Las chicas del cable: Netflix mira a España

Hoy se estrena la primera producción original de Netflix hecha en ese país europeo, que plantea una combinación entre melodrama y policial
Las chicas del cable

Las primeras frases de Las chicas del cable marcan el tono de lo que vendrá. "En 1928 las mujeres éramos algo así como adornos, que se llevaban a las fiestas para presumir de ellos. Objetos sin poder de opinión ni decisión. Es cierto que la vida no era fácil para nadie, pero mucho más si eras mujer", narra Alba, la protagonista principal de esta historia española que hoy estrena Netflix en todo el mundo.

Las primeras escenas también señalan lo que vendrá después: Alba y una amiga concretan un robo para fugarse con el dinero a Argentina, pero son detenidas por el novio de la cómplice de Alba, que muere junto a su pareja en el enfrentamiento. Alba queda gritando al cielo bajo la lluvia, en un momento melodramático que señala que esta serie tendrá un importante componente de telenovela, cruzado con una lujosa recreación de época y una trama policial que se explica en el primer episodio.
Primer tráiler de Las chicas del cable
Primer tráiler de Las chicas del cable

Alba es arrestada y obligada por un policía corrupto a robar a la flamante Compañía de Teléfonos, la primera y más importante empresa de comunicaciones de España. La joven se infiltra en la empresa con un nombre falso, pero se encuentra con que uno de los mandamases de la empresa es un exnovio, además de que acaba entreverada en la vida de otras tres trabajadoras.

Por un lado se encuentra Marga, una chica que dejó a toda su familia en su pueblo para viajar a Madrid y tener mayores oportunidades. Por otro está Carlota, la hija de un militar que la considera rebelde y peligrosa por buscar su independencia. El grupo lo completa Ángeles, una de las operadoras de mayor experiencia de la empresa, y que se encuentra al borde de una crisis doméstica, ya que su marido quiere que deje de trabajar para dedicarse a la vida hogareña.

Si bien en principio Alba rehúye su amistad, luego de resolver su problema con la ley acaba aliándose y colaborando con ellas, en un cruce de tramas románticas, la búsqueda de la independencia económica y social, y los manejos turbios de la Compañía de Teléfonos, que espía a figuras del gobierno y a sus opositores.

La combinación de tramas no se hace confusa, y cada una de las cuatro chicas logra tener la suficiente evolución y espacio para tener su propia identidad y conflictos, aunque todo tiene un aura de telenovela que puede alejar a algunos espectadores que llegan pensando toparse con un drama de la BBC.
Sin embargo, para los seguidores de los recientes éxitos españoles de TV será un producto familiar en el que incluso pueden verse rostros conocidos, como el de Yon González (Gran Hotel) o la veterana actriz Concha Velasco (Velvet).

Si bien es entretenida, la serie puede encantar o ser detestada, dependiendo de cada televidente. Por ejemplo, a pesar de tratarse de una recreación lograda en cuanto a escenarios, vestuario y decoración, la banda sonora está compuesta por hip hop y pop moderno, que por un lado contrasta de forma radical y chocante con la ambientación (e incluso con el charleston que bailan los protagonistas), pero que no se puede negar que es original.

La primera producción española original de Netflix tendrá sin dudas un amplio público en Uruguay, dada la buena recepción de productos similares en cable y streaming, mayoritariamente entre el público femenino (aunque no es para nada una historia solo para mujeres). Pero quienes pretendan algo similar a las producciones anglosajonas del sitio, no es aquí donde deben buscar.

Las chicas y el reggaetón

Las cuatro protagonistas de Las chicas del cable fueron centro de una polémica en España, producto de una participación en el programa de entretemientos El hormiguero, de Antena 3. El conductor, Pablo Motos, realizó una serie de comentarios machistas, entre los que destacó una pregunta a las cuatro mujeres sobre si sabían "perrear".

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