La venta de motos se contrajo en 65.000 unidades en cinco años

El 2016 fue malo para el comercio de vehículos nuevos y las motocicletas no fueron la excepción
El mercado de motocicletas alcanzó su pico de ventas entre 2010 y 2011. En esos años se llegaron a importar más de 100 mil unidades, en su mayoría de cilindrada menor o igual a 125 centímetros cúbicos (cc).

Pero con el paso del tiempo el panorama cambió sustancialmente. Los registros de la Dirección General de Impositiva (DGI) en base a la declaración por pago de Imesi procesados por El Observador muestran que el año pasado la cantidad de unidades declaradas alcanzó las 37.286, lo que equivale a unas 65 mil unidades menos que en 2011.

Los números de la DGI son una foto bastante representativa de un mercado con una clara tendencia contractiva. En el caso de las motos hasta 125 cc los datos muestran que en 2016 se declararon 33.535 unidades. Cinco años antes esa cantidad había sido de 91.760. En el segmento de motocicletas de más 125 cc la evolución no varia demasiado. En 2011 las unidades declaradas habían sido 10.620 y cinco años después apenas superaron las 3.750 motos.

Hay dos factores centrales que explican por qué hace un lustro que las ventas no paran de caer. Uno es la saturación del mercado. Los que podían comprar una moto lo hicieron y el recambio en caso que se concrete lleva entre uno y dos años, que es el tiempo promedio de reposición de una moto estándar.
A eso hay que sumar otro aspecto nada menor: las facilidades con las que cuentan hoy los consumidores para acceder a la compra de su primer auto. Hay una amplia oferta de automóviles chinos y de otros orígenes que ha proliferado en la franja de US$ 10 mil con cómodas condiciones de pago.

Eso abrió la puerta para personas que en otro contexto hubieran optado por comprar una moto algo más cara, pero al final se vuelcan al automóvil de baja cilindrada. Además de la menor carga impositiva, su autonomía de consumo atractiva para la ciudad es otra de las variables que juega para que ese segmento de vehículos esté a un paso de ser el más comercializado en el mercado uruguayo.

En los últimos seis años la demanda de vehículos con motores pequeños pasó de representar el 12% del mercado a una participación de 31%. Otro aspecto que incide en las decisiones de los consumidores es la siniestralidad que registran las motos.

Qué pasó en 2016

El 2016 fue un mal año para el mercado de vehículos nuevos, caracterizado por un deterioro en los niveles de confianza de los consumidores, que recién comenzó a recuperarse entrado el segundo semestre.

Eso se reflejó, por ejemplo en la floja demanda que mostró el segmento de automóviles para pasajeros en el primer semestre del año pasado, y que terminó siendo clave para que la comercialización cayera 9% al totalizar 35.924 unidades.

El mercado de motocicletas no fue ajeno a ello. La información publicada por la Cámara de Comercio y Servicios da cuenta que en 2016 las ventas cayeron, tanto en el segmento de ciclomotores hasta 50 cc, como en las motocicletas hasta 125 cc, con descensos de 27,5% y 26,5 %, respectivamente.

Los datos surgen a partir de las unidades importadas registradas por la Dirección Nacional de Aduanas. Según la gremial, esas importaciones mostraron un leve crecimiento sobre final de 2016, lo que en cierta forma compensa la fuerte caída observado en el arranque del año pasado.

Parque automotor

El parque automotor de Uruguay está compuesto por 2,34 millones de vehículos. De esa cantidad, 1,14 millones son motos y ciclomotores, según los últimos datos del Sistema Único de Cobro de Ingreso Vehicular actualizados al 31 de enero pasado. l

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