Las cenizas de Fidel Castro comenzaron a recorrer ayer el país

La parte este de la segunda ciudad del país registra constantes bombardeos
Un alto funcionario de la ONU alertó ayer que la ciudad siria de Alepo podría transformarse en un "cementerio gigante", tras la huida de 50 mil personas de los barrios rebeldes asediados, aterrorizados por los combates y los bombardeos del régimen.

Al mismo tiempo, la principal coalición de la oposición siria solicitó al Consejo de Seguridad de la ONU, que celebraba una reunión de emergencia, que tomara "medidas inmediatas" para proteger a los civiles asediados en esa ciudad.

"Por razones humanitarias llamamos –rogamos– a las partes y a quienes tienen influencia que hagan todo lo que esté a su alcance para proteger a los civiles y se permita el acceso a la parte sitiada del este de Alepo antes de que se convierta en un gigantesco cementerio", dijo Stephen O'Brien, subsecretario general de la ONU para asuntos humanitarios, dirigiéndose desde Londres al Consejo de Seguridad.

O'Brien agregó que los convoyes de ayuda humanitaria estaban listos para salir desde Turquía y el oeste de Alepo, pero que para ello se necesita poner fin al sitio y proteger a los civiles.

Apoyadas por intensos bombardeos, las fuerzas del régimen de Bachar Al Asad lanzaron el 15 de noviembre una ofensiva contra Alepo Este con el fin de recuperar esa parte de la ciudad, en manos de los rebeldes desde 2012.

Desde entonces, el régimen ha conquistado casi el 40% de esa parte de la localidad, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Las tropas gubernamentales continuaban su avance en el extenso barrio de Sheij Said, en el sureste, indicó la agencia oficial Sana.

Lluvia de obuses

"Es una verdadera lluvia de obuses, no podemos arriesgarnos a salir", atestiguó un corresponsal de la AFP, encerrado en su casa. Tras un ataque con mortero, vio el cuerpo sin vida de una joven en medio de la calle.

En un barrio cercano, al menos 26 civiles fueron abatidos por disparos de artillería del régimen, según el OSDH.

Entre los muertos había vecinos que huían de los combates terrestres, de los tiros de artillería y de los bombardeos aéreos.

Recientemente había unas 250 mil personas en Alepo Este, pero más de 50 mil, según el OSDH, huyeron en los últimos cuatro días de esta zona asediada desde hace cuatro meses, donde no hay alimentos, medicamentos ni electricidad.

"Los que huyen están en una situación desesperada. Muchos lo perdieron todo y llegan sin ningún equipaje. Rompe el corazón", lamentó Pawel Krysiek, responsable de comunicación de la Cruz Roja en Siria.

Según el OSDH, de los 50 mil desplazados, más de 20 mil se refugiaron en Alepo Oeste y 30 mil, en el distrito de Sheij Maqsud, en manos de los kurdos.

Reunión de la ONU

Desde el inicio de la ofensiva del régimen el 15 de noviembre, cerca de 300 personas murieron en el este de Alepo, según esta organización. Los rebeldes mataron, por su parte, a al menos 48 civiles al disparar cohetes hacia los barrios gubernamentales.

La agencia oficial Sana indicó que ocho habitantes de esos barrios, incluyendo dos niños, habían muerto por los disparos de cohetes desde el este de Alepo.

En Nueva York, los 15 embajadores del Consejo de Seguridad de la ONU abordarán la situación en Alepo durante una reunión urgente solicitada por Francia.

El ministro británico de Relaciones Exteriores, Boris Johnson, dijo que esperaba que esta reunión sirviese para "parar la matanza de civiles inocentes".

Moscú, el principal apoyo de Damasco, denunció el martes la "ceguera" de los occidentales respecto a Alepo, y celebró que las últimas operaciones hubieran permitido "cambiar radicalmente la situación" en la segunda ciudad de Siria.

Fuente: AFP

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