Las obras viales del Fondo Capital

La comisión de Legislación de la Junta de Montevideo convocará a votar mañana el fideicomiso
Personas caminando por el borde de la calle, cunetas en lugar de veredas, calles angostas, tránsito constante. Son escenas que se repiten en las avenidas San Martín y Belloni, y camino Cibils, y que la Intendencia de Montevideo buscará solucionar a través de las obras del Fondo Capital.

Se trata en los tres casos, a decir del director de Tránsito de la comuna, Pablo Ferrer, de "obras estrictamente necesarias y con fuerte impacto", reclamadas por la ciudadanía y que favorecerían el desarrollo de contextos desfavorecidos económicamente.

Luego de varias idas y vueltas, reformulaciones, una votación fallida y un acuerdo entre el intendente Daniel Martínez y el excandidato opositor Edgardo Novick por el que se redujo el monto inicial de US$ 250 millones, la realización de esas obras quedó incluida dentro del proyecto de Fondo Capital por US$94 millones, a estudio de la Junta Departamental de Montevideo. La idea, dijeron a El Observador desde la bancada de ediles de Novick, es que la Comisión de Legislación convoque para mañana lunes a una sesión extraordinaria para realizar la votación del fideicomiso, que cuenta con el apoyo de los nueve ediles de esa bancada y obtendría así los votos necesarios.

Según explicó Ferrer, la comuna ya trabaja en la realización de los proyectos para que una vez aprobado el fondo y realizada la implementación legal del fideicomiso, puedan lanzarse las licitaciones para las tres obras.

La comuna prevé destinar de ese fondo unos US$ 70 millones para estas obras de movilidad, que incluyen además la realización de un paso a desnivel en Avenida Italia, entre Bulevar Artigas y Centenario. Aunque el proyecto aún no está definido, la idea es que el paso sea en forma subterránea, con un túnel en un sentido similar al que existe en 8 de octubre. Según se explica en la fundamentación del proyecto, con esa obra se busca mejorar la circulación en esa zona, eliminando interferencias y reduciendo de esa manera los tiempos de viaje.

Con los recursos del Fondo Capital la comuna realizará además un Centro Ambiental para la clasificación y compactación de residuos, en busca de mejorar la limpieza.

Camino Cibils. Entre el polo logístico y lo residencial.
Un niño circula en bici en sentido contrario al tránsito, sobre la orilla de camino Cibils. Los vehículos lo esquivan y se abren paso entre los vehículos estacionados. Sobre un lado de la vía solo hay cunetas; sobre el otro, una pasada de balastro hace las veces de vereda y permite que los vecinos caminen un poco más alejados del tránsito. En el último año se dieron solo en esa calle 32 accidentes con algún lesionado, y si bien la cifra es menor con respecto a 2014 -53-, en Cibils hay un 50% más de siniestralidad que en camino Tomkinson, una calle cercana y con características similares, lo que genera en las autoridades cierto grado de preocupación. En camino Cibils, dada su cercanía con la ruta 1 confluye lo residencial con un incipiente polo logístico, dos desarrollos que la comuna pretende integrar mejorando las condiciones de movilidad. Es "una calzada de seis metros que permite circular un vehículo en cada sentido, que casi no cuenta con aceras para desplazamiento peatonal, carente de servicios de saneamiento y donde tenemos problemas hasta con la ubicación de los contenedores", explicó el director de Tránsito, Pablo Ferrer. Las obras de ensanche, pavimentación, construcción de veredas desde Tomkinson a Carlos María Ramírez están contempladas en el fideicomiso y buscan mejorar así no solo la seguridad de peatones sino también los tiempos de viaje y costos de operación.

Avenida San Martín. Una obra de impacto social.
Con esta obra financiada por el Fondo Capital, la Intendencia pretende terminar allí con el "gran problema de las veredas", construir ciclovías, y llevar a esa zona el saneamiento y alumbrado. Para la comuna, se trata de "una necesidad imperiosa, que tendrá un impacto tanto en la movilidad como en lo social", dijo Ferrer. A pocas cuadras del cruce con Aparicio Saravia, dos niños bajaban una loma empinada en dirección a la calle. Lo único que los separaba del tránsito era una gran cuneta y, sin veredas ni senda por dónde caminar, se sujetaban de los pastos largos para no caer. Más adelante, tres mujeres caminaban en fila por el borde de la calle, cada una con su coche, y ayudadas por otras dos niñas. Sin embargo, a nadie parecía llamar la atención. En ese tramo de la avenida San Martín -entre Aparicio Saravia y Domingo Arena- caminar por la calle es la regla, incluso cuando el ancho de la calzada es insuficiente para el propio flujo del tránsito. Los ómnibus paran, los autos y motos se amontonan detrás. No hay semáforos, ni cebras, ni lomos de burro que corten el tránsito. La peor época, dicen los vecinos, es durante las clases, ya que muchos niños caminan por esa calle hacia la escuela. "Es un peligro porque todos los días hay un accidente distitnto: cuando no es con un niño, es una moto, cuando no, es un auto. Es muy complicado para todos", se quejó Cristina Rodríguez, que maneja un puesto de venta de tortas fritas sobre esa avenida.

Avenida Belloni. El fin de una doble vía demorada.
En una parada con un techo de chapa partido al medio, varias personas esperan su ómnibus, contra la calle. El ómnibus se detiene a mitad de cuadra para dejar pasar un camión que intentaba doblar en la esquina de Belloni y el camino Benito Berges mientras una fila de autos se acumula detrás. Cansada de esperar una moto se aventura a salir de Belloni y circular por la calle auxiliar, donde debido a la falta de veredas también circulan peatones, bicicletas; más autos y motos. "Estoy esperando el ruido", dijo Darío Larrosa. "Paran los ómnibus, trancan todo y ahí es donde pasan los accidentes", afirmó el vecino. Después de que se postergaron las obras con la construcción del anillo perimetral, y con una nueva espera por no alcanzar los votos en la Junta para realizarla con un préstamo del BID, los vecinos esperan que con el Fondo Capital por fin las obras de finalización de la doble vía, veredas, ciclovía, iluminación y saneamiento queden concluidas. Se trata de una avenida con un "papel de conector y articulador clave del noreste del departamento que realmente requiere una obra vial de envergadura", afirmó Ferrer. Por su parte, la alcaldesa del municipio D (Piedras Blancas, Casavalle), Sandra Nedov, afirmó que la demanda se mantiene desde hace años y que los vecinos juntaron 5 mil firmas para ello. "Es una prioridad absoluta", dijo Nedov.

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