Las heladas son favorables para los cultivos de invierno

Se necesitarán lluvias para lograr los rendimientos deseados
Las temperaturas bajas y las heladas son muy favorables para los cultivos de invierno; "son constructores de buenos rendimientos", aseguró a El Observador el ingeniero agrónomo Gonzalo Reynoso, gerente técnico de la empresa semillerista Agroterra.

Además, se pronostica que inicia un año Niña, fenómeno que en Uruguay generalmente ocurre con lluvias por debajo de lo normal. Reynoso señaló que para lograr rendimientos altos, de más de 3.500 o 4.000 kilos de trigo o cebada por hectárea, se necesita un buen contendido de agua en el suelo. Por lo tanto, si bien la seca no favorece a las enfermedades, sí se podría llegar a complicar el potencial de rendimiento si en agosto o setiembre no ocurren lluvias importantes.

Por un lado las bajas temperaturas benefician a los cultivos, pero si falta el agua desde el proceso de cañazón en adelante, el potencial de rendimiento en la cosecha se reducirá; sobre todo para alcanzar los niveles de producción que se necesitan para que el negocio sea rentable, superiores a 4.000 kilos por hectárea.

Si falta el agua desde la cañazón el potencial de rendimiento de trigo y cebada se reducirá

En abril llovió muchísimo y en la zona agrícola de Uruguay hay agua en la profundidad de los suelos, pero en los primeros centímetros, donde va la semilla del cultivo que recién se plantó, se necesita humedad, por lo tanto algo de lluvia vendría bien.

Otra característica de la campaña de invierno de este año es que hubo más campos laboreados, por las urgencias de cosechar la soja con un piso que no era el adecuado. Al mover el suelo éste se seca más en los primeros centímetros, y eso hace que en poco tiempo se necesiten lluvias para consolidar la siembra.

Si bien la situación no es dramática, se necesita que los cultivos se mantengan en buen estado. Los nacimientos fueron muy buenos, el frío en esta época es bienvenido, así que con alguna lluvia que ocurra de tanto en tanto sería suficiente para lograr un buen resultado en la cosecha, consideró el agrónomo.

Variedades adecuadas y manejo agronómico son claves para aumentar la calidad del trigo

Uno de los aspectos a mejorar en la producción de trigo es la calidad. Reynoso señaló que este año se sembraron germoplasmas que a priori tienen buena calidad para los parámetros pH, proteína, trigos que tengan calidad panadera. Agregó que otra parte importantísima es el manejo, fechas de siembra óptimas para que el período de llenado de granos defina la calidad, en temperaturas templadas y no tan altas, ya que estas últimas acortan ese período y perjudican la calidad.

Otra variable de manejo fundamental es la fertilización. Este año necesitan fertilizaciones importantes, más que nunca, sobre todo de nitrógeno y azufre, para que el cultivo de invierno logre niveles de proteínas aceptables para la industria. Esos son los componentes de manejo más importantes según el gerente técnico de Agroterra.

Por último indicó la protección del cultivo, ya sea de malezas o de enfermedades, que también atentan contra la calidad.

Pensando en la soja

Se recomendó plantar ciclos de trigo y cebada intermedios o cortos, pensando en que el consumo de agua no sea tan importante y así evitar que se retrase la siembra de soja de segunda. La estrategia se plantea pensando en el cultivo más rentable de la agricultura.

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