La regasificadora y una guiñada de Argentina que alimenta el vínculo bilateral

Uruguay logró acordar la venta de excedente de gas, lo cual le da un impulso a la viabilidad del proyecto

Cuando en el gobierno uruguayo empezaban a dudar de la apertura comercial mostrada en el discurso de la administración de Mauricio Macri, el canciller uruguayo Rodolfo Nin Novoa anunció anoche que existe acuerdo entre ambos países para firmar un acuerdo vital para la viabilidad de la planta regasificadora a instalarse en Montevideo. Ese acuerdo significa un impulso fundamental para esa obra millonaria, ya que asegura la venta a Buenos Aires del gas excedente.

"Lo que implica al proyecto es darle sustento económico y financiero, darle viabilidad al proyecto, porque es un barco (regasificador) muy grande que abarca mucho gas licuado, y la demanda que tiene Uruguay es menor a la producción", dijo Nin a Telenoche.

El acuerdo es por 10 años y comienza con las operaciones de la planta, previsto para el segundo semestre de 2017.

En la Torre Ejecutiva y en la Casa Rosada no había dos opiniones al respecto: Uruguay y Argentina trabajan sus temas bilaterales con un "espíritu positivo" desde que el presidente Tabaré Vázquez y su par argentino, Mauricio Macri, compartieron un asado el 7 de enero de este año en la estancia presidencial de Anchorena (Colonia), cuando el flamante gobierno argentino no llevaba un mes de vida. Ese día, Macri llegó con el imperativo de "superar los desencuentros del pasado" y, a tal efecto, con un importante anuncio: la liberación de las trabas portuarias. Las nuevas relaciones mostraban su mejor cara ya en el primer encuentro bilateral después de años de desencuentros con el kirchnerismo.

Sin embargo y a pesar de esa primera medida concreta, para algunos jerarcas uruguayos, aún no se había logrado pasar del "espíritu" y la retórica a las acciones concretas, hasta que ahora se concretó el acuerdo por la regasificadora.

En el Poder Ejecutivo consideraban que el gobierno argentino no era tan liberal como parecía, si se tenía en cuenta la apertura comercial argentina para con Uruguay en los primeros meses de la administración Macri, según transmitieron fuentes oficiales a El Observador. Y en ese sentido marcaban un tema sustantivo para los dos países como el dragado y monitoreo del Río Uruguay.

CARU desintegrada

El pasado lunes 2 de mayo se realizó el primer encuentro entre los presidentes de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU). El presidente de la delegación uruguaya, Gastón Silbermann, dijo a El Observador que se trató de una reunión "informal" en la que se hablaron "temas generales" acerca de la metodología de trabajo que se implementará para poder ejecutar todas las actividades que establece el estatuto. El jerarca señaló que hubo un "espíritu muy positivo" en la reunión. "Lo que se transmite de esto es no revivir situaciones de confrontación como había anteriormente", precisó. En ese sentido, los dos delegados acordaron que cuando no haya acuerdo en torno a una temática particular se sacará de la agenda para avanzar en otros temas y los puntos de discordia serán atendido por quienes están abocados a esos teman en las subcomisiones.

Sin embargo, todo ese "espíritu positivo" no ha tenido la oportunidad de ser puesto a prueba dado que la delegación argentina ante la CARU todavía no está conformada. El 10 de diciembre de 2015, cuando asumió el nuevo gobierno argentino, había renunciado la delegación argentina anterior. Desde entonces la comisión ha funcionado a impulso de la delegación uruguaya, con acciones concretas que no requieren de la contraparte. Sin embargo, hay otras decisiones que necesitan de un examen mutuo, como el concurso para ocupar determinadas vacantes. Si bien Silbermann entiende lógico que el "cambio político" en Argentina haya traído esa demora, también afirma que la comisión ya debería estar plenamente integrada para poder avanzar en varios órdenes.

Exportaciones

Por su parte, el panorama que reportan los exportadores es diverso. Para la Unión de Exportadores el país está "reactivándose" como destino de las colocaciones uruguayas, a pesar de que los números del primer trimestre muestran una caída de las exportaciones nacionales en la vecina orilla del orden de 6,6%.

La gerenta general de la organización, Teresa Aishenberg, había dicho a El Observador hace diez días que las licencias automáticas se expiden ahora "rápido", mientras que las no automáticas "demoran un poco, pero no hay ningún problema". Más aún, Aishenberg señaló que este año se percibió un "retorno" de importadores argentinos que están buscando a sus socios uruguayos con los que habían dejado de comerciar.

No obstante, aún hay empresas uruguayas que siguen con dificultades para exportar a ese destino.


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