellos: República Dominicana, Bahamas, Belice y El Salvador.

Sin embargo, no fue fácil que sonara el martillo concluyente en la sala Simón Bolívar. Venezuela y sus aliados abrieron su baúl de artimañas diplomáticas para intentar que la reunión naufragara.

El primer intento


El periplo comenzó a primera hora cuando Bolivia, cuyo gobierno apoya a la administración de Nicolás Maduro, puso todo su ingenio para bloquear la sesión extraordinaria de la OEA pedida por 20 países, entre los que se encuentra Uruguay.

El gobierno de Evo Morales asumió el sábado la presidencia del organismo y la primera acción del embajador boliviano, Diego Pary, fue suspender el encuentro que tenía por objetivo tratar la crisis venezolana. La acción diplomática generó la crítica de varios representantes. Sin embargo, el intento tuvo efectos a corto plazo. Dos horas después de la suspensión, el Consejo sesionó de manera extraordinaria gracias a que había quórum suficiente (un tercio de los 35 estados miembro) y con Honduras en la presidencia debido a la ausencia de Bolivia y Haití, que ocupa la vicepresidencia. "Doy por abierta esta sesión del Consejo Permanente", declaró el hondureño Leonidas Bautista Rosa y de ahí en más el caos se apoderó de la sesión del organismo regional.

"MÍreme a los ojos (al embajador venezolano). Jamás de nuestra parte han exisitido actitudes de provocación pero sí una firme convicción para defender nuestra soberanía".
"Usted disimula muy bien su condición de diplomático" (al embajador de Venezuela). "Nosotos afrontamos nuestros problemas con el escrutinio internacional". Andrés González, Embajador de COlombia ante la OEA

Dos discusiones

La canciller argentina, Susana Malcorra, que está en Washington, fue la primera en hablar en nombre de los socios fundadores del Mercosur.

La diplomática afirmó que el sábado 1 los cancilleres del Mercosur se reunieron para iniciar el proceso de aplicación de la cláusula democrática al gobierno de Maduro. Explicó que ese procedimiento no significa la exclusión inmediata del país caribeño sino que pretende "acompañar" a Venezuela en su proceso de restablecer la democracia en el país.Malcorra fue interrumpida por el embajador boliviano, Diego Pary, quien denunció que al realizarse la reunión se estaba dando un "golpe institucional" en la OEA. La convocatoria de la OEA "es trucha" e "ilegal", denunció Pary, quien luego fue apoyado por el representante de Venezuela y Nicaragua.

De ahí en más, el debate tuvo dos ejes. Por un lado, se cuestionaba la legitimidad del encuentro. Y por otro se discutía el tema de fondo: la situación en Venezuela.
"La grosería prevalece desde todo punto de vista. Vamos a tener un serio problema de comunicación"
"¡Déjese de hablar hombre, déjeme hablar a mí!". (al embajador de Venezuela)
"El hombre que está a mi izquierda que ni mencione a mi país" (al embajador de Venezuela) Juan José Arcuri, Embajador de Argentina ante la OEA
Al abandonar la sala, Venezuela, Bolivia y Nicaragua dejaron bien claro que creían que la sesión era irregular.

El representante de Maduro denunció una injerencia del organismo en los asuntos internos de Venezuela pero, antes de irse intentó llevarse a alguno -como se dice la jerga futbolística-. Sin embargo, los dardos que tiró a Argentina, Colombia, Paraguay y Estados Unidos provocaron más enojo que daño.
"La reunión está suspendida"
"Hoy lo que está sucediendo es un golpe institucional".
"Su convocatoria, su dirección es ilegal, es trucha, y la desconocemos totalmente". Diego Pary Embajador de Bolivia ante la OEA

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