La reputación de "playboy" del excéntrico heredero al trono de Tailandia

A Maha Vajiralongkorn se lo vincula con escándalos de corrupción

El heredero al trono de Tailandia, príncipe Maha Vajiralongkorn, es más conocido por su vida privada, sus excentricidades y sus viajes, pero cuando la salud de su padre se deterioró, adoptó un papel mayor en la vida política de este reino del sureste asiático.

Todas las miradas ahora convergen en el príncipe de 64 años de edad, tras la muerte este jueves de su padre, el rey Bhumibol Adulyadej, de 88 años, el monarca que más tiempo ha reinado en el mundo.

Bhumibol fue adorado por sus súbditos, considerado por muchos una figura semidivina, y sus reglas regían la vida de los tailandeses. Vajiralongkorn aún no ha alcanzado tanta popularidad como su padre y, a diferencia de éste, no está clara su capacidad para convertirse en un elemento unificador por encima de las luchas políticas.

El príncipe, dos veces divorciado, también se convertirá en el jefe constitucional de un país polarizado, atrapado en un ciclo de golpes de Estado, protestas y violencia política.

Durante muchos años, el príncipe fue poco escuchado en público. Sin embargo, varios de sus excesos fueron conocidos a nivel internacional. Como por ejemplo, en 2007 se filtró un video donde aparece con su anterior esposa, la princesa Srirasmi -semidesnuda-, festejando el cumpleaños de su caniche Foo Foo, mascota que el príncipe condecoró con el título de mariscal de aire.

Hace un año, Foo Foo falleció, y tras cuatro días de duelo fue cremado según la tradición budista.

Varios medios internacionales le han adjundicado a Vajiralongkorn el mote de "playboy" y "mujeriego", así como también difundieron un video y fotografías tomadas en el aeropuerto de Munich, donde se lo veía saludando a la tripulación vistiendo jeans y una musculosa blanca que dejaba ver su abdomen y brazos cubiertos de tatuajes.

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Según The Guardian, los detectives tailandeses que investigaron las fotografías afimaron que eran falsas, y fueron tomadas por el periodista Andrew MacGregor Marshall, corresponsal que tiene prohibido el ingreso a Tailandia.

Vajiralongkorn está protegido por las más rigurosas leyes del planeta contra la difamación de personalidades reales. Muchos de estos excesos no son conocidos por el pueblo tailandés, o se difunden como meros chismes, debido a que cualquier intento de injuria hacia la familia real puede ser penado con 15 años de cárcel.

Los juicios se han disparado y las penas han aumentado hasta más de 20 años después del golpe de Estado de 2014, sobre todo por comentarios publicados en línea. De acuerdo a The Guardian, la libertad de expresión desde entonces se ha visto muy limitada.

Nuevo centro de atención

Nacido el 28 de julio de 1952, Vajiralongkorn completó su educación secundaria en Gran Bretaña, ingresó luego en la real universidad militar de Australia y finalmente al ejército de su país.

También ha desarrollado su pasión por volar, y tras instruirse en Estados Unidos ha pilotado aviones de combate en Tailandia y de la compañía aérea nacional Thai Airways.

Su reputación también fue manchada por un escándalo de corrupción, en el que fueron acusados altos funcionarios, incluyendo al ejército y la policía, y de lesa majestad por supuestamente utilizar sus contactos con el príncipe para sacar provecho de los acontecimientos.

Este turbio episodio tuvo lugar varios meses después de la caída en desgracia de la exmujer de Vajiralongkorn, la princesa Srirasmi, en otro escándalo que reveló al público las intrigas palaciegas.

Al menos ocho familiares de la exprincesa fueron encarcelados por cargos de lesa majestad, incluidos sus ancianos padres, su hermana mayor, su cuñado, dos hermanos y un sobrino.

Srirasmi no fue encarcelada, pero sí despojada rápidamente de su título real y se divorció del príncipe.

La pareja se había casado en 2001 en una ceremonia privada. Srirasmi dio a luz un hijo varón, Dipangkorn Rasmijoti, cuatro años después.

El príncipe heredero tiene también una hija de un primer matrimonio, en 1977, con su prima hermana la princesa Soamsavali Kitiyakara, que terminó en divorcio en los años 1980.

Vajiralongkorn pasa largo tiempo en el extranjero, especialmente en Alemania, donde su Boeing personal fue retenido brevemente en 2011, a causa de una disputa financiera entre el gobierno tailandés y una empresa alemana.

Ahora enfrenta en su casa el difícil reto de dirigir la monarquía de una nación dividida, donde la mayoría de la población no ha conocido a otro rey que su padre.


Fuente: En base a AFP

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