La soja disponible se valorizó US$ 10,4 millones en un día

Estiman que resta por venderse 30% de la peor cosecha de los últimos años

El informe publicado este martes por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés), indicó una reducción en la producción de soja estimada para Argentina y Brasil, menor área de siembra de la oleaginosa en Estados Unidos y en consecuencia menores stocks. Estos datos hicieron disparar el precio de los futuros en el mercado de Chicago, que este martes se valorizó en US$ 21 por tonelada para la posición mayo, cerrando en US$ 395.

Cabe preguntarse si esa disparada de precios será aprovechada por los agricultores locales, que están en medio de la peor cosecha de los últimos años, con rendimientos muy magros provocados por la sequía de enero y con problemas muy importantes en la calidad del producto, generados por el exceso de lluvias de abril.

El Observador realizó el ejercicio de razonar en qué magnitud los productores locales podrían capitalizar la suba de este martes, y así paliar la difícil coyuntura de una zafra que seguramente será deficitaria. Cabe aclarar, que son apenas estimaciones y pueden estar distantes de la realidad, ya que aún resta cosechar en el entorno de 40% del área.

Los operadores coinciden que la producción promedio se ubicaría en el entorno de 1.800 kilos de soja por hectárea y que el 30% está dañada, o sea unos 360 kilos por hectárea; por lo tanto de soja sana se están cosechando unos 1.440 kilos por hectárea.

El área total estimada en Uruguay es de 1,2 millones de hectáreas, por lo tanto la producción total de soja en buen estado sería de 1,728 millones de toneladas.

Se considera que aún resta venderse el 30% de la cosecha, o sea unas 518.400 toneladas, que sería lo que podría captar a estos precios más altos, que en el mercado local se ubican en el entorno de US$ 370 por tonelada. El 70% restante se vendió de forma anticipada a unos US$ 305 por tonelada.

Si las 518.400 toneladas se comercializaran a US$ 370 por tonelada, se obtendrían por ese concepto US$ 191,8 millones. La cifra es US$ 33,7 millones superior al monto que se hubiera obtenido si ese 30% disponible se vendiera en US$ 305 por tonelada.

Pero si la comparación se hace respecto a la cotización de este lunes, unos US$ 350 por tonelada, se podría decir que en apenas un día esa soja disponible se valorizó en US$ 10,4 millones.

A esos precios hay que restarles el flete y demás costos operativos del acopio, que este año fueron superiores a los anteriores, por exceso de humedad, granos dañados y los tiempos de espera.

También se puede razonar cuál sería el precio final de la cosecha, tomando como ejemplo aquellos productores que vendieron 70% de la soja a US$ 305 por tonelada y el 30% restante a US$ 370 por tonelada. Esos agricultores cerrarían el ejercicio con una tonelada de soja a US$ 324,50.

Este miércoles la soja se mantuvo en niveles altos en comparación a las semanas previas, y la posición mayo registró un ajuste a la baja de apenas US$ 2,30 para cerrar en US$ 393,07 por tonelada en el mercado de futuros de Chicago.