Las nubes de gas lacrimógeno se apoderan del paisaje venezolano

Cientos de miles de venezolanos hemos sido víctimas de la represión a lo largo de esta ola de protestas

Por Freider Gandica

Venezuela cumple cuatro semanas de manifestaciones convocadas por la coalición de partidos opositores que conforman la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), desde que el pasado 30 de marzo el Tribunal Supremo de Justicia, quien responde al presidente Maduro, diera un autogolpe al anular la Asamblea Nacional y asumir sus competencias.

Desde entonces, y a pesar de que días más tarde el Supremo decidió dar marcha atrás, las manifestaciones y protestas se han apoderado de las calles exigiendo que se respete la constitución y el parlamento, que se libere a los presos políticos y que haya elecciones libres con nuevos magistrados y rectores en el consejo nacional electoral, puesto que no confiamos en ninguno de estos entes.

Venezuela, el tricolor y sus estrellas se han manchado con la sangre de los jóvenes caídos en las distintas ciudades del país por participar en las convocatorias. Cientos de miles de venezolanos hemos sido víctimas de la represión a lo largo de esta ola de protestas. Diputados de la republica han sido agredidos físicamente con lesiones graves, así como dirigentes juveniles, estudiantiles, y miles de civiles han sufrido la violencia.

Es el caso de Hender Martínez, dirigente juvenil de Carora, estado de Lara, quién perdió el ojo derecho tras recibir un perdigón en medio de las protestas. Hemos denunciado ante el mundo el uso de gases lacrimógenos vencidos y de gases químicos no aptos para dispersar protestas. Tanto es el abuso del uso de estos gases que en la manifestación del pasado 19 de abril, miles de venezolanos debieron lanzarse a las aguas putrefactas del rio Guaire, que atraviesa la ciuidad de Caracas.

La Policía y la Guardia Nacional son los organismos encargados de reprimir y para ello usan gas lacrimógeno, gas pimienta, perdigones e incluso balas. En Chacaíto, al este de la capital, las fuerzas públicas dispersaron una manifestación lanzando gas lacrimógeno desde helicópteros, acto que está prohibido en la República y que es castigado con entre seis y ocho años de prisión.

Sin embargo, hasta la fecha no hay culpables ni por ello, ni por los más de 20 caídos que se han cobrado estas cuatro semanas de protestas. A pesar de ello, hoy los jóvenes seguimos en la calle de cara al país con más convicción. Nuestra lucha representa la de los jóvenes que se encuentran detenidos por participar en estas manifestaciones pacíficas, por nuestros hermanos caídos que solo buscaban una salida constitucional a la dictadura, rescatar la democracia y el futuro de nuestra nación.

En San Cristóbal, capital del estado de Táchira, en el occidente del país, se registró la muerte de Paola Ramírez, una jóven de tan solo 23 años. No sólo existen testigos del momento en que fue asesinada, existen también grabaciones en donde se ven sus homicidas. Son grupos respaldados por los gobernantes oficialistas autodenominados "Colectivos", que se desplazan en motocicletas o en taxis "Bolivarianos", y que buscan dispersar las concentraciones de manera violenta ocasionando heridos y muertos.

El ambiente en nuestra República continúa tenso y hasta el momento, el grueso de las Fuerzas Armadas obedecen las ordenes de sus superiores, quienes respaldan al régimen. Oficialmente no existen fisuras, y si las hay no se han hecho públicas porque los disidentes serían inmediatamente juzgados en un tribunal militar acusado de traición a la patria. Por lo tanto, la mayoría de los uniformados se encuentran en los cuarteles, mientras algunos pocos protegen el Palacio de Miraflores y las residencias de los gobernadores de los estados oficialistas.

Mientras tanto, los dirigentes opositores llaman, en cada una de sus intervenciones, a que los funcionarios cumplan lo que juraron en la Constitución, donde claramente dice que los componentes armados no pueden tener ninguna inclinación política y deben respaldar la soberanía y la ciudadanía de la nación. Esto sin embargo, no ha sido cumplido por todos puesto que algunos son culpables de asesinatos en las manifestaciones, a otros se les acusa de corrupción, e incluso en las altas esferas hay acusaciónes por narcotráfico.

Ya por último, la MUD ha dejado claro que no apoyará un diálogo fraudulento y los diferentes dirigentes políticos de la oposición siguen convocando manifestaciones día por medio para mantener el clamor popular. Cientos de miles de personas siguen saliendo sin miedo par participar de marchas como la convocada hacia la Defensoría del Pueblo o los plantones nacionales. Hoy vivimos una situación totalmente diferente a la del año 2014 cuando la oposición se movilizó por "La Salida".

Hoy quienes salimos a protestar nos mantendremos en las calles de manera no violenta, pero sí con convicción de cambio y sobre todo en resistencia. Las nubes blancas de gas lacrimógeno se han apoderado del paisaje venezolano y por ello es que esta lucha se extenderá hasta ver un país libre, democrático, con libertad de opinión, pero sobre todo, donde los derechos sean para todas las personas por igual.

Freider Gandica es un estudiante de Ingeniería de 20 años de la Universidad Nacional Experimental Rafael Maria Baralt (UNERMB) y activista juvenil #DeCaraAlPaís en Voluntad Popular en el estado de Táchira. Con más de 30 mil seguidores en Twitter, Freider es un joven referente de la oposición @FreiderGandica

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