La política exterior bajo fuego

Sectores del FA, blancos y colorados arremetieron contra decisiones del gobierno
La política exterior del tercer gobierno del Frente Amplio (FA) comenzó a recibir ataques desde dentro de la coalición y también desde la oposición en un momento donde el Poder Ejecutivo intenta construir una política de Estado.

Ayer, el senador blanco Luis Lacalle Pou cuestionó la "relación patológica" con Venezuela y la "asfixia" que el Mercosur somete al país. En tanto el exvicepresidente de la República, Luis Hierro López, dijo que la bancada del FA es la que dirige la política exterior.

El canciller Rodolfo Nin Novoa, desde el primer día de trabajo, anunció su intención de establecer acuerdos, para lo cual convocó a referentes de los demás partidos que concurrieron a varias reuniones en el Palacio Santos.

También redujo las designaciones de embajadores políticos y eliminó los embajadores itinerantes, cargos que había creado la administración de José Mujica.

Pero los primeros pasos dados hacia la apertura comercial fueron frenados por el FA que mandó parar las negociaciones iniciadas para que Uruguay sea parte del tratado de inversiones (TISA).

El presidente Tabaré Vázquez decidió entonces salirse de esa negociación internacional.
Vázquez, ya tenía la experiencia de su primer gobierno cuando debió ir para atrás en su intención de negociar un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.

El presidente dejó pasar el tren, como él llamó a esa oportunidad, luego que los socios del Mercosur le cuestionaron que tomara ese camino y también por la resistencia que encontró en sectores del Frente que rechazaron asociarse con EEUU.

La semana pasada, la política exterior fue puesta en tela de juicio cuando en la primera reunión de la Agrupación de Gobierno, los sectores del Frente: Movimiento de Participación Popular, la Lista 711, el Partido Comunista, Casa Grande y el Partido por la Victoria del Pueblo, entregaron un documento crítico del rumbo que tomaba la cancillería, "apartándose" del programa de la izquierda.

En particular, esos sectores cuestionaron la intención del gobierno de "flexibilizar" al Mercosur para que Uruguay pueda firmar acuerdos bilaterales con terceros países por fuera del bloque regional, lo que "se da de bruces contra la política de integración postulada por el Frente Amplio históricamente y en el programa vigente", señaló el texto.

"Asfixia"

Pero los golpes también llegaron desde los partidos Colorado y Nacional, aunque por otros motivos..
El senador Luis Lacalle Pou dijo ayer en la Escuela de Negocios de la IEEM que la bancada de senadores del Frente Amplio "le tiró la oreja al canciller" por intentar cambiar la resolución 32 del Mercosur para flexibilizarlo.

También le dijo la bancada que está aplicando el programa de Lacalle. "Eso me encantó" comentó el líder blanco.

Para el legislador, el gobierno del Frente Amplio no tuvo "una acción contundente" contra el Mercosur que "asfixia" a Uruguay.

A eso se sumaron ayer las críticas del exvicepresidente de la República, Luis Hierro López, luego que el Poder Ejecutivo desistiera de su designación como embajador en Perú.

El dirigente colorado arremetió contra la bancada de senadores oficialistas que "tiene la última palabra en política exterior".

Para Hierro López la decisión de los senadores –que rechazaron su venia– lleva "incertidumbre" y "desacredita" la política de Estado que intenta la cancillería.

También acusó al Frente Amplio "de no saber para dónde va". Hierro López recordó que gobiernos blancos y colorados convocaron a figuras del otro partido para trabajar en política exterior.

Reunión TIFA entre Uruguay y EEUU

El Consejo de Comercio e Inversiones del acuerdo TIFA entre Uruguay y EEUU analizó ayer en Montevideo formas para facilitar el comercio y mejorar las oportunidades para las pequeñas y medianas empresas.

En el encuentro que encabezó el subsecretario de Relaciones Exteriores José Luis Cancela y el representante adjunto de Comercio de EEUU, John Melle, también se habló de economía digital y acceso a los mercados.

Se considera "inminente" el ingreso a EEUU de carne ovina con hueso, informó la cancillería en un comunicado.

En 2015, el comercio de bienes entre ambos países fue US$ 1.900 millones.

La próxima reunión será en la ciudad de Washington el año próximo, según se acordó.


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