Las mil páginas de una nueva forma de ver boxeo

El libro GOAT, Greatest of All Times cuenta la historia de Muhammad Alí en una edición de lujo
La editorial alemana Taschen acaba de reeditar un libro bisagra dentro de su colección de trabajos altamente estilizados y diseñados según los más exigentes estándares de la industria editorial: GOAT, Greatest of All Times, sobre la figura inigualable del gran boxeador Muhammad Alí.

Alguien podría preguntarse, con derecho, qué más se puede decir que no se haya escrito sobre el más grande atleta de la historia dentro (y fuera) de un ring. La respuesta espera dentro de este volumen de unas pesadas mil páginas y formato cuadrado cual sobre de disco vinilo.

GOAT, que tuvo su gran precedente en SUMO –el libro homenaje de Taschen al fotógrafo alemán Helmut Newton–, representa una nueva forma de ver a Alí en acción, por lo tanto es un tratado de anatomía en práctica, una reflexión sobre estética, plástica, diseño, un gran ensayo sobre publicidad en el deporte, un cuento de gloria, odio, injusticia, redención, mieles de victorias y agrias derrotas; en fin, una de las mayores odiseas de un solo hombre del siglo XX.

El libro contiene decenas de artículos de prestigiosos escritores y periodistas que abordaron al boxeador en diferentes etapas de su carrera, por lo que también representa una hermosa zanahoria para los lectores del nuevo periodismo: Gay Talese, Tom Wolfe, George Plimpton, entre otros gigantes, además de la palabra de protagonistas directos de la zaga de Alí, como Ferdie Pacheco, Angelo Dundee o Drew "Bundini" Brown.

Pero el peso positivamente excesivo del libro está puesto en la imagen: más de 500 fotografías componen un espectáculo único para el ojo. La figura de Clay y su desdoble en Alí (¿o acaso fue al revés?) pasa frente a la mirada como un bebé travieso, como un niño hiperactivo en la racista ciudad de Louisville, donde le robaron la bicicleta y ante la furia que demostró cuando denunció el hecho un agente de policía le recomendó que descargara esa energía contra un bolsa de arena. Así comenzó todo.

Luego llegó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Roma y su flaco cuerpo de adolescente comenzó a convertirse en la masa de músculos más perfecta en un hombre de 1,91 metros. Luego de la primera victoria sobre el urso Sonny Liston, el resto se transformó en leyenda.

Por lo tanto, ante tal presencia de la imagen, los fotógrafos son la piedra fundamental en que se sostiene GOAT. Protagonistas desde el ring side, agachados junto a la lona o parapetados debajo de las cuerdas, los fotógrafos de boxeo siguieron la carrera de Clay/Alí.

Dos de los más privilegiados en la cercanía al boxeador fueron Neil Leifer y Howard Bingham, autores de las fotografías más icónicas de Alí, las que se han grabado en la memoria colectiva del mundo. La portada de GOAT demuestra toda la vehemencia vertical del Más Grande, con la boca llena de grito, sobre la figura horizontal de un derrotado Liston.

El tamaño y la calidad de las imágenes permiten admirar de una forma nueva la gesta porque nunca antes se había visto de esta forma a Alí. Las filmaciones de la época, disponibles en internet, no poseen la cualidad técnica exacta de las fotografías del libro. Me animaría a decir que las imágenes superan la visión de haber visto en vivo al púgil. Las expresiones de los ojos, las gotas de sudor, la tensión de los músculos y las venas, el aire enrarecido y azulado de los fondos, producto del humo de miles de cigarrillos y habanos, la sangre, los moretones, las inflamaciones, los rostros deformados de los boxeadores al enfrentar los guantes del rival, la sonrisa o la preocupación en la cara de los entrenadores: cada rectángulo de fotografía ofrece una maravilla cargada de drama y emoción.

Mi mujer me regaló GOAT para Navidad. Es uno de los libros más especiales que he tenido en mis manos, y mi biblioteca no es especialmente corta. Admirar y sopesar (pesa más de 25 kilos) esta Biblia del box es una obligación moral para todo cultor del libro como objeto.

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