La travesía de dos uruguayos para descubrir el lado B del mundo

Dos hermanos viajeros, su periplo y su nueva aventura uruguaya que ya es una marca en sí misma
Es el sueño de muchos, pero la mayoría renuncia a él antes de que se cumpla. Ya sea por compromisos, cuestiones económicas o miedos, viajar por el mundo generalmente queda en eso: solo un sueño. Nicolás (29) y Germán (30) Kronfeld estuvieron a punto de ser parte de ese grupo, del que deja que las ganas de recorrer el mundo se vayan diluyendo en la rutina y las licencias esporádicas, el que se queda instalado en la comodidad y la seguridad del entorno conocido.

Sin embargo, el incentivo que necesitaban para dejar todo y lanzarse a la aventura de dar vuelta el planeta llegó a tiempo. La cuestión fue más que nada contextual: ambos habían terminado los estudios hacía tiempo, renunciar a sus trabajos no era algo imposible, no estaban en pareja y su familia se encontraba en una situación económicamente estable. Todo conspiró y así comenzó el viaje.

Más de tres años estuvieron los Kronfeld en esa vuelta mundial. Eso incluyó cuatro continentes, 26 países, horas interminables de trabajo para poder seguir apostando a sus sueños y, sobre todo, una experiencia que cambió su forma de percibir la realidad y la esencia de la vida, de identificar los lugares y momentos donde se esconden las cosas importantes, donde se esconde la verdadera felicidad humana.

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En las inmediaciones del lago Baikal, en Rusia
En las inmediaciones del lago Baikal, en Rusia

El viaje –el interior y el físico– empezó en Australia, un país que junto a Nueva Zelanda se ha hecho famoso entre los jóvenes uruguayos por sus posibilidades de trabajo y visado. Su estadía allí fue de un año, durante el cual trabajaron 11 meses y 20 días para costearse la continuación del periplo; allí buscaron sobre todo empleos dentro del sector de los servicios, que ofrecían buenos salarios durante los períodos de zafra. Entre esos trabajos apareció uno insólito: ambos fueron estatuas vivientes en las calles de Melbourne, donde representaron a dos hombres en el baño.

Australia no fue el único lugar en el que trabajaron para costear su viaje; tuvieron que buscar empleos en tres continentes diferentes para llegar a los destinos que se habían fijado como objetivos. "Después paramos en Tokio y estuvimos tres meses trabajando ahí, tres meses y 10 días. Con eso nos pagamos el viaje casi hasta el final y después vino Escocia, donde trabajamos dos meses y tuvimos solo nueve días libres", explicó Nicolás Kronfeld, el hermano menor.

El viaje de todos

Hasta ahí, su historia es parecida a la de otros jóvenes: una visa working holiday en Oceanía, un período de ahorro y una posterior recorrida por países cercanos y un tanto exóticos. Sin embargo, lo que en principio surgió como un viaje de tres (al principio los acompañó un amigo, que luego optó por seguir otro camino) se convirtió en un viaje de muchos. Porque los Kronfeld comenzaron a gestar una plataforma de comunicación alrededor de su viaje que en Uruguay conquistó a mucha audiencia, lo que los llevó incluso a tener apariciones regulares en el programa de radio Justicia Infinita de Océano FM.

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Casas de los pobladores locales del desierto de Mongolia
Casas de los pobladores locales del desierto de Mongolia

"Empezamos a contar el viaje en una página de Facebook, más que nada para nuestras familias. De a poco se empezó a sumar más y más gente que nos comentaba que le gustaba la forma en que viajábamos, cómo contábamos nuestras experiencias. La gente nos escribía para explicarnos que les estábamos mostrando cosas que, aunque habían estado en ese destino, no habían visto. Eso nos motivó aun más para comenzar a ubicar esos 'lados B' de los distintos lugares que visitábamos".

La búsqueda de los lados B pronto se convirtió en la esencia de su viaje: conocer los destinos alejados de los circuitos turísticos recurrentes, descubrir la verdadera cara de cada país, convivir con sus pobladores, comer lo que comían, dormir donde dormían y sentir lo que sentían. Por eso, y tratando de siempre seguir ese estilo, utilizaron diferentes modalidades de alojamiento y transporte, como el Couchsourfing o Bla Bla Car. A su vez, las distintas redes sociales y el público en constante crecimiento detrás de sus experiencias los impulsó a buscar cuál era la mejor manera de transmitir cada una de las experiencias que iban viviendo.

"Para contar lo que fue un espectáculo de fuegos artificiales en diciembre en Australia, la mejor forma es a través de un video. Pero de repente sacar una cámara y un foco frente a un granjero de Nueva Zelanda que te está confesando sus sueños frustrados no es lo más apropiado, por lo que escribimos esa experiencia y la colgamos en nuestra web. Así es cómo nos vamos manejando para buscar el formato que cada historia merece".

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Gardens By the Bay, Singapur
Gardens By the Bay, Singapur

¿Y por casa?

Después de mucho tiempo lejos de Uruguay, los Kronfeld están de regreso. Sin embargo, su vuelta "al mundo" todavía no terminó.

"En algún momento, en algún lugar del viaje, comenzamos a preguntarnos por qué se daba eso medio raro, pero a la vez bastante lógico, de que conociéramos muchos países del mundo incluso mejor que a nuestro propio país. Sumado a que íbamos a cumplir tres años de viaje y que era mucho tiempo sin ver a nuestra familia, tomamos la decisión de volver y conocer Uruguay".

Desde el pasado 10 de octubre, los hermanos están replicando su viaje global a escala nacional. El punto de partida fue Lavalleja, que dio comienzo a un recorrido circular que durante cinco meses los llevará por los 19 departamentos del Uruguay, siempre con la intención de retratar en sus numerosas plataformas las historias que componen de verdad la idiosincrasia de cada departamento. Y, por supuesto, conocer.

En cada departamento, los Kronfeld ya contactaron a un referente, a una fuente que los guiará por aquellos lugares que quieren conocer, alejados de los circuitos turísticos promovidos por las agencias locales.

"No queremos que nos cuenten a qué hora abre, por ejemplo, el Parque Salus, sino que nos indiquen que a 10 kilómetros de ese parque hay un señor que nunca fue a la ciudad pero que fue el primer profesor de matemática que llegó al pueblo. Ese tipo de historias son las que no queremos perdernos. Siempre decimos que si a nosotros nos queda solo un día y tenemos esas dos opciones, vamos a ir por el atractivo humano. Del Parque Salus se puede encontrar fotos en Internet", aseguró Nicolás. Mientras su sueño y su vuelta siguen por los pagos locales, los Kronfeld esperan que su historia sea un impulso para quienes todavía dudan si "largarse" o no, y se alegran de traer el mundo a aquellos que no tienen la posibilidad de patear otros países de la misma manera.

"Nos escribe gente que sabemos que por distintos motivos no puede salir, así que nos gusta ser una inspiración para ellos. A veces cuando no se puede hay que conformarse con un punto medio, pero está bueno que no poder viajar no implique no tener un vínculo con el mundo".

Atractivo comercial

Su viaje y la manera que lo retratan es muy atractivo para los usuarios, pero también para las marcas, los canales de televisión y la productoras audiovisuales, que según Nicolás Kronfeld se acercaron más de una vez con propuestas de patrocinios y adaptaciones a formatos televisivos. Por el momento no han firmado ningún contrato, ni lo consideran vital, aunque tampoco lo descartan. "Los últimos tres años de nuestra vida han sido los años que menos dinero hemos tenido y los que más felices fuimos, por lo que nos resulta imposible cambiar la forma en que viajamos para aumentar la cantidad de dinero que tenemos. Lo único que nos hizo felices en estos años fue la forma en la que vivimos".

Consejos de viaje

1. Ahorrar
La cuestión económica es importante para el viaje. Los Kronfeld ahorraron durante más de un año para poder salir de Uruguay, y luego trabajaron en diferentes países para seguir costeándolo. En su web (www.tresalavuelta.wordpress.com) se incluyen varios consejos para ahorrar en alojamiento, transporte y vuelos.

2. Las webs
Airbnb, HomeAway, Be Welcome, Couchsurfing e incluso una web para saber en qué parte de los aeropuertos es mejor pasar la noche: Sleeping in Airports. Hoy en día las aplicaciones y la web facilitan este tipo de viajes.

3. Redes
Las andanzas de los Kronfeld pueden seguirse a través de sus redes sociales: Facebook (A la vuelta), Twitter (@ViajeAlaVuelta) Instagram (@viajealavuelta) y Youtube (A la vuelta).


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