Las elecciones presidenciales en Perú se definen voto a voto

Fujimori y Kuczynski con una diferencia de menos de 1% en escrutinio, en un empate técnico
La populista de derecha Keiko Fujimori y el centroderechista Pedro Pablo Kuczynski empataban al cierre de esta edición en el balotaje por la presidencia del Perú, según sondeos a boca de urna publicados al cierre de la votación, que hacen presagiar una batalla voto a voto por el triunfo.

Kuczynski mantenía una leve ventaja sobre su adversaria, aunque dentro del margen de error. Según la firma Ipsos, el economista obtendría 50,4% de los votos frente a 49,6% de Fujimori. La encuestadora Gfk otorgaba 51,2% a Kuczynski y 48,8% a Fujimori. En tanto, la firma CPI dio a Fujimori 51,1%, frente a 48,9% para Kuczynski.

Unos 23 millones de peruanos votaron ayer en calma para elegir al nuevo presidente tras una larga campaña en la que días antes la favorita era Fujimori. Sin embargo, en la última semana Kuczynski remontó y, al momento del cierre, amenazaba con arrebatarle la victoria.

Seguidores de los dos candidatos festejaban frente a las sedes de la campaña, algunos con vítores y otros llorando, lo que cada bando consideraba una victoria.

Fujimori, de 41 años, fue la primera en salir a la terraza de un hotel limeño para saludar a sus simpatizantes con los brazos en alto y haciendo la señal de victoria con sus dedos. La legisladora busca por segunda vez convertirse en la primera presidenta en la historia de Perú, después de haber sido derrotada en una segunda vuelta en 2011 por el saliente Ollanta Humala.

La fama de hija


El electorado está dividido. Fujimori "nos garantiza que combatirá la delincuencia. ¿Quién me garantiza que saliendo de votar no me roben? Kuczynski tira (apoya) más para los millonarios", dijo Mauricio Quispe, un jubilado de 67 años, al salir de un centro electoral de Lima.

En tanto, Enrique Castillo, un empresario textil, comentó que apoya a Kuczynski porque está convencido de que con él habrá "seguridad y estabilidad" y acudirá la "inversión extranjera", pues "con Keiko hay duda" de que eso suceda.

Conocido como "PPK", y a diferencia de la mayoría de los políticos, nunca estuvo vinculado en escándalos de corrupción y es un fogueado ex ministro de Economía, pero le cuesta conectar con los pobres, un sector clave que lo mira con escepticismo por su cercanía con los empresarios y su educación de elite.

La llave del resultado la tiene el 5% de electores con voto cambiante, en torno a un millón de personas. La última semana ha sido aciaga para la candidata en su segundo intento de ocupar la silla presidencial a partir del 28 de julio próximo, tras perder con el presidente saliente Ollanta Humala en 2011.

Pese a conquistar la mayoría absoluta en el Congreso en la primera vuelta electoral del 10 de abril, Keiko Fujimori sigue suscitando el frontal rechazo de la mitad de los peruanos, que la identifican con la corrupción y las violaciones de los derechos humanos del gobierno de su padre, Alberto Fujimori, quien purga una condena de 25 años de cárcel.

Manifestaciones anti Keiko, denuncias de lavado de dinero que salpican a algunos de sus colaboradores y las acusaciones de narcotráfico contra 11 congresistas de su partido frenaron las últimas semanas la tendencia creciente de la candidata.

A ello se suma que la mayor parte de los aspirantes que quedaron excluidos en la primera vuelta le han dado su voto a Kuczynski, incluida la popular líder de izquierda Verónika Mendoza. "Kuczynski recoge los votos del antifujimorismo", dice Luis Benavente, director de la consultora Vox Populi.

Duelo de clases


Fujimori recaba sus votos entre las clases más humildes, que buscan en ella la reencarnación del gobierno de mano dura de su padre para combatir la delincuencia -la máxima preocupación del 70% de los peruanos- y la generosidad del Estado para resolver problemas básicos como la vivienda.

En cambio, Kuczynski, de 77 años, exministro de Economía y próspero hombre de negocios, recibe el apoyo de la clase media alta urbana y del antifujimorismo.

Además de la inseguridad y el crimen organizado, al próximo presidente le aguardan enormes retos como reducir las profundas desigualdades en este país de 31 millones de personas.

Deberá incorporar a la formalidad el sector informal de la economía que emplea al 70% de los trabajadores, o regular la actividad minera, que representa el 10% del PIB, para satisfacer las demandas sociales de las comunidades andinas y armonizarla con el respeto del medio ambiente.

La fama de un asesor de Keiko


Tras asesorar al expresidente Hosni Mubarak, en Egipto, y al régimen de Muamar Gaddafi en Libia, el reputado economista Hernando de Soto es uno de los principales consejeros de la candidata Keiko Fujimori para formalizar la economía en Perú en caso de victoria. A sus 75 años, este peruano repetiría también el papel de asesor que ocupó durante el gobierno de Alberto Fujimori, padre de Keiko.

Fuente: En base a Agencias

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