Las claves de la primera doble ejecución en EEUU en 17 años

El estado de Arkansas aplicó pena capital a tres reclusos en cinco días y planificaba hacer lo mismo con otros cinco en un período de 11 días
Jack Jones y Marcel Williams. Esos son los nombres de los dos primeros presos en 17 años en ser ejecutados en el mismo día con inyecciones letales en Estados Unidos.

A Jones, muerto a las 19.20 hora local del lunes (21.20 hora de Uruguay), y Williams, 22.33 horas del lunes (00.33 horas del martes en Uruguay), los ejecutaron en la misma camilla de la prisión Cummins Unit con un intervalo de 3 horas y 13 minutos, según el Departamento Correccional del Estado de Arkansas.

Los crímenes que llevaron a los dos convictos al corredor de la muerte fueron muy similares: Jones violó y asesinó en 1995 a una mujer e intentó matar a la hija de la víctima, que tenía 11 años, mientras que Williams secuestró, violó y asesinó a una joven un año antes.

Ellos se suman a Ledell Lee, el primero en ser ejecutado el pasado jueves 20, que se encontraba en la lista de los ocho presos que el gobernador de Arkansas, el republicano Asa Hutchinson, pretendía condenar a la muerte en un lapso de 11 días.

Aquí las claves para entender la trascendencia de estas sentencias, en un país en el que varios Estados mantienen la pena de muerte:

La razón del apuro

Tanto Jones y Willians como Lee recibieron dosis letales de bromuro de vecuronio -que paraliza el cuerpo-; cloruro de potasio -que detiene finalmente el pálpito del corazón- y midazolam.

Este último medicamento es la razón por la que se apuraron las ejecuciones, según alega el gobernador Hutchinson. A fines de abril las dosis de midazolam que posee el gobierno local caducarán y se trata de un sedante difícil de obtener porque las farmacéuticas no quieren suministrarlo para la pena de muerte.

El republicano que asumió el mandato del estado sureño en 2015 se rehúsa a permitir que la sustancia perezca sin usarla para cumplir las condenas a pena de muerte estipuladas por la ley local. Hasta el jueves pasado, Arkansas no había llevado a cabo ninguna ejecución desde 2005.

Hasta el jueves pasado, Arkansas no había llevado a cabo ninguna ejecución desde 2005.

Sustancia criticada

Los defensores de los condenados afirman que una doble ejecución puede causar un peligroso estrés en los agentes penitenciarios encargados de aplicar la pena capital. Además, según sus detractores, el midazolam es un ansiolítico del que se dice que no sume suficientemente en la inconsciencia al preso, lo que puede provocarle grandes dolores.

Ocho ejecuciones en 11 días

Arkansas esperaba terminar este mes con las ocho penas de muerte que tenía pendientes desde la década de 1990, en una carrera maratónica sin precedentes que duraría 11 días. Sin embargo esta idea fue frustrada por órdenes judiciales que bloquearon la mitad de las inyecciones letales.

De los ocho presos, cuatro obtuvieron suspensiones temporales de la Justicia y un octavo, Kenneth Williams, aún puede ser ejecutado el próximo jueves por un asesinato en 1999 durante una fuga de la cárcel en la que cumplía cadena perpetua por otro homicidio.

Pena de muerte en Estados Unidos

Luego de un período de prohibición, EEUU reinstauró la pena de muerte en 1976, a través de la octava enmienda, que también establece limitaciones para su aplicación. Actualmente la pena capital rige para 31 de los 50 Estados estadounidenses.

Los métodos de ejecución, los lapsos y las penas por las que se aplica varían según el Estado. Arkansas usa la inyección letal, que es la técnica más común.

Williams fue el noveno recluso ejecutado este año en Estados Unidos (Jones, el octavo) y el 1.451 desde que el Tribunal Supremo reinstauró la pena de muerte. Arkansas ejecutó a 30 de ellos.

Antencedente cercano

La de Arkansas fue la primera ejecución doble desde la del 9 de agosto del 2000 en Texas, Estado que ostenta todos los récords en lo que a pena de muerte se refiere, incluyendo el de más ejecuciones: 542.

En esa ocasión, el Estado sureño suministró una inyección letal a Brian Roberson por asesinar a una pareja de ancianos en Dallas en 1986, mientras que Oliver Cruz fue ejecutado por secuestrar, violar y asesinar a una piloto de la Fuerza Aérea en San Antonio en 1989.


Arrepentimiento

Un patrón compartido en el comportamiento de los asesinos ejecutados entre lunes y martes fue el expresar su arrepentimiento por los crímenes que cometieron.

"No pediría ser perdonado, pues no tengo derecho", rezaba un segmento de una carta escrita por Jones. Además, en la previa a su ejecución el hombre utilizó su derecho a unas últimas palabras para pedir perdón a Lacy, la niña de 11 años que violó y dejó sin madre en 1995 y que hoy presenció su ejecución.

"Espero que con el tiempo puedas saber quién soy realmente y que no soy un monstruo", dijo. Sin embargo, casi 22 años después se mostró "satisfecha" de que "se haya hecho justicia", en una declaración a los medios en la prisión Cummins Unit.

Williams, por su parte, expresó su deseo de no haber cometido los crímenes. "Pero ya no puedo hacerlo", dijo.


Fuente: Agencias

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