Quedó atrás el estancamiento en las exportaciones en pie

Las exportaciones en pie sostienen a la cría

Por segunda vez en menos de un año la ganadería está enfrentando una sequía y baja de precios para el ganado gordo
Por Blasina y Asociados, especial para El Observador

Ya sea por lo decepcionante de las lluvias en enero y comienzo de febrero, por la crisis de China o por la devaluación rusa, el mercado del ganado gordo exhibe los precios más bajos en mucho tiempo.

Desde 2010 que no caía por debajo de los US$ 3 en la planilla de consignatarios, como muy posiblemente caiga este lunes. El novillo por debajo de los US$ 3 en cuarta balanza devuelve a la ganadería a los tiempos de incertidumbre que tuvo luego de la crisis de 2008.

Habitualmente el criador es el que lleva la peor parte en el dominó que genera un ajuste de precios en el ganado gordo. Pero el 2016 puede ser en parte distinto, tras la consolidación de la exportación en pie en 2015 y las posibilidades de apertura del mercado de Argentina, necesitado de recomponer un stock ganadero diezmado por una década de políticas adversas y expansión agrícola.

Los criadores sufrirán el bajo precio de las vacas gordas, la categoría de hacienda gorda más presionada a la baja y una fuente importante de facturación para esas empresas. Pero el ternero seguramente mantenga un piso cercano a los US$ 2 gracias a los compradores que los llevan en barco.
Tras un pico en 2011 cuando los altos precios internacionales para todas las materias primas operaban como una aspiradora para todos los productos, la venta de ganado al exterior atravesó un período de estancamiento y ahora vuelve con la fuerza de antes y una coyuntura muy diferente.

Por un lado la industria presiona las cotizaciones y manifiesta su interés en que el gordo llegue a US$ 2,80, por otro lado el interés desde Medio Oriente sigue firme por machos y Argentina podría recurrir a la compra de hembras para acelerar la recomposición de su rodeo. De modo que el piso de precios que hasta ahora ha regido en forma exclusiva para los terneros y novillitos en 2016 también puede operar para terneras y vaquillonas.

Transcurrida la pausa de enero el comercio con Argentina puede despegar

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria de Argentina (Senasa) ya envió al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) de Uruguay una propuesta de protocolo para comercializar ganado en pie entre ambos países. Ahora se espera la revisión por parte de los servicios ganaderos uruguayos y hay expectativa en el sector privado en que los negocios se concreten a la brevedad.
Si todavía no está la operativa en funcionamiento es porque solo existe un protocolo sanitario para que Uruguay exporte ganado para reproducción, pero no para engorde y recría.

Pero, además, se busca simplificar algunos aspectos del protocolo que permitan bajar costos, relevante para que se hagan efectivos los negocios.

Medio Oriente firme

Mientras se avanza en el papeleo para exportar a Argentina las ventas tradicionales de terneros y novillitos son de los negocios que vienen creciendo en base a una estabilidad de precios que se ha vuelto inusual.

Desde el pico de 2011 y la caída posterior, la salida de ganado en pie ha ido aumentando. Tras caer a un mínimo de 38.350 en 2013, pasó a 140.675 en 2014 y a 201.207 en 2015. El comienzo de 2016 parece mostrar que el crecimiento puede continuar, lo que puede tener implicancias para toda la ganadería. Puede empezar a bajar la faena y el stock y al mismo tiempo generarse un escenario más favorable a la cría, pero muy desafiante para la invernada.

Por primera vez en muchos años puede en Uruguay bajar el stock ganadero y la faena. Y, particularmente, la sequía que se va instalando en la mitad sur de Uruguay acelera tanto la faena –especialmente de vacas– como la exportación en pie, todo lo cual contribuye a generar un escenario de mediano plazo de menos faena y más competencia entre plantas frigoríficas para captar hacienda.
A diferencia de 2011, el anterior pico de exportación en pie, ahora Uruguay cuenta con el mercado de Egipto, que se suma al de Turquía y otros más pequeños de Medio Oriente. Aunque puede enfrentar más competencia desde Brasil como en tantos otros rubros, los operadores locales consideran que los mercados están firmes y valoran en forma diferencial la calidad de los ganados uruguayos homogéneamente de razas británicas.

Brasil también pone la mira en Turquía

El consignatario de Rio Grande del Sur Eduardo Lund dijo que el aumento del dólar generó un movimiento grande para la exportación brasileña de ganado en pie. En 2016 Brasil será una competencia para la exportación de ganado en pie hacia Turquía, el principal destino del ganado vivo local en 2015.

A partir de la oficialización del protocolo sanitario y habilitación para exportar a ese destino, a fines del año pasado, los primeros embarques brasileños comenzarían a concretarse en el primer trimestre del año, estimó Lund. Los valores de los terneros enteros rondan entre US$ 1,50 y US$ 1,65 mientras que el valor del ternero en Uruguay se ubica en el entorno US$ 2,10.

En 2016 Brasil posiblemente alcance el mayor stock ganadero de su historia, según las últimas proyecciones del USDA. La estimación de las existencias para este año es de 224,8 millones de vacunos, 5,7 millones más que en 2015.

Operadores locales consultados relativizaron la importancia de la competencia brasileña. "Hay empresas muy firmes acá que prefieren la calidad del ganado uruguayo, dentro de un rango razonable de precios claro. Podrá pelear uno o dos negocios, pero no quitaría el mercado. Brasil a su vez depende mucho de su consumo interno".

Válvula de escape que puede desequilibrar

En las estimaciones de INAC el 2016 aparece en equilibrio respecto a 2015, con una faena similar de 2,2 millones de vacunos. Sin embargo, el primer mes del año cierra con una faena menor 6% a la del año pasado, muy poco ingreso de novillos y un aumento fuerte en la faena de vaquillonas y vacas jóvenes que muestra la persistencia de los efectos de la casi sequía que en forma persistente amenaza a las empresas. Tras el fuerte aumento de la faena y la exportación en pie el año pasado, parece seguirse configurando un marco de oferta más restringida en el segundo semestre.

De profundizarse el faltante de agua y la alta extracción la ganadería podría encaminarse a un ajuste en su stock muy peculiar, al coincidir con una recuperación de áreas ganaderas que posiblemente serán dejadas por la agricultura.

De modo que la exportación en pie va a ser en este 2016 el fiel de la balanza ganadera. Puede determinar que la población vacuna caiga, que la faena de 2017 también decline, que los números de la invernada se hagan todavía más estrechos. Pero al mismo tiempo mantendrá su misión más importante: asegurar que la cría, el eslabón más débil de la cadena cárnica, mantenga los estímulos imprescindibles.

Terminada la fase de muy alta faena de hembras vendrá un necesario acomodo de los precios. Tal como sucedió en 2015, el precio del ternero parece tener un refugio seguro al que tal vez en este año se sumen las terneras. En tal caso podremos observar cambios en las relaciones de precios. Las hembras, que hasta ahora no han generado un interés firme en las ferias, pueden rebotar. Tanto las necesidades locales como la posibilidad de colaborar en la reconstrucción del rodeo argentino pueden derivar en un repunte de precios en categorías hasta ahora postergadas. Algo que en un año tan difícil no es un dato menor.

Lecheras en pie, complicadas

Es muy poco lo que entra a China de ganado. La competencia con Australia es muy difícil de sostener. El país de Oceanía tiene una oferta abundante por su persistente sequía y también cuenta con una devaluación importante de su moneda.

Por otra parte, el ganado lechero que entra lo hace en pequeñas cantidades, porque los que compran son empresas chicas, de entre 1.500 y 3.000 reses.

"No podemos hacer ese tipo de embarque", explicó Ruben Urchitano. Los viajes son de 30 a 35 días contra un viaje de 15 días allá. "Si no hacemos embarques de más escala, el flete nos encarece mucho más los ganados y se hacen inviables los negocios", agregó.

El interés de empresas en chinas para el primer semestre del año se proyecta escaso.
"Esperemos que a partir de julio cambie y que nosotros podamos ver para concretar alguna venta. Que se mueva el mercado de exportación es fundamental para la regulación de precios y para que entre otro dinero a cajas de tambos", dijo.

"Está difícil la colocación de ganado en todos los países. Estuvimos sondeando Rusia y otros mercados. Habíamos apartado ganado para Turquía y a último momento ese negocio no anduvo. Nosotros le abastecimos a una empresa que llevó algunas vaquillonas preñadas a Egipto, pero son negocios chicos. Algún operador puede estar negociando algo más, pero no mueven la aguja", indicó.

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