La oposición intentó censurar a Bonomi pero el FA lo impidió

Bordaberry acusó al ministro de culpar a las víctimas y el ministro reclamó discutir en serio
Es una "interpelación rara" afirmó el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, luego de escuchar al senador Pedro Bordaberry, para quien la gestión "fracasó" y el ministro "le faltó el respeto" a la Cámara Alta.

Era rara, explicó Bonomi, porque la oposición anunció hace días –es decir, antes de escucharlo- que dijera lo que dijera ayer se iría por su censura. Eso fue lo que sucedió finalmente al cierre de esta edición. El senador nacionalista Jorge Larrañaga presentó la moción de censura que, al cierre de esta edición, iba camino al fracaso por más que blancos y colorados se sumaron para apoyarla. El Frente Amplio respaldó al ministro del Interior.

Bordaberry acusó al ministro de ver siempre la culpa en las víctimas y de no resolver los problemas de la seguridad.
El ministro, en tanto, aportó datos que indican que las rapiñas bajaron y aseguró que este será el primer gobierno tras la dictadura que logrará tener menos rapiñas en su último año que en el primero de gestión. En los primeros 10 meses de 2016 las rapiñas bajaron 3,5% a nivel nacional, dijo.

En buena parte eso se explica por cambios en la operativa policial que pasó a trabajar con horarios flexibles para combatir a los delincuentes en las zonas y en los momentos del día donde más se roba. En Montevideo, la mayoría de las rapiñas se cometen después de las cinco de la tarde y hasta la medianoche según los datos de la Policía.

Bonomi también manejó otros números para mostrar la efectividad de los suyos. Dijo que, desde el año 2015, fueron cerradas 1.212 bocas de pasta base, se aportaron pruebas para que la Justicia procese 1.291 personas por drogas, y se desarticuló a 28 grupos organizados de narcotraficantes.
Durante el debate las dos partes se mantuvieron todo el tiempo en su postura inicial. El senador Bordaberry acusó al ministerio de tener "una tendencia institucional de quitarse o atenuarse la responsabilidad".

"Y lo peor de todo es cuándo le echan la culpa a la víctima. La respuesta es 'no debió resistirse' o que 'anda en cosas raras'", dijo.

La última vez, sostuvo, fue cuando al hincha de Peñarol baleado en la tribuna Amsterdam se le señaló que vendía drogas. "La culpa es de Nacional, de Peñarol, de Danubio, de la dictadura, de las patronales, de los jueces o la Suprema Corte de Justicia. Un populismo que busca echar las culpas a los otros y nunca ver la gestión", afirmó el senador colorado.

Bonomi varias veces pidió discutir "en serio" y acusó a la oposición "de no estar interesada en la seguridad" sino "en los resultados políticos" que pueda obtener con acciones de este tipo concretadas luego del homicidio del vecino de Carrasco Norte asesinado tras ayudar a una amiga a la que estaban rapiñando. Bonomi retrucó: "No toleramos el accionar de los delincuentes", dijo, y agregó que está "muy seguro" de lo que está haciendo con su equipo.

El ministro reconoció sin embargo que no todo está bien. "No estamos nada satisfechos con la situación actual pero si salimos de la aldea vemos cuál es nuestra situación relativa", afirmó al mostrar en la pantalla del Parlamento cifras de delitos del país comparado con otras naciones.
"Soy consciente de que los uruguayos y en particular los que viven en el área metropolitana han sufrido y sufren las consecuencias del accionar delictivo. No oculto la realidad que vivimos, la asumo y estamos trabajando para transformarla", afirmó Bonomi.

Pero Bordaberry no compartió su planteo. "Bonomi nos llevó la libertad de ir a tribunas o de dejar nuestras casas solas", dijo.

El ministro expuso sobre lo que llamó el "relato del miedo" y las cuatro "mentiras", que señala, se repiten: que Uruguay tiene la dotación policial más alta de la región y el mundo, que los niveles de homicidios son los mayores de la región, que "no se puede salir a la calle porque te matan para robarte" y que la baja del delito responde a que la gente no denuncia.

"¿Relato del miedo?, dígaselo a las viudas de los que mataron", le respondió Bordaberry.
También cuestionó cifras que aportó el ministro en base a un índice global de paz donde Uruguay se ubica en segundo lugar, detrás de Chile, en América Latina.
"Eso no es cierto, ese índice nos da mal" retrucó el senador colorado, mientras mostraba el documento que toma en cuenta para sus conclusiones si el país está en guerra o si tiene armas nucleares. "Ese índice nos da muy mal en criminalidad, en homicidios, en población carcelaria y en acceso a armas" afirmó el legislador. Traer esa información "es faltarle el respeto al Senado" prosiguió Bordaberry.

Bonomi dijo que el nivel de confianza en la Policía hoy se ubica en 61% de la población, mientras que en América Latina es el 36%. El ministro llamó a no alentar la desconfianza en la institución. También le llamó la atención al ministro que los uruguayos elijan para veranear lugares de Brasil donde los índices de homicidios son muchísimo más altos que los de Montevideo.

Mencionó que en Fortaleza ocurren 61 homicidios cada 100 mil habitantes, en Natal 60, Maceió 56, Recife 38 y Porto Alegre 35, cuando en Montevideo los homicidios son 12,3 cada 100 mil habitantes. El ministro Bonomi anunció que "en pocos días" se pondrá en marcha el plan Aruera 4, que es el control de rutas en la zona metropolitana más Maldonado y Colonia a cargo de Policía Caminera y la Guardia Repúblicana. También el año próximo, se colocarán unas 1.200 cámaras en el interior y se contará con tres helicópteros antes del verano.

Fútbol y Susana

La violencia en las canchas también ocupó parte del debate. Particularmente cuando Bordaberry recordó que la esposa de Bonomi, la diputada Susana Pereyra, forma parte de la hinchada de Peñarol y entona cánticos contra la Policía desde la tribuna Amsterdam. "Si la esposa del ministro hace eso ¿qué respeto le pueden tener? Es terrible", dijo el parlamentario.

Bonomi le respondió que lamentaba que el parlamentario se preocupara acerca de cómo canta su mujer. Luego, en conferencia de prensa, dijo que, al traer a colación ese asunto, Bordaberry demostró que le faltan argumentos. Al cierre de esta edición, los legisladores y el ministro seguían debatiendo.

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