La revancha de Fer Vázquez

El vocalista de Rombai prepara para noviembre un show en el Velódromo junto con Márama y un nuevo disco sin la presión del Bailando por un sueño
Entrevista a Fernando Vázquez

Fernando Vázquez es fanático de las sorpresas. Y, según dijo, eso es lo que buscará transmitir con Rombai el próximo 12 de noviembre en el show que ofrecerá junto con Márama en el Velódromo Municipal de Montevideo. Con este espectáculo, lo que parecía poco probable cuando Vázquez comenzó a dedicarse a la música, tendrá su propia revancha.

En 2015, con el primer Velódromo, el desafío de ambas bandas era demostrar que estaban a la altura de semejante convocatoria. En esta nueva oportunidad es intentar no repetir lo que fue la propuesta del año anterior. En eso está trabajando el músico y productor uruguayo de 22 años junto a su equipo de producción con el que se encargará de armar una puesta en escena sustancialmente diferente a la que piensan para toques en boliches. Luces, escenario, técnica y calidad musical son algunos de los aspectos que Vázquez intentará no se escapen de su radar.

"La historia en este nuevo show la vamos a contar a través de las sensaciones; desde el impacto", explicó Vázquez a El Observador.

Y agregó que se despegarán del clásico cuento de amor de verano. Es que tras cientos de presentaciones en vivo, polémicas, la desvinculación de Camila Rajchman, un disco y una película después, la banda se encuentra en otro momento.

Fer Vázquez

El repertorio completo de su primer disco, Rombai #DeFiesta, y algunas canciones nuevas que están preparando para la llegada del verano –la estación de zafra para los ritmos tropicales– serán el contenido principal del show que sonará a cumbia pop, aunque con algunas dosis de electrónica. "No me estoy intentando despegar de la cumbia, porque fue lo que nos dio éxito y lo que a la gente le gusta, sino que estoy experimentando porque me atrae toda la música. Vamos a seguir haciendo cumbia pero de repente con algún matiz de otra cosa".

Vázquez cree en la reinvención y en que su público "necesita cambios"; por eso apuesta a la exploración de estilos. "Estoy muy atento a por dónde puede ir el gusto de la gente y a qué es lo que va a sonar más adelante y a estar de moda", dijo. El productor explicó que constantemente está investigando ritmos y tendencias en el mundo de la música y en esa búsqueda es donde aparecen las nuevas ideas para componer. La aspiración es que tanto los nuevos discos de Márama como de Rombai salgan a la venta en diciembre, pero Vázquez ya adelantó que es un objetivo poco real. Básicamente porque en su agenda no hay espacio para detenerse a componer. Viajes, presentaciones, prensa, ensayos y un sinnúmero de compromisos ocupan la rutina.

Todo esto es una demostración de que Vázquez ya no lucha contra la marea, y siente que el público uruguayo "cambió", no los critica tanto, es "más amigable" y "está orgulloso" del trabajo que realiza la banda. "Siento eso y me pone contento porque yo me considero muy uruguayo y estamos llevando algo que es uruguayo al resto de Latinoamérica y me da orgullo por mí, por el equipo y por Uruguay", contó.

Vázquez cree que este cambio se produjo de manera "natural" y fue una cuestión de tiempo que las críticas cesaran. "Yo soy igual con lo nuevo. Sale algo y lo critico porque nací acá y somos así los uruguayos, exigentes con el producto", aseguró.

Bailando por la exposición

Fer Vazquez Showmatch cantando

Además de nuevas canciones e invitados sorpresa (entre los que Vázquez no negó que podría encontrarse Rajchman) el show en el Velódromo tendrá baile, mucho baile. Es que tanto Agustín Casanova (vocalista de Márama) como el líder de Rombai pasaron por el certamen de baile argentino más popular de la región, conducido por Marcelo Tinelli. Ambos tuvieron que abandonar Showmatch hace algunas semanas por falta de tiempo. No obstante, desde el comienzo de la competencia, su salida estaba más o menos prevista a esta altura del año.

"Al principio no disfruté del Bailando. Me costó, los nervios y las críticas me hicieron caer en la inseguridad", recordó Vázquez.
El joven contó que –a medida que fue pasando el tiempo y las galas junto a Tinelli– el panorama fue mejorando, se fue soltando más y comenzó a recuperar la confianza. "Ahora, habiendo terminado la experiencia, si le tengo que poner un puntaje le pongo diez por todo lo cultivado".

Vázquez valoró como positivo el hecho de que aprendió a manejarse ante la constante exposición y el ritmo de un show con reglas muy particulares. "Los enfrentamiento entre personajes rinden para las cámaras, pero no a nivel personal", dijo. Y reconoció que muchas veces se sintió abrumado por la opinión de todo el mundo sobre lo que hacía, decía o dejaba de decir. "La gente opina de buena. Lo hacían mis abuelos, mis tíos y mis amigos. Me decían lo que tenía que contestarle a Polino o a Tinelli. Todo el mundo me daba su opinión y al final yo no sabía qué quería hacer". Vázquez cree que, "siendo realista", no pudo nunca llegar a conectarse del todo con el programa.

El futuro para Rombai es incierto. "En la música hay muchos altibajos y hay que estar preparado para lo mejor y para lo peor", concluyó su líder.

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