La posible nueva vida de viejos clásicos

Luego de 50 años de la muerte de un autor, la sociedad puede utilizar su obra casi sin restricciones, algo que esta semana une a Orgullo y prejuicio con Peloduro
La semana pasada se estrenó en Uruguay la película Orgullo, Prejuicio y Zombies que toma la novela de Jane Austen, Orgullo y Prejuicio, y la transforma en una historia de acción sin perder el tono costumbrista clásico del siglo XIX. Esta reinterpretación de la obra llegó a realizarse gracias a los mecanismos de dominio público que funcionan en todo el mundo y posibilita que el trabajo sea disfrutado por la sociedad sin restricciones de ningún tipo. Pero, ¿Qué sucede en Uruguay con las obras de dominio público?

Los derechos de autor y las reglas mediante las cuales una obra pasa a estar en el dominio público son establecidos por cada país. Luego de 50 años de la muerte de un autor, su trabajo pasa a formar parte del legado artístico público propio de la sociedad de donde surgió. Según Rodrigo Barbano, miembro de Creative Commons y coordinador del proyecto Autores.uy, en un escenario ideal "las obras son un producto social y luego de cierto tiempo vuelven a la sociedad para que esta puedan hacer un disfrute total sin restricciones". Sin embargo, Uruguay es un caso particular ya que está entre el grupo de países donde el dominio público no es enteramente libre.

A diferencia de lo que sucede en otros países, en Uruguay existe lo que se denomina como Dominio Público Pagante. Si bien uno puede hacer uso de las obras sin restricciones, ya sea copiarlas, digitalizarlas o demás, si la finalidad de la reproducción es con fines de lucro se debe pagar un canon ya establecido. Según Barbano, esta tarifa es muy cercana a la que se paga cuando la obra se encuentra en dominio privado, pero la diferencia está en que el dinero va al Estado y no a los herederos del autor.
Sin embargo, por el momento esta tarifa es exclusivamente para la utilización física de la obra, ya que internet no está regulado por la norma aún.

Aunque el proyecto Autores.uy se basa exclusivamente en la difusión de material de dominio público en internet, desde la coordinación no están especialmente tranquilos con la regulación. "Es una especie de inseguridad jurídica, porque actualmente no nos cobran, pero tampoco sabemos si algún día se regulará el dominio público en internet".

Autores.uy depende de Creative Commons Uruguay, organización sin fines de lucro que promueve el intercambio y el uso legal de contenidos cubiertos por derechos de autor, y no recibe financiación debido a que es un proyecto que sus miembros catalogan de "altruista".

La fecha clave de la prescripción de derechos de autor es el 1º de enero de cada año, que a su vez coincide con el denominado Día del Dominio Público. Según la web oficial de Creative Commons, se elige el 1º de enero por la razón de que, según la legislación de cada país, incluido Uruguay, el ingreso de las obras en el dominio público se calcula a partir del 1º de enero del año siguiente a la muerte del autor en cuestión.

Este año en Uruguay pasaron a formar parte de este grupo de obras "libres" los trabajos de aquellos autores que fallecieron en 1965. De esta manera, se pueden encontrar nombres de la talla de José Belloni, Vicente Puig, Antonio Grompone, Edmundo Bianchi y Julio E. Suarez. Este último es el creador de la historieta de Peloduro, personaje icónico en el país y que marcó varias generaciones con sus andanzas. Peloduro nació como una tira cómica en 1933 y pasó a tener su propia revista en 1943.

Autores.uy pudo recuperar y digitalizar alrededor de 80 números de esta historieta, de los más de 200 que se publicaron originalmente. Desde su página web se pueden descargar los textos junto a sus portadas originales.

Pero no solo autores nacionales han engrosado las "arcas culturales" de Autores.uy, ya que escritores como T.S. Eliot, Le Corbusier, Nat King Cole, Martin Buber y Shirley Jackson también han pasado a formar parte del dominio público en 2016.

Mas allá de que las regulaciones de las obras en dominio público en Uruguay son un poco mas complejas que en el resto del mundo, Rodrigo Barbano rescata su principal punto positivo: "Cuando los derechos dejan de actuar sobre la obra y vuelve a la sociedad, algo es un hecho: ya no hay que pedir permiso a nadie para utilizarla".

Polémicas


El proceso por el que pasan las obras al momento de volver a la sociedad no está exento de polémica. En Alemania, los derechos del copyright del libro que Adolf Hitler escribió durante sus años de encierro vencieron este año y el Instituto de Historia Contemporánea de Munich comenzó a reimprimirlos y comercializarlos durante las primeras semanas de enero. Mein Kampf (Mi lucha), considerado la "biblia del nazismo", volverá a las librerías alemanas envuelto en una discusión sobre la posibilidad de que sea un impulsor de sentimientos antisemitas en la sociedad alemana.

Mein Kampf fue prohibido luego de la Segunda Guerra Mundial, y sus derechos pasaron a manos del gobierno de la región de Bavaria, pero luego de 70 años el dominio público comenzó a actuar y ahora las autoridades esperan que la publicación de este libro funcione para desalentar el poco fanatismo por el nazismo que todavía persiste en Alemania.

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