Las tres veces que Vázquez recurrió a la esencialidad en su segundo mandato

Educación, Meteorología y distribución de nafta fueron declarados servicios esenciales desde el 2015

El gobierno de Tabaré Vázquez no dudó en recurrir a la declaración de esencialidad de servicios –lo hizo por tercera vez en menos de dos años y medio- cuando los conflictos gremiales pasaron de castaño a oscuro y en su opinión no había solución posible, al menos en el corto plazo.

Las medidas sindicales que afectaron a la población hicieron que el gobierno se sintiera acorralado y activara esa herramienta que le costó críticas hasta del propio Frente Amplio.

Ahora, por tercera vez desde el año 2015, la administración Vázquez firmó el decreto que obliga a los empleados estatales a cumplir con las tareas que habían cortado para presionar la aceptación de sus reivindicaciones.

Fue para asegurar la distribución de combustibles, y pese a críticas del sindicato de funcionarios de ANCAP, se retomó la venta de nafta a la población. Sin embargo, normalizar el abastecimiento llevará algunos días.

La medida se tomó luego de una semana de faltante de nafta en las estaciones e incluso hubo poblados pequeños del interior que ya no tenían nafta ni supergas.

Con el gasoil no había tantos problemas al menos en Montevideo, según voceros de la Unión de Vendedores de Nafta.

La ministra de Industria, Carolina Cosse, informó que el objetivo de la esencialidad fue "cuidar la salud y el bienestar de la población". También se tomó en consideración la situación en la que están miles de uruguayos del litoral que debieron dejar sus casas por la crecida del Río Uruguay.

"Lo fundamental es que se cumpla con los cometidos de la empresa. El único ganador debe ser la población, por eso mantuvimos el diálogo (con Fancap). Se agotaron las vías y tenemos una situación de desabastecimiento que puede poner en riesgo la salud de los compatriotas", dijo Cosse.

Antecedentes

La vez anterior, el gobierno optó por la esencialidad en el Instituto Uruguayo de Meteorología también ante un conflicto gremial.

En febrero de este año, los empleados de esa unidad decidieron en el marco de reclamos salariales, dejar de hacer los pronósticos del tiempo e incluso los específicos para la aviación comercial.

El decreto de esencialidad se aplicó en momentos en que se registraban altas temperaturas por encima de lo esperado para la época, donde en el norte del país la sensación térmica había llegado a los 46 grados y habían aumentado hasta 20% las consultas médicas vinculadas al calor.

La resolución que llevó la firma del ministro de Trabajo Ernesto Murro, obedeció —según el texto— a que "los servicios meteorológicos comprenden, entre otros, la seguridad de la población ante eventos extremos, así como la seguridad operacional a nivel terrestre, marítimo y aeronáutico".

Pero al gobierno no siempre le fue bien con la esencialidad. De hecho, la primera vez que la aplicó, o la intentó aplicar, fue en agosto de 2015, en la educación, luego de una serie de paros de los docentes que distorsionaron el dictado de clases a los estudiantes.

Después de tres meses de conflicto por presupuesto, Vázquez tomó la decisión. La encargada de hacer el anuncio fue la ministra de Educación, María Julia Muñoz. "Lo que tenemos que informar no es grato. Es con mucho dolor que tomamos una medida que es muy difícil para el colectivo de los docentes uruguayos", afirmó Muñoz.

Si bien el decreto se aprobó, los docentes no lo acataron, a pesar de que ese día el Poder Ejecutivo también anunció un aumento de recursos para la educación.

Los gremios de los profesores tuvieron el respaldo del PIT CNT que incluso realizó un paro de cuatro horas en protesta contra la esencialidad. Fernando Pereira, presidente de la central obrera, declaró que estaba "muy dolido" por el decreto del Poder Ejecutivo.

En la última campaña electoral, siendo Vázquez candidato, dio a conocer públicamente su disposición a aplicar la esencialidad en la enseñanza si las condiciones lo ameritaban.

El gobierno de Mujica aplicó la esencialidad en los años 2007 y 2011 para los controladores aéreos.

Montevideo

En Montevideo la anterior administración de la intendenta Ana Olivera decidió la esencialidad de los servicios de recolección de basura.

En el actual período, pocos meses después de asumir, el intendente Daniel Martínez en medio de medidas del gremio Adeom y la existencia de camiones recolectores rotos, decidió contratar a militares para esa tarea.

Para ello firmó un acuerdo con el Ministerio de Defensa desde el 31 de diciembre de 2015 que aseguró que 300 militares trabajaran limpiando las calles y recogieran los residuos de unos 4.000 contenedores.

En esos días previos a las fiestas de fin de año, los contenedores estaban desbordados. Según las autoridades de la Intendencia se estaba ante una emergencia "preventiva" y no "sanitaria".

En ese caso no se decretó la esencialidad.


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