La Sex and The City africana

En Ghana se emite una serie que imita el estilo y la temática del programa de HBO, aunque también proporciona críticas a la sociedad de su país y a la cultura occidental
Jada F. Smith - The New York Times

Dejemos esto claro desde el principio: Una ciudad africana, la caliente serie ghanesa en internet sobre cinco jóvenes mujeres que buscan el amor en Accra, es un plagio descarado de Sex and The City. Están las omnipresentes sandalias de tiras y tacón muy alto; los vestidos que se roban las escenas, hechos de telas fantis, y el grupito de hombres que se meten y se salen de las camas de Nana Yaa, Makena, Zainab y Sade. Las mujeres son tan libres y liberales sobre el sexo como sus antepasadas estadounidenses de HBO, con la excepción del quinto personaje, Ngozi, que es tal como Charlotte.

Sin embargo, ahora, la creadora del programa, Nicole Amarteifio, quien se mudó de Ghana a Nueva York y luego regresó, también está presentando un aspecto no visto de la cultura en un continente al que, por lo general, se lo presenta con pietaje de guerras, hambrunas y pobreza. No hay nada de eso aquí. En cambio, Una ciudad africana, se pavonea en la vida de africanas acaudaladas.

Las cinco mujeres son "retornadas", las hijas de familias que salieron de Ghana rumbo a Occidente y luego volvieron con el "síndrome del retornado salvador".

El programa ha recibido críticas merecidas por la distancia que mantiene respecto del lado de Ghana que todavía no tiene letreros en las calles, ni choferes personales. Se trata del uno por ciento de Ghana, donde se retrata el estilo de vida con el que pocos en el continente se pueden identificar. Tal como el original Sex and The City.

Sin embargo, el atractivo del programa proviene de la capacidad para convertir las mismas conversaciones que están sosteniendo las mujeres de todo el mundo mientras beben cócteles y en los mensajes de texto en una crítica prominente a las culturas occidental y africana.

Invitar a un guapo abogado de Washington a la casa para conocer a la tradicional familia del oeste africano revela la división entre los negros de África y los de Estados Unidos. Se explora la cuestión del derecho mediante las conexiones familiares en los niveles muy altos del gobierno.

En una entrevista, Amarteifio dijo que la mayor parte de su público fuera de África está en Estados Unidos, seguido por los de Gran Bretaña, Francia y Canadá.

Aunque los temas del amor y la hermandad son universales, ella presupone que la mayoría de esos espectadores son miembros de la diáspora africana.

Las negras en Houston le dieron las gracias por mostrar a las mujeres con el cabello natural y asombrosa ropa africana, comentó. Y, sorprendentemente, mujeres de mayor edad le han insistido que vaya más allá de los límites.

"Definitivamente, es la generación de mi madre la que se acerca a mí y dice: '¡Buen trabajo, buen trabajo, sigue así!'", contó. "Y yo estoy suponiendo que se debe a que les gusta el hecho de que estas cinco jóvenes mujeres hablando tan libremente de sexo y hay algo tan liberador sobre estas cinco mujeres. Quizá no sintieron que eran así de libres en su época".

Amarteifio es una retornada, al igual que muchos integrantes del reparto. Regresó a Ghana al terminar la licenciatura en Georgetown, decidida a hacer trabajo de desarrollo en su propio país. Consiguió empleo en el gobierno, en desarrollo, pero no tenía realmente puesto el corazón en ello.

Luego, se enamoró, le rompieron el corazón y se dedicó a ver los DVD de Sex and The City. Haberlo visto, dijo, fue como si viera a sus amigas y a sí misma vagando por su propia versión de la Ciudad de Nueva York.

"Estas mujeres son, en realidad, muy familiares", recuerda haber pensado. "Mujeres que yo conozco en Accra, mujeres que yo conozco en Kigali o Lagos o Monrovia". Así es que escribió su propia serie.

En Una ciudad africana, se presenta música de artistas hip hop de Ghana como Jayso, elegante decoración del hogar hecha por diseñadores de interiores ghaneses que se resaltan al detalle en la página en Instagram del programa, y ropa de diseñadores de modas, como Christie Brown, Archel Bernard, Kiki Clothing, Osei-Duro y Afrodesiac.

Inicialmente, Amarteifio había planeado estrenar episodios de la primera temporada en internet, conformar una base de seguidores y luego presentarle la serie a una cadena como BET o Africa Channel. Sin embargo, ni siquiera había llegado al final cuando esas mismas televisoras la estaban buscando.

Desde entonces, se ha transmitido por EbonyLife TV y A+, subsidiarios de la televisora francesa Canal+. Ha sostenido charlas con algunas de las cadenas para avanzar con el programa, pero han quedado estancadas.

También ha hablado con Netflix, la que, dijo, es probable que sea el futuro hogar de las temporadas uno y dos. Y también está discutiendo con la compañía sobre The Republic, otro programa en el que está trabajando. Será una versión africana del programa de ABC, Scandal.

Entre tanto, ha empezado a trabajar en la temporada tres de Una ciudad africana. No prevé el final de vivieron felices por siempre que tuvo Sex and The City. Más bien, dice, ella quiere seguir contando historias sobre Ghana a través de los ojos de jóvenes retornadas que buscan el amor en su continente de origen.

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