Las pelotas: la coherencia, la calma y la música para volar

La icónica banda argentina presenta su nuevo trabajo mañana en la Sala del Museo
Este sábado (en la Sala del Museo del Carnaval en Maciel esq. Piedras a las 21 y con entradas generales a $ 850), Las Pelotas vuelve a Montevideo para cumplir con una constante: el calendario de cada año que pasa tiene que tener un concierto en Uruguay marcado. La persistencia recurrente del grupo generó un saludable vínculo entre el público local y una de las bandas de rock más regulares en la historia reciente de la música argentina.

Brindando por nada es el nombre del trabajo que viene a presentar el grupo que está encabezado por Germán Daffunchio y que profundizó su progresión a pesar de la pérdida de Alejandro Sokol, uno de sus integrantes fundacionales y parte clave de la identidad del grupo.

El trabajo deja una vez más una serie de canciones –once en total– que pueden integrarse perfectamente al repertorio en vivo de una banda de rock en la que se ensamblan con naturalidad la búsqueda de paisajes sonoros diferentes y algunos elegantes detalles electrónicos con canción rockera más radial identidad que le da la voz de Daffunchio, que solo parece mejorar con los años.

"Creo que trabajamos en pos de los discos como obra completa desde siempre. Vamos detrás de un concepto determinado y lo logramos porque si esto no pasa, el disco no sale", explicó a El Observador días atrás Gabriela Martínez, bajista del grupo, cuando se le preguntó por esa habilidad de Las Pelotas para seguir resolviendo trabajos en los que las canciones sobran pocas veces.

El nuevo trabajo, que sucede a Cerca de las nubes (2012) y marca una progresión hacia un tipo de canciones más climáticas, se demoró, precisamente, por la dinámica del grupo para armar canciones: "Nos lleva un tiempo; es complicado que todos los temas nos gusten a todos. La esencia del grupo es priorizar el trabajo grupal, que es lo que más alegrías nos da. Me parece que eso es lo que genera que vos escuchás un disco de Las Pelotas y por muchos motivos sabés que somos nosotros. Ese sonido grupal solo lo da el proceso, una cosa en la que todos aportamos", añadió Martínez.

Ese "exacto color" de la sonoridad de un disco –concepto que Daffunchio utilizó en algunas entrevistas– es definido por la bajista como algo que se encuentra en la textura de las canciones. "Yo creo que este es un disco muy 3D y cercana al disco previo. Nos vamos perfeccionando con los años y cuando eso pasa la innovación es algo que se da de forma más natural. En canciones como Dime hay cosas raras desde lo sonoro; y vos tenés que encontrar eso para seguir siendo diferente, para mantener lo que queremos que pase con las canciones que hacemos", explicó la bajista. "Esto hace tiempo que es mucho más que un riff", añadió.

Para Martínez, mantener los significados ambivalentes como el del nombre del disco es otra de las cosas que definen a Las Pelotas tanto como a la coherencia del grupo, que es decisiva para que los discos lleguen como llegan. "El mensaje en nuestro caso sería que la coherencia te da calma. A lo largo de nuestra carrera hemos ido con una misma línea dentro de lo que pensamos y eso permea en el proceso. Tener diferentes texturas sonoras y mensajes como los que definen a este disco son cosas que toman su tiempo y en nuestro caso creo que tenemos un disco de dos caras que refleja bien el estado del grupo". En el caso de Las Pelotas, ese estado parece ser de gracia permanente.

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