La visita de un hito del sinfonismo alemán

El director californiano Kent Nagano llega a Montevideo con la Filarmónica de Hamburgo
Por Alexander Laluz, especial para El Observador

A poco tiempo de asumir como titular de la Orquesta Filarmónica del Estado de Hamburgo, el director californiano Kent Nagano (1951) regresa a Uruguay en el marco de la primera gira por Latinoamérica de esta histórica formación sinfónica alemana, que tendrá como valor agregado la actuación del joven chelista francés Gautier Capuçon.

El concierto, que integra la actual temporada del Centro Cultural de Música, será este jueves, a las 19.30, en el Teatro Solís. Y su programa incluirá dos importantes títulos del repertorio sinfónico germano: el poema sinfónico Don Quijote Op. 35, de Richard Strauss, con la participación de Capuçon como solista; y la magnífica Sinfonía Nº 1 en do menor Op 68, de Johannes Brahms.

La gira recalará después en Santiago de Chile, San Pablo, Buenos Aires y culminará en Bogotá. Además de las citadas obras, en estos otros conciertos interpretarán la Sexta Sinfonía de Anton Bruckner y, exclusivamente en la capital colombiana, Carmina Burana, de Carl Orff, y la trágica historia de Tristán e Isolda, de Richard Wagner, con la emblemática puesta de la directora de escena y coreógrafa alemana Ruth Berghaus, y un elenco internacional de cantantes.

Las rutas de Nagano

Los periplos vitales de los músicos –y de las músicas, ya sean cultas, ya sean populares– deberían leerse como mapas: una urdimbre de rutas, estaciones, encuentros, descubrimientos, conflictos, en cuyo interior pulsa la tensa (e impredecible) relación entre cambios y permanencias. Así fue en la gestación de las primeras escuelas polifónicas en el Medioevo. Así fue en las épocas de Bach, Mozart, Beethoven. Y también en el tiempo presente.

La trayectoria de Nagano es, precisamente, uno de los ejemplos contemporáneos de esa dinámica tan rica como intrincada. Nacido en Berkeley, California, en una familia de origen japonés, Nagano fue definiendo un estilo único, reconocible y muy elogiado, en un proceso de construcción permanente marcado por pasajes y estancias prolongadas en los podios de las principales orquestas del hemisferio norte.

Tras sus primeros y exitosos pasos en la escena profesional en la Orquesta Sinfónica de Boston, como asistente de Seiji Ozawa, y por la Orquesta Sinfónica de Berkeley, con la que estuvo vinculado hasta el año 2008, su primer gran salto al otro lado del Atlántico, en el que el compositor Olivier Messiaen, su mentor, jugó un papel fundamental, tuvo dos destinos: la Ópera Nacional de Lyon, en Francia, donde dirigió desde 1988 hasta 1998, y la Hallé Orchestra, en Inglaterra, en cuyo podio estuvo desde 1991 hasta el año 2000.

Ya en el nuevo siglo, otros destinos se sumaron su mapa musical: la Deutsches Simphonie-Orchester Berlin, cuyos músicos reconocieron su alto nivel otorgándole el exclusivo título de Director Honorario; la Ópera de Los Ángeles; la Orquesta Sinfónica de Montreal, con la visitó Uruguay en el año 2013, y con la que sigue estrechamente vinculado; y desde comienzos de la temporada 2015-2016, la Filarmónica de Hamburgo, una de las orquestas centroeuropeas más antiguas, fundada en 1828, y por la que pasaron nombres de la talla de Tchaikovsky, Richard Strauss, Mahler, Prokofiev, Stravinsky, entre otros.

A este periplo por cargos de dirección estables, hay que superponer la red de rutas que lo llevaron a experiencias puntuales con otras orquestas, tanto para abordar conciertos sinfónicos como ópera y ballet, entre las que figuran las sinfónicas de Chicago, Dresden Staatskapelle, Gewandhaus de Leipzig, las filarmónicas de Nueva York, Berlín, Viena.

En la construcción de tan vasto mapa, las interpretaciones de Nagano se han distinguido por un carácter fresco, por un tratamiento conceptual y técnico inteligente y capaz de movilizar nuevos sentidos en las obras del repertorio histórico, y de descubrir la potencia de los lenguajes contemporáneos, tanto en el campo de las músicas cultas como en el de las populares (en ese aspecto cabe recordar sus experiencias como artistas como Björk, Sting, Paul McCartney). No en vano, Nagano es considerado en la actualidad como una de las principales figuras de la escena sinfónica, tanto por sus performances en vivo como por su importante producción discográfica para los sellos Erato, Pentatone, Teldec, Deutsche
Grammophon, Harmonia Mundi.

Lo que se escuchará en la noche de este jueves, en el Teatro Solís, serán, sin duda, dos revisiones potentes, vitales y virtuosas, de Brahms y Strauss, en las que la principal protagonista será la musicalidad.

Prodigio

Gautier Capucon

Con una carrera que inició cuando apenas tenía cinco años, el francés Gautier Capuçon es uno de los principales intérpretes de chelo a nivel mundial. Artista exclusivo del sello Erato, Capuçon cimentó su prestigio con un alto nivel técnico en ensamble con un fino trabajo a nivel expresivo. Esto le ha valido numerosos y prestigiosos premios, y que sea un nombre muy solicitado en temporadas sinfónicas y camerísticas de Europa, Estados Unidos, Asia y Australia.

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