La seriedad paga

En la misma semana del primer paro general "compañero" el gobierno de Tabaré Vázquez recibió 2 noticias que lo opacaron: respaldo formidable en emisión de bonos y nueva megainversión en celulosa

Cuando al inicio de su primer mandato el presidente Tabaré Vázquez debió resolver si seguir adelante o revocar el aval que había dado el gobierno anterior de Jorge Batlle para que la planta de pulpa de celulosa de la ex Botnia (hoy UPM-Kymene) se instalara en Fray Bentos y comenzara a producir a la vera del Río Uruguay el jefe de Estado era consciente que ello violaba el tratado binacional sobre esa corriente de agua limítrofe con Argentina pero resolvió actuar con firmeza convencido de que generaría producción y empleo para miles de uruguayos y valía enfrentar la prepotencia y desidia kirchnerista en pos de aquel objetivo que vaya si se concretó con creces, aun a riesgo de un litigio internacional como el que sustanció en la Corte internacional de justicia de La Haya.

Una década después de aquella decisión y en momentos que la economía necesita un acicate que le permita sortear un entorno de incertidumbre por las turbulencias mundiales y regionales, la segunda administración presidida por Vázquez recibió la noticia de que el gigante finlandés propietario de la pastera que enfrentó Montevideo y Buenos Aires con múltiples consecuencias económicas, diplomáticas y políticas analiza construir una segunda planta procesadora de pasta de celulosa que todo hace indicar se situaría entre Tacuarembó y Cerro Largo, mas precisamente en Paso de los Toros revelaron a varias fuentes del mercado silvícola uruguayo. En esa zona del país un fideicomiso concretó tiempo atrás la compra de sendas extensiones campos presumiblemente para la multinacional papelera informaron varias fuentes vinculadas al mercado de inmuebles rurales.

El interés de la empresa está en conocimiento del Poder Ejecutivo desde hace meses pero Vázquez pidió a sus ministros discreción y bajo perfil. El se quería guardar el anuncio de la megainversión -que comenzó a gestarse durante el anterior gobierno- pero no lo haría hasta tener la certeza ya que en ese es el principal rasgo distintivo de su antecesor José Mujica, la seriedad.

Vázquez realizó el viernes una conferencia de prensa para anunciar los acuerdos alcanzados por el gobierno con UPM para facilitar la instalación de la planta, la segunda de esa corporación y la tercera de gran porte en el país, el fruto de la única política de Estado, la forestal, que se inició en 1987 durante el segundo mandato de Julio Sanguinetti y que mantuvieron con leves ajustes todos sus sucesores.

"El gobierno nacional está decidido a trabajar en este proyecto", dijo el presidente. Vázquez señaló que la obra implicará una inversión de US$ 4 mil millones por parte de UPM y unos US$ 1.000 millones del Estado uruguayo. "En total serán US$ 5 mil millones. Esto no tiene antecedentes en la historia económica del país", dijo.

"Para el gobierno nacional es muy importante desarrollar este emprendimiento. Es una obra grande que hace la empresa", agregó.

El mandatario destacó que entre cargos directos e indirectos, se generarán 8 mil puestos de trabajo con esta tercera planta de celulosa del país.

El jueves el consejo de ministros se reunió con representantes de la empresa y allí terminaron de acordar determinados elementos que cierran una primera de tres etapas que permitirán que en la próxima década la planta empiece a operar y exportar.

Uno de los elementos acordados por el gobierno con la empresa son las obras de infraestructura que UPM puso como condición.

Según explicó Vázquez, los elementos de infraestructura son tres: construcción y reparación vial, obras ferroviarias y reacondicionamiento del puerto.

Estas obras serán financiadas por el Estado, salvo algunas de las obras en el puerto de Montevideo que serán responsabilidad de la compañía.

Según dijo el mandatario, las obras viales implicarán que el Estado tenga que reparar unos 220 kilómetros de rutas, entre caminos rurales y nacionales. Son importantes estas obras para llegada de materia prima a la fábrica. "Habrá que bituminizar 220 kilómetros de ruta", dijo.

Las obras ferroviarias serán para sacar la pasta de celulosa de la planta hacia el puerto de Montevideo.

El puerto capitalino, dijo Vázquez, ya tiene un canal de salida de 14 metros que alcanza para los trabajos de salida de la mercadería. "Ya se están realizando tareas de acondicionamiento, pero habrá que tener un dragado permanente para barcos de gran calado", dijo. El mandatario aseguró que el puerto está en condiciones, pero habrá que realizar inversiones allí por unos US$ 85 millones. "UPM mostró intención de participar en estas obras", afirmó.

La confirmación del proyecto inversor de UPM fue la segunda noticia buena noticia económica que recibió el gobierno esta semana: el miércoles el Poder Ejecutivo obtuvo un fuerte respaldo de inversores internacionales al colocar una emisión de títulos por US$ 1147 millones, por los que recibió una demanda casi cinco veces superior. No fueron títulos nuevos sino la reapertura de los bonos globales en dólares con vencimiento en 2027 y 2050 la reapertura del bono global en dólares con vencimiento en 2027 y 2050

De los US$ 1.147 millones que el país captó de los mercados y pasarán ahora a engrosar las reservas internacionales, US$ 400 millones corresponden al bono global con vencimiento en 2027, mientras que los restantes US$ 747 millones fueron al bono de más largo plazo que Uruguay tiene en circulación: el 2050. Sobre la tasa de 3,52% anual que terminó pagando la reapertura del bono 2027. El ministro de Economía y Finmanzas Danilo Astori recordó que se "trata del menor costo de financiamiento para una emisión internacional en dólares en la historia reciente del Uruguay. Nunca habíamos logrado un rendimiento tan bajo", resaltó. El diferencial sobre el bono de referencia de EEUU (spread) fue de 205 puntos básicos.

En tanto, el bono con vencimiento en 2050 se reabrió con un rendimiento de 4,93% anual y un spread de 275 puntos básicos sobre el bono de EEUU. También en este caso el ministro de Economía recordó que se trata de una menor tasa de interés propuesta por los inversores respecto a las dos emisiones previas (2014 y 2015). Antes de la emisión , el bono con vencimiento en 2027 pagaba un interés de 4,375% y contaba con un circulante nominal de US$ 1.700 millones. En tanto, los papeles con vencimiento en 2050 pagaban una tasa de 5,1% con una masa crítica de US$ 3.200 millones. Ambos son considerados títulos de referencia (benchmark) por tener un elevado circulante. Astori descartó una nueva salida de este tipo en lo que resta de este año.

El ministro de Economía destacó la "calidad" de los inversores que realizaron ofertas para quedarse con papeles de deuda del Estado uruguayo. En primer lugar, destacó la asignación que se realizó a bancos estatales de economías desarrolladas europeas y, "por primera vez" instituciones financieras oficiales de Asia.

La colocación de deuda se produjo en momentos en que el Parlamento se apresta a votar un ajuste fiscal que permita morigerar el elevado desequilibrio de las cuentas públicas y evitar que el endeudamiento bpor el que es financiado adquiera una trayectoria insostenible en un contexto de cambio de ciclo económico.

Con dos noticias económicas que respaldan su administración y el espaldarazo judicial internacional que recibió en el litigio con la tasbacalera multinacional Philiph Morris Vázquez logró incluso que el primer paro general contra su gobierno en rechazo a las pautas de ajustes salariales pasara casi desapercibido pese al elevado nivel de respaldo de la protesta promovida por el PIT-CNT.


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