La revolución de los ignorantes comienza un lunes

¿Por qué los docentes paran hoy? Porque mañana y pasado no hay clases por las vacaciones de primavera y de esta forma tienen cinco días libres

Hace unas semanas levantó un poco de polvareda en algunos sectores un aviso del Ministerio de Turismo en el que afirmaba que si el 25 era feriado, el 26 se podía uno tomarse un "sanguchito", aludiendo así a que ese día no se trabajara para tener un fin de semana largo.

El gremio de docentes de enseñanza secundaria, cuando no, le tomó la palabra y un hecho menor –una pelea entre dos estudiantes en las que una docente quiso terciar y se llevó un golpe- provocó un paro. El hecho fue el sábado, pero el paro no se convocó para ese día ni para el siguiente, sino para hoy miércoles. ¿Por qué? Porque mañana y pasado no hay clases por las vacaciones de primavera y de esta forma los docentes se toman cinco días libres.

Antiguamente, o sea hace unas tres décadas más o menos, los alumnos uruguayos, además de las vacaciones de Semana Santa, invierno y primavera, gozaban de tres meses de descanso en verano. Ahora se les agregó un mes más de descanso. En los últimos años se han registrado paros que, en promedio, rondan los 30 días, demasiado en cualquier caso, pero más en un país en el que en la campaña electoral el presidente y el vicepresidente de la República se comprometieron a que no se perderían más días de clases.

El presidente intentó cumplir con su promesa cuando quiso decretar la esencialidad de los servicios educativos, pero no solo los gremios sino amplios sectores del Frente Amplio se opusieron a la medida.

Como la enseñanza hace agua por todos lados y cualquier cambio que se quiera hacer tendrá que pasar por encima del cadáver de los gremios, desde el oficialismo se matizan las críticas a estos sindicalistas que lo único que vienen demostrando es que son pésimos docentes, quizás porque ellos mismos son pésimos estudiantes ya que la mayoría no tiene título.

No importa ya que queden más de tres años de gobierno. El tema educativo es un fracaso rotundo para las gestiones frenteamplistas. Por la vía de los hechos una alianza entre los gremios docentes y los sectores más ortodoxos de la coalición contribuyeron a ello. Esos son justamente los sectores que más enarbolan la bandera de la defensa de los más desprotegidos, a los que más afectan con esta política de desidia o de uso estratégico de la educación como bastión de lucha ideológica. A uno le cuesta sin embargo visualizar cuál es el logro que aspiran a tener con generaciones de estudiantes que reciben una educación cada vez más deprimida o, directamente, no reciben educación porque las clases se detienen todo el tiempo.¿Creerán que están formando militantes ignorantes para la causa revolucionaria? Una lucha de clases sin clases.En cualquier caso podemos tener una certeza: con estos vagos al frente de la tropa, el día que inicien la revolución no será un viernes.

Nota: El episodio de violencia fue el sábado y no el lunes, como decía una primera versión de la columna.


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