Las nuevas canciones se mueren a la edad de Cristo

Indagan en los archivos de Spotify y descubren lo que ya se sospechaba: la musica que se perdió no se recupera. Este post es un intento de rescate.

A la edad en la que Jesús fue asesinado, los mortales modernos empiezan a suicidar la posibilidad de escuchar canciones distintas a las que escucharon hasta esa edad fatal.

La noticia es desalentadora y sospechosa de encubrir falsedades  para aquellos que pretenden que la vida sea asunto de perpetuos cambios y, más que nada, de evoluciones.
Sin embargo, eso fue lo que anunció el sitio Web Skynet & Ebert luego de analizar las costumbres de los estadounidenses que escuchan música online a través de la plataforma Spotify

“Se deja de escuchar música nueva a partir de los 33 años.  A medida que los usuarios dejan atrás la adolescencia y pasan los 20, los gustos se alejan cada vez más de lo popular y masivo. Hasta pasados los 30, la música más popular representa una parte cada vez más pequeña de lo que escuchan. Y para el oyente medio, a los 35 años, los gustos han madurado, y son lo que serán en adelante”, señala el estudio.
La conclusión puede parecer generalizadora, imperfecta, tendenciosa. Pero, sin embargo, luce exacta en su obviedad: lo que a cierta edad no se ha conseguido, el paso del tiempo no lo presta.

Para perder algunos necesarios omnibuses no es necesario llegar a la treintena: quien, pasado los veinte, no ha leído, ya no leerá, o leerá obligado que es la peor forma de leer; quien, a esa edad, no demuestre cierta pericia en el oficio de escribir, deberá conformarse con conjugar debidamente el verbo y el predicado; aquellos que, pasada la veintena, no se hayan acostumbrado a pedir permiso o a dar las gracias, ya no lo harán.

Los gustos musicales son apenas una pista de lo que somos y ya no seremos aunque todavía falte bastante para el final. Y no es necesario andar investigando en Spotify para saber que cuando llegan los 33 y seguís escuchando esa misma canción, ya no hay Cristo que te salve.

Posdata: Esta historia mínima viene recargada con una lista de canciones elegidas para la cuenta de Spotify de El Observador. Están al final de este texto. Más arriba hay algunas más por cortesía de Youtube. Si las conoce, disfrútelas de nuevo. Si no, tal vez ya sea tarde.

 


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