Las 7 capacidades para el éxito profesional

Conseguir ese empleo y llegar a jefe depende de siete capacidades que dependen del esfuerzo y mucho entrenamiento
Las certificaciones y la calificaciones son importantes para acceder a un proceso de selección. Conseguir ese empleo y llegar a jefe depende de siete capacidades que serán suyas con un poco de esfuerzo y mucho entrenamiento.

Los expertos en gestión de personas no se cansan de repetir que las capacidades y las habilidades son un punto a favor del candidato y del empleado.

Sin embargo, el director de Infova, Gonzalo Martínez de Miguel, dijo que "no es lo que sabes de márketing, de finanzas o de producción lo que va a marcar la diferencia". Porque el conocimiento está al alcance de todos". Como él asegura, "no he conocido ningún director de márketing que haya sido despedido por falta de conocimientos. Pero sí que he visto a varios que han sido invitados a abandonar la organización por su incapacidad para cohesionar al equipo en torno a un proyecto concreto". Y eso no se aprende en los libros, lo da el aprendizaje y la experiencia.

Este experto ha identificado siete pautas que le ayudarán a cultivar sus habilidades, para trabajar mejor y, si es de los ambiciosos, acelerar su carrera para llegar a jefe. Para ello tiene que aprender a:

  • Trabajar en equipo. Cuando forme parte de un equipo, más allá de alcanzar el objetivo que da sentido a la existencia del equipo, fíjese como objetivo personal que el equipo funcione bien. Consiga que se genere confianza, que funcione con exigencia en sus resultados y también con respeto a las opiniones divergentes. Preocúpese de su coordinación y pregúntese que está aportando al equipo. Asegúrese que es de esas personas que mejora el ambiente con su presencia y no de esas que llevan tensión, desgana, quejas y enturbian el clima.
  • Dirigir reuniones. Mantenga al grupo orientado al propósito de la reunión, estimule la participación, reparta la palabra y evite el abuso de ella, respete el tiempo de la agenda, cierre siempre con conclusiones a las que se les pueda dar seguimiento y de gracias por la participación de todos.
  • Gestionar emociones. Su papel no es cambiar o manipular la emoción de otros, es darle un cauce dentro del grupo que permita a esta persona sentirse apoyada, escuchada y acogida, atravesar el momento de esa emoción más fuerte y desde la serenidad recomponerse y seguir caminando y aportando al equipo. Un requisito básico para desarrollar esta capacidad es que la gente le importe de verdad.
  • Moverte dentro de estructuras organizativas. Las estructuras de las grandes empresas son cada vez más complejas. Preocúpese menos de la jerarquía, cree buenos vínculos con sus interlocutores, céntrese en añadir valor con su trabajo y asuma cierta autonomía. No te van a dirigir al dictado, se espera de ti que entiendas tu función, el objetivo y asumas tu responsabilidad para hacer que las cosas ocurran.
  • Comunicarte de forma efectiva. Nos pasamos el día comunicándonos. La diferencia entre hacerlo bien o mal tiene implicaciones radicales en el desempeño de todos nosotros. Para no equivocarse de salida, cuide estos tres consejos: escuche antes de ser escuchado, aclare el significado de algunas palabras esenciales que pueden ser entendidas de formas muy distintas y no se olvide de verificar lo que el otro ha entendido.
  • Influir en otros. Preocúpese de ser una persona admirable. Conviértase en un buen referente para otras personas de la compañía tanto en su comportamiento como en su actitud. Cumpla la palabra que da, defiende la integridad y tu compromiso con el proyecto.
  • Resolver conflictos. No se olvides nunca de cuál es el interés que está defendiendo. No se preocupe de abandonar una posición si le ayuda a defender los intereses. No caiga en la trampa de confundir a las personas con el conflicto y en la medida que pueda céntrese en criterios objetivos.

Fuente: Expansión - RIPE