La otra nostalgia, el necesario rescate

Para las nuevas generaciones y para vulgares olvidadizos, presentamos un disco que acaba de editar el sello Ayui, rescatando el arte de Luis Pasquet

Por Jaime Clara

"Mi música es una mezcla de impresionismo, expresionismo y jazz. Pero esto no quita que pueda incorporar músicas y culturas populares folclóricas a mi obra" Luis Pasquet

¿Quién fue el pianista que acompañó a grandes artistas del siglo XX como Josephine Baker, Georges Ulmer o Juliette Gréco, integró el mítico grupo Los Lecuona Cuban Boys, o numerosas agrupaciones de jazz y tango?  Vivió gran parte de sus 98 años fuera del Uruguay y fue reconocido por su talento y virtuosismo.

Luis Pasquet (1917-2013) nació en Salto. Siendo niño, estudió en el Conservatorio Liceo Eslava que dirigía Marciano Diez Plaza, con quien conocería los primeros secretos del piano.  En 1934 se recibió de profesor de piano en el Conservatorio Kolischer de su ciudad. En 1936 viene a Montevideo con la pretensión de ser químico farmacéutico. A poco de finalizar la carrera, se decidió por la música como forma de expresión y de vida.  Continuó con sus estudios musicales, fundamentalmente con los maestros Guido Santórsola y Enrique Casal Chapí.

Conocedor del instrumento y de la composición, ingresó al mundo del jazz, que a mitad del siglo pasado, dominaba el ambiente musical montevideano. Fue una época en la que integró varios grupos, fueran tríos, cuartetos y el destacado Davenport Five, quinteto del estilo dixieland. Acompañó a cantantes internacionales como Josephine Baker, Juliette Gréco y George Ulmer.

 En 1959 viajó al exterior y fue en Palma de Mallorca donde un empresario descubrió su destreza con el piano y lo contrató para integrar la orquesta del Lido de París.

Hace exactamente cincuenta años, vivió por cuatro años en El Líbano. En 1972, fue convocado por Armando Lecuona, para integrar los Lecuona Cuban Boys, con quienes realizó una gira a través de Alemania, Suiza, Italia, Noruega y Finlandia.

En 1973 llegó el exilio forzado. Se radicó en Helsinki, donde logra la ciudadanía finlandesa y poder integrar, como pianista, el ballet de la Opera de la ciudad. Hasta su muerte, ocurrida en 2013, vivió en Lahti.

Maduro, espontáneo, sensible

En una reseña publicada tras su muerte, el investigador Julio César Huertas, dio cuenta que "Pasquet deja una cuantiosa producción, en la que merecen recordarse la Cantata al Salto Oriental, sobre el texto de Enrique Amorín para solistas coro y orquesta, cinco aires del Cono Sur, Fantasía para cuarteto de cuerdas, Septimino, tres tangos en rojo, tres  tangos en gris, Suite para oboe y pequeña orquesta, tres  tangos concertantes, cinco aires criollos y los tres poemas españoles para declamador y canto entre otras.

El disco que acaba de editar Ayui, está integrado por doce tangos interpretados por Pasquet, solo con dos pianos, uno Steinway y otros con uno Bösendorfer. Esta digitalización es de un disco de vinilo editado en 1973. El dibujo de la tapa de Hermenegildo Sábat es una arrabalera maravilla.

Entre otras composiciones, están Soledad, de Gardel y Le Pera, La última curda, de Troilo, Sueño azul, de los hermanos De Caro y Mi refugio, de Juan Carlos Cobián.

En el texto que acompañaba al disco original y que se reproduce en este compacto, Amílcar Greco escribió que "puedo decirle que Pasquet es un gran pianista. Que domina los matices. Que su excepcional imaginación le permite recrear las tareas musicales que encara con su cuota parte de su talento. Que, en fin, maduro, espontáneo, sensible, informado, es el cabal representante de una profesión en la que no basta la técnica, el ejercicio constante, sino que, necesariamente, exige del militante de un gran sentido estético y una no menos comprometida creatividad. ¡Y lo digo!"

LUIS PASQUET Interpreta doce tangos en piano solo. Serie del Adoquín. A/M 11CD Duración total 34'43". Ediciones Ayui/Tacuabé. Montevideo, 2014.


Comentarios

Acerca del autor