"La verdad está en el teatro, en el vivo"

El actor argentino Favio Posca presenta su espectáculo Gigi este jueves en La Trastienda
Los últimos meses fueron muy agitados para el actor argentino Favio Posca. Su participación en el Bailando, el programa de Marcelo Tinelli, le proporcionó más exposición pública a la que usualmente está acostumbrado, y a pesar de que explica que evitó meterse en el circo que allí se genera, su eliminación no estuvo exenta de polémica. Por el teléfono se lo escucha tranquilo, seguro de que su proyecto actual, el espectáculo Gigi, va en la dirección correcta. En ese sentido, Posca reflexionó en entrevista con El Observador sobre este espectáculo, que se presentará jueves, viernes y sábado en La Trastienda y también sobre los vaivenes de su carrera como actor y figura de los medios.

¿Qué te dejó tu participación en el Bailando?

Fue una experiencia buenísima en todo sentido, porque pude mostrar a la gente algo que por ahí no conocía de mí que es la veta de bailarín. No es lo mismo bailar en un teatro, donde vos te aprendés la coreografía, a esto que es bailar de manera mucho más intensa, con coreografías diferentes todas las semanas. Eso era lo que yo quería, bailar realmente. Y la verdad que fue una prueba superada, así que estoy muy contento.

¿Cómo incidió en tu vida la enorme exposición que tiene el programa?

A mí no me incidió en absoluto porque siempre hice la mía, con mucha libertad. Yo iba, bailaba, componía mis personajes y nada más. Mi idea era esa, siempre lo fue. Hacer arte y punto. En ese sentido, tuve muy claro siempre quién era yo y que es lo que quería hacer dentro del programa. Todo lo extra que se genera no tiene nada que ver conmigo, por lo que estaba muy tranquilo.

¿Con qué se va a encontrar el público en el espectáculo que vas a presentar?

Con un show buenísimo, súper adrenalínico, mucha risa, mucha música, rock, lleno de imágenes, super power, como los tengo acostumbrados. Que se preparen para divertirse y para reírse durante una hora y media.

En ese sentido, ¿Qué tiene más preponderancia? ¿La música? ¿El humor?

El show está muy equilibrado. Cada cosa es un pilar donde otra se apoya y es como una construcción arquitectónica muy bien pensada para que no decaiga en ningún momento, para que el espectáculo tenga su ritmo, para que tenga emoción y también momentos con un tempo más lento. Está todo muy pensado para que la gente lo disfrute y pueda divertirse con las canciones, con los textos y las imágenes. Es un viaje muy lisérgico.

¿Qué sentís cuando venís a Uruguay, un lugar al que visitaste varias veces?

Ya hace como 15 años que fui la primera vez, o capaz que más, pero la verdad es que cada vez me siento mejor allí. De todos modos, no fue fácil. Al principio me costó que me conocieran, que entendieran la forma tan personal que yo tengo para expresarme. Poco a poco fui copando un público muy fanático, y muy joven. Después el espectro de edades se abrió y hoy en día, con toda la exposición que tengo y ya entendiendo quién soy yo como artista y lo que hago arriba del escenario en teatro, en un show mío hay mucha mezcla de edades y todos la pasan bien. A veces hasta vienen los padres con los hijos. Es un placer total venir a Uruguay.

¿Es más fácil hacer reír a un uruguayo o a un argentino?

Yo te diría que el uruguayo es muy exigente, al igual que el público de Buenos Aires, pero el código es muy parecido. Sin embargo, creo que el uruguayo tiene un código musical un poco más amplio que el porteño. Se copa más con las canciones, las entiende más, y las vibra más que en Buenos Aires. Valoran el show, cantan las canciones, son muy arengadores.

¿Cómo hacés para que tus chistes, tus personajes y tus historias estén actualizados?

Básicamente, trabajando y creando. Siento que mis personajes fueron viviendo al igual que nosotros. Va pasando el tiempo y van teniendo experiencias y anécdotas nuevas, así como te puede pasar a vos o a mí, y eso hace que el personaje esté vivo y que sea cada vez más desopilante. Yo también tengo más oficio y sé por donde quiero ir con más claridad, por lo que prácticamente en estos shows no hay fisuras. Están pensados para que no falle nada y eso te lo dan los años de laburo y el no quedarse en los laureles pensando que uno la tiene fácil. Siempre estoy queriendo sorprender a la gente desde la composición actoral, musical, tratando de abrir puertas. Yo voy a seguir siendo fiel a mi estilo, siempre con cosas nuevas, con textos nuevos y con delirios que a la gente la mantienen viva.

¿Qué significó para tu carrera el llegar a la calle Corrientes, que es como el paradigma del teatro comercial bonaerense?

La verdad que está buenísimo, y además está buenísimo estar donde estoy, que es el espacio La Plaza, una sala mainstream muy importante. Pero lo más importante fue poder conservar mi esencia y no conceder nada por estar en un lugar comercial. Para lo que me sirvió fue para tener mejor sonido, mejor comodidad hacia la gente y poder desarrollar lo que yo hago sin tranzar ni mi forma ni el espíritu salvaje y underground que siempre tuve. Es un doble logro, y más allá de eso, también tengo como la buena onda de haber inventado las trasnoches dentro de la calle Corrientes. Normalmente la trasnoche existe en lugares más soft, o en calle Corrientes pero con salas muy chiquitas. Y la verdad que hacer un show a las doce de la noche o una de la mañana, en una sala de 500 personas y llenarla sin parar durante tantos años nunca se había hecho.

También hiciste televisión y cine. ¿Preferís de todas formas estar arriba del escenario?

La verdad que sí. En ese sentido, el teatro, por lo menos lo que yo hago en el teatro, es único. Yo canto en vivo, me deformo, voy, vengo, hago realmente la mía, por lo cual es lo que más disfruto. Hacer cine y tele me encanta, pero son disciplinas que me exigen menos. El teatro me exige dar un 100% absoluto, estar vivo y dar todo. La verdad está en el teatro, en el vivo. La verdad de la actuación, la verdad de la música. En el resto se puede maquillar con primeros planos o con tomas diferentes, pero el "va de nuevo" no existe en el teatro y esa impronta es lo que más me hace vibrar a mí y lo que también da resultado con la gente.

El show

Favio Posca presentará Gigi el jueves 1°, el viernes 2 y el sábado 3 en La Trastienda a las 21 horas. Las localidades están a la venta en RED UTS desde
$ 805 a $ 1.955.

Populares de la sección

Acerca del autor