Las revelaciones de López Mena sobre el cierre de Pluna

El dueño de Buquebus tuvo custodia policial en medio del escándalo

El empresario argentino Juan Carlos López Mena, dueño de la naviera Buquebus, se presentó ante la Justicia para reclamar que el Banco República (BROU) le devuelva el dinero pago por el aval del remate de Pluna. En 2014 había hecho un acuerdo con el gobierno para hacerse cargo de esa deuda, asumida por la empresa de origen español Cosmo, cuyo representante ofertó en un remate por los aviones de la exaerolínea de bandera, pero nunca puso la plata. Según informaron La Diaria y Brecha el viernes 31 de marzo, López Mena reclama en la demanda que el BROU le devuelva el dinero abonado con intereses, y le pague US$ 1 millón por daños y perjuicios.

En el escrito, redactado por su abogado Jorge Pereira Schurmann, el empresario relata cómo fueron los hechos previos y posteriores al remate de los aviones Bombardier, que estaban en poder del Estado uruguayo por ser garante de su pago ante el Scotiabank. López Mena cuenta algunas cosas ya conocidas y otras que, vistas a distancia, desentonan con el relato transmitido por otros protagonistas.

Como era sabido, el dueño de Buquebus se interesó por Pluna una vez que el gobierno de José Mujica (2010-2015) la cerró, pero no estaba conforme con las condiciones del remate y por ello anunció que no se presentaría. Enterado, el gobierno le pidió que trajera empresas para interesarse en el negocio. Fue así que apareció Cosmo, una empresa fantasma de origen español, cuyo representante intentó ocultar su verdadera identidad, ya que tenía un pasado que lo vinculaba a López Mena. Hasta allí todo conocido. Lo distinto ahora es la excusa que pone López Mena sobre huida de Cosmo. "Luego que Cosmo hiciera público que trasladaría los aviones a Europa, se plantearon obstáculos tanto políticos como gremiales, ataques a las autoridades, presiones de sectores gremiales y políticos, y amenazas de todo tipo para lograr que los aviones quedaran en Uruguay. Esa situación generada se tornó en un escándalo a nivel internacional y afectó el crédito de las empresas interesadas en el negocio, lo que llevó a que Cosmo se retirara del negocio", dice el escrito al que accedió El Observador.

Luego, López Mena cuenta que se hizo cargo del pago del aval para salvar la imagen de sus empresas. "Recibí todo tipo de amenazas de senadores del partido de gobierno y violentas advertencias del sindicato de Pluna, que llegaron al extremo de poner custodia policial a los aviones, por temor a sabotaje, así como sobre mi persona y familia, a cargo del Ministerio del Interior".


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