Ligera baja en el índice de precios de los alimentos

El descenso, tras cinco meses al alza, refleja la baja en los precios de cereales y aceites vegetales

Los precios internacionales de los principales productos alimentarios experimentaron un ligero descenso en julio, tras cinco meses consecutivos de subidas. El índice de precios de los alimentos de la FAO tuvo un promedio de 161,9 puntos en julio, con un descenso del 0,8% (1,3 puntos) respecto a junio y un 1,4% menos que el nivel de julio de 2015.


La disminución general del Índice fue causada en gran parte por las caídas de las cotizaciones internacionales de cereales y aceites vegetales, que compensaron con creces los precios más firmes de productos lácteos, carne y azúcar.


El índice de precios de los alimentos de la FAO es un índice ponderado en base a los intercambios comerciales que hace el seguimiento de los precios internacionales de los cinco principales grupos de alimentos básicos.


Los precios más firmes se apreciaron sobre todo en productos lácteos, carne y azúcar.


El índice de precios de los cereales de la FAO cayó un 5,6% con respecto a junio, lastrado por una fuerte caída en los precios del maíz debido a las condiciones meteorológicas favorables en las principales regiones productoras de los Estados Unidos, el mayor productor y exportador de maíz del mundo. Los precios del trigo bajaron también en julio, principalmente por la elevada oferta a nivel global y las perspectivas de una abundante disponibilidad para la exportación en la región del Mar Negro. Por el contrario, los precios del arroz se fortalecieron ligeramente, ya que la disminución de la disponibilidad apuntaló los precios del arroz basmati y de grano largo.


Con descensos por tercer mes consecutivo, el índice de precios de los aceites vegetales de la FAO cayó un 2,8% en relación a su nivel de junio. El descenso estuvo causado principalmente por el aceite de palma, cuyo precio llegó a un mínimo de cinco meses, lo que refleja una recuperación estacional de la producción en el Sudeste asiático, combinada con una débil demanda global de importaciones. Los precios internacionales del aceite de soja, girasol y colza bajaron también, debido a unas mejores perspectivas de suministro que las previstas inicialmente.


El índice de precios de los productos lácteos de la FAO subió en un 3,2% respecto al mes anterior, con los precios de la mantequilla marcando el aumento más pronunciado en el grupo. Sin embargo, permanecen a un nivel muy bajo en comparación con los de los últimos años.

El índice de precios de la carne de la FAO aumentó un 1,3% respecto a su valor revisado de junio. En general los precios se mantuvieron firmes para todos los productos cárnicos, respaldados por una escasez de cerdos para el sacrificio en la UE y la reducción de la producción de carne de ovino y bovino en Oceanía. La demanda internacional de carne sigue siendo sólida, apoyada por una recuperación de las compras de China y las importaciones sostenidas de otros países asiáticos.


Por su parte, el índice de precios del azúcar subió en julio un 2,2%. Los precios internacionales del azúcar se vieron muy influenciados por las fluctuaciones de la moneda brasileña, que se fortaleció en julio frente al dólar EEUU.