La tendencia de reciclar y reutilizar en la moda

Las prendas sustentables se imponen con nuevos e innovadores ejemplos
Reutilización, reciclaje, sustentabilidad y slow fashion son términos que se utilizan cada vez más en la moda. Cada uno responde a una tendencia global de concientización sobre los procesos de producción industriales –en los que las condiciones de trabajo son a menudo de explotación y la calidad del producto es deficiente– y su subsiguiente consumo es voraz. Como respuesta, estos ideales buscan una creación consciente, ya sea dándoles una segunda vida a telas olvidadas, reciclando materiales plásticos para crear tejidos o utilizando materias primas orgánicas.

En muchos casos, la producción uruguaya –tal vez sin planearlo– aplica algunos de esos ideales. "Uruguay, dentro de todo, es un país bastante slow", afirmó la diseñadora Macarena Algorta, responsable del blog Slowfashionuy, dedicado a cubrir todo lo referente a este rubro. "La mayoría de las marcas apuestan por la mano de obra local, al trabajo artesanal y las condiciones de trabajo justas. Hay algunas que incluso van más allá y solo trabajan con fibras sustentables locales (como la lana) u orgánicas, con pigmentos vegetales y naturales, o reutilizando materiales que de otra forma serían basura", añadió.

Hace un año, cuando creó su blog, eran pocos los que entendían de moda sustentable. Con el tiempo, Algorta fue encontrando adeptos. "Cuando empecé me dio miedo de que tuviera que hablar solo de propuestas internacionales, pero para mi sorpresa encontré que ya son más de 40 las marcas locales que, con variaciones, apuestan por una moda más sustentable y slow", comentó la diseñadora. Esta es una cifra que se encuentra en pleno ascenso, por lo cual sostiene que el movimiento está ganando difusión y terreno.

Marcas locales como Manos del Uruguay, Ana Livni y Don Baez han sido precursoras en la producción sustentable y slow. Pero este año surgieron tres proyectos que continúan este camino con innovaciones.

Diseño basado en reutilizar

Tavo García

Tavo García hizo su nombre conocido gracias a su destaque en concursos como Lúmina (concurso en el que ganó en 2014), y con sucesivas colecciones, una de ellas presentada en la última edición de MoWeek. Fue en otro concurso, Inspirate, Creá y Despegá, organizado por Indian Emporium, cuando García conectó con la marca y fue convocado para realizar una colección de invierno con la consigna de reutilizar telas que se encontraban en sus depósitos.

"En un lugar apartado tenían telas que no usaban para nada, algunas de más de 50 años. Fue un sueño entrar a un lugar gigante lleno de telas y elegir lo que quisiera", contó García. En la selección encontró una gran variedad de paños, lisos y con tramas, pero no los suficientes para crear una colección exclusiva de tapados, por lo cual decidió ampliar para incluir camisas, pantalones y vestidos, todos con una idea minimalista y utilitaria.

"No fue que diseñé una colección a través del concepto, porque no pude elegir los colores ni las telas; diseñé prendas que pudiesen jugar con las telas que había. Y cada una de ellas son modificables", explicó el diseñador. La intención de darle un nuevo uso a un material también se aplica al diseño, porque cada prenda puede ser presentada de diferentes maneras. Gracias a lazos y cortes estratégicos, su pantalón –basado en el clásico chiripá y que fue pensado sin género–, su camisa y su chaleco se adaptan atándose en diferentes lugares, creando así looks diversos.

La colección llevó el nombre de Upcycling, que precisamente significa reutilizar materiales en desuso y crear algo nuevo de mayor calidad.

Este proyecto significó para García un gran cambio: es la primera vez que su nombre figura en una cadena masiva con una veintena de sucursales, y ahora sus creaciones visten a las mujeres en su vida diaria (su especialización desde adolescente eran los vestidos de fiesta). Con este envión planifica lanzar su marca en verano con una nueva colección, aunque reconoce que debe informarse más para poder adoptar en sus creaciones los preceptos de la moda sustentable.

Modernas y duraderas

Estudio Null

Salidas de la Escuela Universitaria Centro de Diseño (EUCD), Clara Aguayo y Renata Casanova comenzaron a desarrollar proyectos de diseño sustentable. Aguayo se presentó en Lúmina y ganó con una colección basada en materiales nobles y una producción ética. Casanova, por su parte, presentó una tesis en la que ideó un sistema para diseñar desde el molde, crear prendas en una pieza y evitar el desperdicio.

Unidas por sus propuestas y una estética en común, crearon Estudio Null, una grifa que tuvo su estreno en la pasarela de MoWeek en abril. Con piezas de sastrería clásica y siluetas vanguardistas, propusieron una colección atemporal que reinterpreta clásicos y los presenta en telas de alta calidad recuperadas de tiendas y fábricas.

Pensando en la funcionalidad ofrecen camperas, trajes sin género, vestidos volumétricos realizados en una pieza que pueden ser usados del derecho y del revés, y pantalones adaptables con cintas. "Trabajamos en prendas holgadas, que realmente les favorecen a muchas personas", dijo Aguayo. El rango de cuerpos que consideran es amplio, por lo cual no resulta necesario hacer demasiados talles por diseño.

Esta primera línea es una suerte de adelanto de la grifa. "Exageramos, tratamos de mostrar bien los volúmenes que se generan y que el cero desperdicio fuera evidente", afirmó Aguayo.
Aguayo y Casanova consideran este proyecto como un laboratorio donde continuamente están desarrollando nuevos métodos para lograr un diseño consciente, y aspiran además a crear ropa duradera. "Queremos que los consumidores tengan la relación más fuerte con esas prendas", dijo Casanova.

Estudio Null próximamente contará con un local en Sinergia Design, donde planean tener una estrecha relación con sus clientes. "Salir a atender al cliente con el centímetro en el cuello", dijo entre risas Aguayo. "Esa es la manera que nosotros queremos".

La solución a un problema

Gaia

Agustín Petronio y Denise Rozza comenzaron a experimentar con la reutilización y el reciclaje de materiales en el EUCD, donde los incentivaron a resolver ejercicios de esta manera. "En la carrera intentan que tengas esos valores justamente para aportar algo a la comunidad", afirmó Petronio. Por eso, a la hora de presentarse a Lúmina, se pusieron como objetivo crear una colección 100% sustentable.
Para comenzar Gaia (que ganó el segundo puesto en aquel concurso), el primer paso fue recolectar la materia prima a partir de donaciones, en ferias barriales y en tiendas que ofrecían recortes de telas. De los buzos de lana desarmados tomaban el hilado, mientras que retazos de camisas y jeans fueron reutilizados.

"El reciclaje requiere de un proceso de selección muy grande, y más para hacer una colección", contó Petronio. A pesar de eso no descartaron nada e incluso cada botón y etiqueta fue guardado para ser usado nuevamente.

Pero la instancia de más experimentación fue la introducción del nailon a esta ecuación. Con bolsas plásticas no biodegradables crearon primero un hilado y luego diferentes tejidos. "Se llegó a un buen resultado porque logramos hacer un paño de nailon, con el cual se logra una prenda linda y que parece de alta gama", afirmó el diseñador.

Según Rozza, la incorporación del nailon fue una gran motivación. "Nos dimos cuenta de que conserva el calor y es impermeable, lo que le da una vuelta funcional a la prenda", aclaró.

Con esos paños crearon tapados basados en una morfología masculina, aunque el objetivo de Gaia es ofrecer prendas que sirvan para cualquier sexo. Los pantalones y remeras a base de retazos y los buzos de lana tejidos a mano siguen esa misma idea, así como también las carteras y bolsos que crearon con material sobrante.

Su modo de producción es también sustentable: todo fue fabricado a mano y con la ayuda de tejedores. Por cada prenda pasaron entre seis y siete artesanos, cada uno de los cuales dejó su impronta.
La dupla, que estudió diseño industrial, siente que su visión más global fue lo que le dio el premio. "Nosotros no buscamos ser diseñadores de moda –sentenció Petronio– sino diseñar para buscar una solución a un problema relacionado a la vestimenta".

Otros ejemplos

* Segunda mano. Tienda Rara, Recicla y Retroka.

* Tejidos orgáncos. Bamba utiliza fibras de bambú y algodón orgánico; Petra utilizó tencel (fibra a base de celulosa) para sus camisas.

* Lana natural y producción artesanal. Apasionadas por el Telar, Don Baez, Manos del Uruguay, Ramona, Terra, Texturable.

* Slow fashion. Ana Livni.

Definiciones sostenibles

Reciclaje y reutilización. Implica el aprovechamiento de desperdicios y materiales en desuso para crear una nueva prenda.

Upcycling. Es un tipo de reciclaje en el cual se toman deshechos pero con ellos se realizan objetos (en este caso prendas) de mayor calidad.

Slow fashion. Es un término creado por Kate Fletcher (profesora de la University Art of London) en 2007, que adapta el concepto del slow
food a la moda: se prefieren productos artesanales, de segunda mano y de calidad más duradera, en lugar del llamado fast fashion, que motiva el consumo continuo y produce un gran impacto ambiental.

Materiales sustentables. Bajo este concepto se encuentran tejidos orgánicos (en cuya producción se minimizó la utilización de recursos y se compone de fibras naturales) y tejidos a base de fibras naturales (celulosa) o recicladas (plásticos).

Una excusa para comprar y un evento para intercambiar ideas

*** Los diseños de Estudio Null y Gaia estarán a la venta entre el 8 y el 11 de junio en la nueva edición de Lumina Pop Up, una tienda que se ubicará en el Punta Carretas Shopping y que contará con otros ganadores del concurso de moda, como Ana Darracq, Mares Atelier, Mocca, Núclea, Ramona, Zarvich y Ritha.

*** Del 8 al 10 de junio se realizará el MOLA, un evento internacional de moda sustentable que reunirá en Montevideo a diseñadores y estudiantes de la región para discutir sobre tecnología, innovación y sustentabilidad en el rubro. El evento contará con foros y conferencias, workshops y pasarelas. Para más información visitar el sitio www.molaevento.com. Se realizará en el hotel Esplendor (M. J. Errazquin 2370)

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