La prueba de sangre y la dificultad para tener otro respaldo

Si a un conductor le da positivo el control de alcohol, se le puede complicar ejercer su derecho a una segunda medición
Una persona circula por la ruta o la ciudad con un auto, un inspector de tránsito lo frena para realizarle una espirometría y detectar si tiene alcohol en sangre, que desde hace pocas semanas tiene que ser cero en Uruguay. Todos los conductores con alcohol en sangre que manejen son sancionados, sin importar el registro que devuelva el espirómetro.

Luego de una medición positiva, las personas –por ley– tienen el derecho a realizarse un análisis de sangre para asegurarse de que el resultado sea el correcto, y todas las fuentes consultadas están de acuerdo de que eso se justifica por desconfianza en la fiabilidad del espirómetro. Los centros de salud deben facilitarles la posibilidad a los pacientes de realizarse la extracción, pero no están obligados a hacerlo de manera gratuita.

Si bien las autoridades de seguridad vial aseguran la fiabilidad de estas pequeñas máquinas que registran la cantidad de alcohol en sangre, muchas personas no piensan lo mismo. En ese sentido, las consultas por esa razón, a pesar de que son "inusuales", ocurren. Sin embargo existen disparidades en la atención dependiendo los prestadores de salud.

En todos los centros consultados se requiere la indicación previa de un médico para que desde el laboratorio se realice el estudio, por lo que la persona debe abonar el precio del ticket de consulta y sumarle el costo de la extracción y su posterior análisis. En Maldonado, por ejemplo, no existe un laboratorio que tenga la capacidad de analizar la sangre, por lo que debe ser enviada a Montevideo. Eso ocurre en el Sanatorio Mautone, según se explicó a El Observador. Pero también existe la complicación de encontrar un centro cerca, porque no puede pasar más de dos horas después de la espirometría para que una persona se realice el estudio.

Desde la Cooperativa Médica de Rocha aseguraron que es común que se realice el estudio de sangre por espirometría positiva pero en casos de accidente y para los socios el estudio está incluido. Pero para que sea rápido se tiene que ir a emergencias, al igual que en todos los centros de salud consultados. De otra manera, la persona debe sacar hora para consultar a un médico y eso puede implicar un mes de espera.

Por otro lado, también el precio puede ser una dificultad. Si una persona no es socia del centro de salud que tiene cerca puede llegar a implicar un gasto de más de $ 6.000 por la entrada a la puerta de emergencias, más el precio del estudio. Otras mutualistas, en tanto, no tienen instalaciones para realizar extracciones y estudios de urgencia, pero sí convenios para derivar a otros centros, lo que para esos casos también puede complicar.

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