"La visión y la libertad del pájaro nos alientan todos los días"

La historia familiar detrás de los diseños de Ave Estudio, papeleros con estilo
Por María José Borges, La Citadina

Es un verdadero talento concebir lo bello. Tener incorporado ese filtro que te hace percibir la belleza de los objetos y las acciones, para luego plasmarlo en diseños, servicios, en la decoración de tu casa o tu taller, o, mucho mejor, en tus vínculos. El matrimonio de Carolina Leoni y Pablo Dutour es un ejemplo de esa mirada. En Paysandú fundaron Ave Estudio en 2011: ella ilustraba y él se encargaba de la gestión de la empresa. La idea era realizar productos de papelería como libretas, cuadernos, calendarios, estampitas, tarjetas de boda y cuadros, aunque con el tiempo fueron ampliando la oferta y las ideas. Ganaron clientes y admiradores y hoy tienen 2.600 seguidores en Instagram y un currículum que acumula trabajos para empresas como La Huella, Manos del Uruguay o Grupo Disco.

¿Cómo surgió el proyecto de Ave Estudio?
CL: En 2010 vivíamos en Montevideo y comenzamos a pensarlo, en 2011 lo concretamos cuando nos vinimos a vivir a Paysandú, porque los dos somos de acá. Empezamos con lo que teníamos y como pudimos; al principio Ave era sólo un taller donde se enseñaba estampado y luego fuimos agregando más áreas.
Ave estudio La citadina

¿Reconocés el origen de tu sensibilidad estética, la ilustración siempre estuvo en tu vida?
CL: Sí, la ilustración siempre estuvo presente. Desde niña me sentía atraída por el dibujo. Quizás hoy lo hago de forma un poco más decorativa pero en todos estos años siempre ha habido dibujo. Mi madre me ha motivado mucho, se entusiasma con cada nuevo proyecto que llega al taller, siempre para adelante, llevándome a muestras, haciéndome conocer tal cuadro en tal museo, y mi papá también.

¿Qué te inspira para dibujar?
CL: En este momento de mi vida me inspiran la buena cocina, la buena música y los ramos de flores grandes, frondosos y frescos. También las flores de los jardines cultivados por personas con mano verde, esos que nacen de gajo en latitas, producto de algún esqueje que hicieron del vecino. Lo cotidiano me inspira, pero también algunas extravagancias y virtuosismos como los del ballet. Me inspiran mucho todos los viajes que hemos hecho y los que nos quedan por hacer.
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¿Cuándo es tu mejor momento para dibujar?
CL: No tengo un momento especial del día, pero sí condiciones: que haya calma alrededor, buena música y flores. Aunque por lo general me gusta la mañana bien temprano y la tardecita. Estamos organizados de tal manera que Pablo hace la mayoría de las cosas de la casa y mientras él se encarga de eso, yo puedo dibujar. Cuando yo estoy con Bernardita (su hija), él va al taller, y así.

¿Por qué se llama Ave Estudio?
CL: El nombre surgió en los eternos viajes camino al trabajo o de vuelta a casa en Montevideo en 2010. Una vez iba leyendo Juan Salvador Gaviota, de Richard Bach, y me vino la palabra Ave a la cabeza. Era un momento en que estaba muy cansada porque no lograba identificar del todo qué era lo que quería a nivel laboral; no me entusiasmaba ningún trabajo. Yo quería volar, no me importaba qué tan alto pero intentarlo, aunque eso costara terminar reventada en el piso. Juan Salvador Gaviota me conectó con una parte inicial de mí, era como esas señales que uno está esperando y que en realidad, si no aparecen las inventamos. Richard Bach me estaba diciendo "dale, animate" y me animé. Por eso Ave. Creo que el vuelo es algo que emociona y nos supera. La visión y la libertad del pájaro nos seducen y nos alientan todos los días. Si con Ave podemos transmitir esa sensación a otros, listo, ya está, somos felices.
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¿Qué productos venden hoy?
CL: Hoy tenemos un área de papelería en la que producimos blocks, cuadernos, calendarios, estampitas, cuadros, tarjetas personales, invitaciones para cumpleaños infantiles. También tenemos un área de papelería para bodas. La idea es trabajar a la medida de lo que necesitan, respetando su estilo y sus gustos. Y además tenemos un servicio de suscripción mensual, que se llama Carta Postal, mediante el cual las personas reciben todos los meses en su casa dos tarjetas ilustradas a mano y una carta, con un tema en particular, cuyo objetivo es inspirar a cada uno a hacer cosas que lo hagan feliz. Cada mes elegimos una temática diferente. Te suscribís por correo o por teléfono. Y por último, trabajamos con empresas que tienen inquietudes y necesidades específicas, para las que desarrollamos productos e ilustraciones exclusivas. También lo hacemos con clientes particulares.

¿Cómo evalúan estos años de trabajo en Ave Estudio?
CL: Me parece que crecimos un montón. Creo que una de las principales razones por las que creímos que Ave Estudio podía funcionar era que no éramos del todo conscientes de dónde nos estábamos metiendo.

Hay cierta cuota de inconsciencia y mucho de amor. Uno se anima porque ama lo que hace y eso es lo que te hace bancar todo lo que viene después.
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