La sombra del ceibal, diez años después

El Plan Ceibal se sigue celebrando como una política pública que acortó la brecha digital en Uruguay aunque las tensiones sobreviven
Esta nota fue publicada el pasado 25 de diciembre de 2016.

Por Martín Natalevich y Magdalena Cabrera

Pasó apenas un año y medio entre el día que Miguel Brechner leyó en la web que Nicolás Negroponte puso en la mesa la idea de darle una computadora de US$ 100 a cada niño y el 10 de mayo de 2007 cuando en Villa Cardal el presidente de la República, Tabaré Vázquez, le entregó la primer ceibalita a un escolar uruguayo.

"Esto puede ser bueno para Uruguay pensé", contó a El Observador el presidente del Plan Ceibal en su oficina en el LATU sobre ese momento epifánico. Brechner era presidente del LATU y su primera reacción fue enviarle un mail al entonces ministro de Industria, Jorge Lepra, quien le instruyó explorar el tema.

Brechner pasó el primer semestre del 2006 intentando captar la atención de Negroponte y su equipo para incluir a Uruguay en su idea. Pero los primeros contactos no habían resultado nada auspiciosos. "Tanto insistí que un día contestaron y mandaron a alguien a Uruguay a explorar", recuerda el presidente del Ceibal.

Esa persona era David Cavallo, quien actualmente dirige el "Grupo de Aprendizaje Futuro" del Massachussets Institute of Techonology (MIT) de Boston. Además de su pasión por la tecnología y la educación, Cavallo y Brechner compartían un amor sin igual por correr. Y en esas sesiones de entrenamiento fue donde el uruguayo fue "aflojando" al estadounidense para que Uruguay fuera uno de los países en los que se aplicara el plan.

El problema que tenía el país en la óptica de OLPC (One Laptop per Child) era que no había cantidad de usuarios posibles. Sin embargo el diálogo siguió avanzando e incluso llevó a que Negroponte visitara el país donde finalmente lo convencieron.

Quedaba sólo el aval del presidente de la República para que la maquinaria empezara a moverse. En noviembre de 2006, Brechner llegó a Suárez y Reyes para presentarle el plan a Vázquez en tan solo 15 minutos. "Yo cronometré la entrevista en 14 minutos y medio. Le expliqué todo el proyecto en 14 minutos y medio e inmediatamente me dijo: Miguel lo hacemos", narró Brechner. La única condición que el mandatario puso fue que para el 2009 debían estar todas las computadoras entregadas.

Pocos días después, el presidente del Ceibal volvió a Suárez y Reyes para una reunión ampliada con otros asesores presidenciales y diseñaron el anuncio que el 15 de diciembre el presidente encabezó en el Edificio Libertad. "Creo que el presidente la tenía más clara que todos, porque ese día dijo que haría el anuncio más importante de su presidencia", afirmó Brechner.

Equidad cuestionada

Durante la presentación, Vázquez comparó la medida con la reforma vareliana y puso el énfasis en la equidad que esta acción traería para el futuro de los uruguayos. Casi diez años después Brechner abre su computadora y exhibe con orgullo unas gráficas según quintiles que demuestran que para los niños uruguayos de 6 y 13 años existe inclusión tecnológica total y que, según Brechner agotó la discusión sobre la inclusión tecnológica en Uruguay.

"El gran cambio se dio en el momento en que la gente se dio cuenta que se transformó un privilegio en un derecho. Hoy la sociedad uruguaya toma como lo más común del mundo que la gente tenga acceso a tecnología. Cuando yo voy a dar charlas en el exterior la gente no lo puede creer. Es brutal", valoró el presidente del plan.

Las familias uruguayas más pobres hicieron una valoración positiva de la posibilidad de acceder a recursos que antes era propiedad exclusiva de los más ricos, según el libro Claroscuros de la apropiación digital de las doctoras Rosario Sánchez Vilela y Rosalía Winocur que recoge una investigación cualitativa del 2012 que puso el foco en los impactos de la incorporación de la ceibalita al hogar reconstruyendo la perspectiva, imaginarios, significados y experiencias de las familias.
"La primera significación o repertorio de sentidos de las familias vinculados a la llegada de la ceibalita al hogar es ese acto de igualación que equipara la educación vareliana y el ceibal en el imaginario. Pero eso es más un imaginario que una realidad. Hay fracturas sociales muy intensas a pesar de que se entreguen ceibalitas masivamente", dijo a El Observador Sánchez Vilela, docente e investigadora de la Universidad Católica.

En este sentido, Winocur, profesora grado 5 e investigadora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de República, advirtió que no hay manera que "con la superación de la brecha de primer orden se salve la de segundo o tercer orden". Para Winocur, el acceso vuelve a poner sobre la mesa que "quienes tienen un capital simbólico o cultural mayor tienen un aprovechamiento de las tecnologías cualitativamente superior".

Pero esa es apenas una de las tantas paradojas, ambigüedades o tensiones que esta investigación encontró. Un trabajo que reconoce que los hogares a los que llegaron las computadoras no eran "hojas en blanco" y que las representaciones preexistentes de las familias podían facilitar o entorpecer la incorporación de esa tecnología.

"La insistencia en la confianza o culpabilidad y las expectativas respecto al uso de las tecnologías es la manera en como expresamos nuestra incapacidad de procesar las tensiones que esa tecnologías produjeron", afirmó Winocur. Y Sánchez agregó: "hay un trasfondo de pensamiento mágico que ayuda a barrer debajo de la alfombra los problemas de fondo".

Autonomía

¿Cómo pasó el Ceibal de ser un proyecto que tenía siete personas a uno en el que trabajan más de doscientas de manera permanente? ¿Cómo se pasó de entregar 150 computadoras a más de 750.000 beneficiarios? ¿Cómo se pasó del escepticismo al respaldo en la educación?

La respuesta para Brechner estuvo en el diseño institucional. "Eso fue un puntal. Esto no era un proyecto para una telefónica ni para el sistema educativo. Yo veo éxitos y fracasos en otros países y está relacionado con quién lo tiene que hacer. No es que seamos mejores sino que estamos focalizados para esto", señaló.

El Plan Ceibal combatió "la típica reacción uruguaya" de calificar la propuesta como "puro humo". "Era interesante en esa época porque nadie creía en esta historia, incluso a nivel internacional con los fabricantes de hardware. En la primera licitación que hicimos la ganó Negroponte en una diferencia abismal de precio contra Intel pero no había muchos oferentes", dijo Brechner.

Casi diez años después, el Plan Ceibal pasó de ser una política pública cuestionada a una política de estado prácticamente indiscutida que hoy enaltece la reputación internacional de Uruguay. "Nunca voy a decir que algo es por el Ceibal y tampoco voy a decir que el Ceibal no tiene nada que ver", repite Brechner quien pide elevar la mirada a la hora de discutir sobre los resultados del plan. "Muchas veces me han preguntado por los resultados. Y yo les digo: ¿cuando vos ponés luz eléctrica en la escuela preguntás si mejoró matemáticas? Lo que demostró el Plan Ceibal es que el rol y la importancia del docente no disminuyó nada".

Cumplida la primera etapa de despliegue y accesibilidad a Internet (2007-2011), Brechner indicó que ahora trabajan para mejorar la tecnología para dar más herramientas que favorezcan el aprendizaje.

Tensiones

En su investigación Winocur y Sánchez detectaron un conjunto de "claroscuros" que problematizan la apropiación digital. La llegada de la ceibalita fue una decisión "externa" que cuestionó el proceso natural de "domesticación del artefacto" y, además, cuestionó el hábito doméstico en relación al estudiar y jugar.

En primer lugar, hay una creencia en que las computadoras son un elemento indispensable para el ascenso social aunque eso no se pueda explicar. "Al mismo tiempo que advertían que no había futuro para sus hijos sin computadoras, no podían decir de qué manera el acceso a la tecnología los iba ayudar", apuntó Winocur.

Otro tema de tensión refiere al modo de destinación del artefacto. "Viene legitimada de la escuela, se dice que es para los niños y se instala en la familia con la ilusión de que haga sinergia y transforme la situación de vida en algún sentido. Pero parecería que los usos que no fueran escolares –como el juego– no serían legítimos o apropiados", señaló Sánchez Vilela. Por eso las investigadoras se encontraron con frases como "se juega mucho y se aprende poco".

La pregunta de quién es la computadora también planteó algunas interrogantes en torno al cuidado. En los testimonios que analizaron, Sánchez y Winocur notaron ansiedades en torno a cómo "cuidar" la ceibalita. Los padres sentían una "responsabilidad" por tener que "firmar" para recibir el dispositivo, pero no tenían claro cuáles eran los cuidados necesarios para mantener el artefacto.

Brechner, por su parte, entiende que se debió haber insistido más en que la computadora era del niño, la familia y la escuela para incorporar a más personas en su cuidado.

Las roturas y algunos problemas de conectividad funcionan de contrapeso de un programa que se transformó en un hito de la educación pública uruguaya.

Los impactos del plan en la educación

El consejero de Primaria, Héctor Florit, dijo a El Observador que el vínculo de las nuevas herramientas tecnológicas con el aprendizaje "aún es incierto".

"La construcción de la didáctica a partir del uso de la computadora está naciendo. La didáctica tradicional tiene 400 o 500 años, pero una nueva didáctica está en ciernes y queda muchísimo por andar", afirmó Florit.

El jerarca, quien participó del equipo promotor del plan, valoró como "ventajoso" el balance de costos y beneficios. Florit entiende que el Plan Ceibal generó "entusiasmo" en las familias. "La entrega de máquinas tuvo como correlato casi inmediato la modificación de la matrícula de las instituciones públicas y privadas", afirmó.

Florit dijo que la medida también incentivó la "innovación pedagógica" y la "capacidad creativa" de los equipos docentes. "En 2006 uno de cada tres docentes tenía un manejo adecuado de la computadora. Hoy el 100% de magisterio utiliza las computadoras para realizar su trabajo".

Enseñanza de inglés

Brechner señaló que hay más de 80 mil estudiantes que aprendieron inglés este año a través de videoconferencia con docentes que estaban en otras parte del país o del mundo.

Jóvenes a programar

El miércoles 21 se abrió el período de registro de interesados para participar de Jóvenes a Programar, el proyecto de Plan Ceibal para capacitar en programación a 1000 jóvenes de entre 17 y 26 años sin experiencia previa en todo el país. Este proyecto, que había sido anunciado por el presidente Tabaré Vázquez, admite jóvenes que tengan aprobado tercer año de Secundaria o UTU y brindará posibilidades laborales.

Números

3179 centros educativos tienen acceso a Internet en todo el país. Para las autoridades del plan se cumplió con la promesa de que todos tengan conectividad de manera accesible.

94% de los niños de entre 6 y 13 años más pobres accede a una computadora en Uruguay. Diez años atrás apenas el 9% podían tener un dispositivo tecnológico de esas características.

40 millones de ejercicios se hicieron en la plataforma de matemáticas del Ceibal este año. El software permite que el profesor sepa cuáles son los aspectos de más dificultades para los alumnos.

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